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Xisco Campos, palabra de capitán

El defensa balear, líder del Mallorca, relata su experiencia en la temporada 2011-12 en el Nàstic

Jaume Aparicio

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Xisco Campos, denominador común del Mallorca actual y el Nàstic de 2010-16. FOTO: última hora

Xisco Campos, denominador común del Mallorca actual y el Nàstic de 2010-16. FOTO: última hora

Hay jugadores que nunca dejarán de lucir el brazalete del Nàstic. Aunque ahora desempeñen la misma tarea en otros equipos, siguen ejerciendo como una voz autorizada del nastiquismo. Uno de ellos es Xisco Campos. El futbolista defenestrado hace tres temporadas que regresa al Nou Estadi este sábado, capitaneando la tropa bermellona del Almirante Vicente Moreno. Un ejército plagado de héroes granas. Reina, Lago Júnior, Àlex López, el propio Xisco Campos. Ellos vivieron el momento más dulce del Nàstic de los últimos años. El de ese ascenso a Segunda logrado ante el Huesca. Ahora, todos ellos lo harán una semana después de confirmarse la destrucción del legado su hazaña con el descenso matemático a Segunda División B.

«Para mí, con todo lo que supone volver a Tarragona, no es el contexto ideal. Pero para nosotros, el partido es muy importante y hay que afrontarlo con la misma ilusión con la que estamos jugando esta temporada», explica el actual capitán del RCD Mallorca.

Xisco Campos formó parte de esa plantilla histórica, así como de la que en el 2012 descendió a la categoría de bronce. Fue una situación muy similar a la de este curso. Faltaban tres jornadas para que concluyera el campeonato cuando el Nàstic se convirtió en equipo de Segunda B. El futbolista de Binissalem evita hacer comparaciones, pero sí admite ciertas semejanzas: «No hicimos un buen inicio de temporada y lo arrastramos durante todo el año. Estamos hablando de una competición muy dura e igualada en la que cualquier detalle decanta los partidos».

Las últimas jornadas sin nada en juego, rememora el central son «mentalmente complicadas de afrontar, pero los futbolistas siempre quieren hacer un buen papel, mostrar todo su nivel y orgullo», sentencia.

Es en situaciones , añade el central, en las que no tienes este estímulo competitivo cuando se pierde la presión y se ganan partidos. Por lo que advierte a sus compañeros del Mallorca que «el Nàstic no nos lo pondrá fácil» este sábado a las 16.00 horas en el Nou Estadi.

El descenso deshizo a la plantilla del 2011-12. Pocos futbolistas siguieron en Tarragona. El defensa de Binissalem optó por quedarse. Adquirió un compromiso propio de los jugadores sinceros con la hinchada. No atendió a llamadas externas sino a razonamientos familiares. Aunque entiende que otros optaran por caminos diferentes: «Los futbolistas tenemos una carrera que se acaba rápido y es normal que quieras aguantarte en la categoría. Cada caso hace balance muy personal. Yo me quede porque estaba contento en Tarragona. Prioricé el tema familiar. Estaba a gusto y tenia la confianza de volver a Segunda».

El proceso de volver no es para nada sencillo. El balear lo ha experimentado dos veces. En Tarragona y Mallorca. Precisamente esa experiencia que adquirió en el Nou Estadi le ayudó cuando asumió el retorno a la isla para ayudar en el rescate del club bermellón. «Tienes que hacer un equipo nuevo. Prácticamente de cero. de Primera a Segunda se puede mantener la estructura, pero de Segunda a Segunda B el cambio es más radical», sostiene el central de Binissalem. Además, queda la dificultad de la competición en la que puedes «hacer un año buenísimo pero después en el play-off te lo juegas a una carta y la tienes que clavar». En Mallorca lo clavó con sus compañeros, el año pasado, con un ascenso meteórico con Vicente Moreno a los mandos.

Aquí aparece la segunda comparación entre el Nàstic de Xisco  Campos y el Mallorca de Xisco Campos. El impulso del ascenso convierte a un recien llegado en un competidor por el ascenso. «No creo en dinámicas sino en el trabajo diario. Ese esfuerzo en el día a día es lo que genera los buenos resultados».

A sus 37 años, el defensa de Binissalem sigue en pie de guerra. Ofreciendo rendimiento en el terreno de juego y fuera, como siempre hizo en Tarragona. Y le queda cuerda todavía para, al menos, un curso más. No hace ni quince días que Xisco firmó la renovación con el Mallorca hasta 2020. Un trato exquisito para el capitán bermellón.

El balear asegura que se encuentra bien y que sigue «disfrutando de lo que hago, viviendo cada momento intensamente». Confiesa que ni él mismo se imaginaba esta situación y en su Mallorca. Pero las situaciones no se eligen suceden. Como la posibilidad de volver a jugar en Primera, en la que solo acumula 41 minutos de su primera etapa en Mallorca. «Todos tenemos sueños, pero mejor mantener los pies en el suelo y no alzarlos mucho», concluye.

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