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Veteranía en la medular

Cristian Bertomeu, centrocampista de Camarles, ha destacado como jugador de la Rapitenca, con la que compitió en Tercera División

Gerard Virgili

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Cristian Bertomeu posa con la camiseta de su actual equipo, el Camarles.FOTO: joan revillas

Cristian Bertomeu posa con la camiseta de su actual equipo, el Camarles.FOTO: joan revillas

«El medio del campo es el lugar por el que pasan más balones. Si un equipo lo tiene bien controlado, tiene muchos números de ganar el partido». Así define Cristian Bertomeu, de Camarles, lo que más le atrajo de la posición de centrocampista a la que ha dedicado toda su carrera. A los 32 años, el jugador ebrense ha pasado por diversos equipos (y despertado el interés de varios más) y se ha consolidado como uno de los organizadores más curtidos del fútbol de la provincia de Tarragona. Su mayor influencia a la hora de elegir su puesto sobre el terreno de juego, tal como él mismo cuenta, fue su padre: un apoyo incondicional que le permitió crecer con un balón atado a las botas

Cristian Bertomeu arrancó su formación futbolística en el CF Camarles, aunque gran parte de su evolución como jugador la vivió con la camiseta del Tortosa. Allí compitió en la liga nacional, y su talento sobre el césped propició que el Castellón llamara a su puerta y consiguiera atraerle para vestir su camiseta durante su segundo año como juvenil. Su rendimiento y habilidad en el medio del campo había conseguido llamar la atención, y el Reus Deportiu trató también de hacerse con sus servicios antes de cumplir la mayoría de edad. Fue entonces, en la fase de mayor repercusión de su carrera hasta la fecha, cuando Cristian tuvo que enfrentarse a un duro golpe tanto deportiva como personalmente: «Una empresa de representación quiso hablar conmigo después de verme en un partido contra el Barça, y me explicaron que se harían cargo de mí en el ámbito deportivo», explica el jugador. «Cuando terminé el segundo año como juvenil, el Castellón me ofreció quedarme y jugar en Tercera División, pero esta empresa no quiso, me aseguró que estaban a punto de cerrar un acuerdo para que jugara en el Barça C. Yo estaba ilusionado, incluso llegué a contarlo a la familia. Al final, desaparecieron. Dijeron que no se pudo cerrar el trato y no supimos nada más. Luego se descubrió que, como yo, más jugadores habían sido estafados por estos representantes. Incluso se vio afectado el Mataró».

Después de este batacazo, que le dejó muy tocado emocionalmente, Cristian se planteó abandonar: «Casi lo pierdo todo por confiar en dos personas, y estuve a punto de dejar el fútbol», asegura el jugador de Camarles. Cuando su trayectoria parecía terminar, sin embargo, apareció el CD Tortosa, que conocía la situación en la que se encontraba y que no dudó en ofrecerle un lugar en sus filas para competir en Preferente. La llegada del mediocampista a su nuevo club se hizo notar, y es que el combinado ascendió a Primera Catalana en su primer año con la camiseta rojibanca. 

Su rendimiento durante los cinco años en los que jugó en el conjunto tortosino le valieron un puesto en la Rapitenca y, después de rozar la categoría soñada cuando rechazó la oferta del Castellón, pudo finalmente debutar en Tercera División y sacarse así una espina que le acompañaba desde que abandonara el fútbol base. Cristian Bertomeu hace una valoración muy positiva de su paso por la entidad de la Rápita: «Ahí estuve como en casa. Con la gente, con la junta, con todo. Allí coincidí con Toni Teixidó, el que considero el mejor entrenador que he tenido y el que me ha ayudado más a mejorar», explica el centrocampista. 

Ahora, con 32 años, Cristian vuelve a lucir los colores del Camarles. «Tenía ganas de volver a estar cerca de casa. Del trabajo, de los amigos, de la familia». El jugador ebrense, que ha conseguido dejar huella en el fútbol territorial con su dominio del centro del campo, se plantea ya colgar las botas. Dedicar su tiempo a otras aficiones y a su gente. Cuando lo haga, del fútbol se llevará una sólida trayectoria con la que, logrado marcar la diferencia.

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