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«El derrumbe de esas casas era una muerte anunciada»

Los vecinos de las casas derrumbadas en Tortosa el domingo por la noche recogen sus pertenencias, ya que los trabajos para retirar los escombros podrían alargarse más días

Marina Pallás

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Los escombros de las dos casas derrumbadas ocupan a lo ancho la calle Moncada.  FOTO: Joan Revillas

Los escombros de las dos casas derrumbadas ocupan a lo ancho la calle Moncada. FOTO: Joan Revillas

Este lunes por la mañana la veintena de vecinos de Tortosa desalojados de sus casas por el derrumbe de dos immuebles en el casco antiguo pudieron acceder a las viviendas acompañados por la Policía Local para recoger sus pertenencias. Han pasado la última noche en casas de familiares o atendidos por los servicios sociales del Ayuntamiento de Tortosa. El domingo por la tarde, a causa de la fuerte tormenta que cayó en la ciudad, dos casas deshabitadas  de la calle Moncada, en pleno casco antiguo, se derrumbaron obstaculizando toda la calle, y 23 vecinos de las casas cercanas se evacuaron por seguridad, mientras los arquitectectos comprueban si los edificios adyacentes sufrieron también daños.

Ahora siguen los trabajos para retirar todos los escombros. Una máquina excavadora trabaja desde el mismo domingo por la noche y lo hará durante los próximos días. Antes hay, además, que tumbar parte de la estructura de una de las casas que no se derrumbó íntegramente. Mientras los vecinos no puedan volver a sus casas, el ayuntamiento les ofrece acogida.

La alcaldesa de Tortosa, Meritxell Roigé, comprobó el estado de las viviendas y de la vía pública el mismo domingo por la noche. Afortunadamente el accidente no causó daños personales.

Desde el ayuntamiento se recuerda que una de las casas era de propiedad privada y otra de una entidad bancaria. Se les había hecho numerosos requerimientos por su mal estado, ya que, por ley, el ayuntamiento sólo puede actuar en aquellos casos que afecten la via pública, no en el interior de los edificios de propiedad privada. Esta condición limita mucho la capacidad de cualquier ayuntamiento de poner fin a nuevos episodios de derrumbe. En el caso de Tortosa, además, el casco antiguo ocupa una superfície muy extensa, y se ha ido deteriorando desde hace muchos años. Desde el 2008, de hecho, el ayuntamiento impulsa ayudas para los propietarios para rehabilitar sus casas.

El presidente de la Associació de Veïns del Centre-Nucli Històric, Josep Baubí, por su parte, ha querido agradecer el trabajo de los cuerpos de seguridad, que acudieron immediatamente al lugar de los hechos el domingo por la noche.«Hasta ahora, hemos tenido mucha suerte porque éstas y  otras casas que se han derrumbado en Tortosa en los últimos años no han provocado daños personales. Coincidió que sucedió un domingo por la tarde y que llovía y no había gente por la calle, pese a que la calle Moncada es una de las arterías principales del casco antiguo. Esas casas estaban muy mal. Era una muerte anunciada, ya se veía venir. Tenemos que hacer algo para no seguir tentando a la suerte», ha declarado.

Para Baubí, «el problema es grave» y se debería de actuar con más severidad ante los propietarios que tienen en mal estado sus immuebles y hacen caso omiso de los requerimientos del ayuntamiento. «Además, ahora la Generalitat también advierte a los propietarios de las casas de los cascos antiguos para que tomen medidas e inviertan. A mi parecer ayuntamiento y Generalitat deberían ponerse de acuerdo para recuperar el casco antiguo de Tortosa y ser mucho más contundentes con los propietarios. De lo contrario, esto volverá a ocurrir». El presidente vecinal apunta llegar incluso a la expropiación. Baubí admite que la situación es muy compleja y que también hay muchos casos de casas ocupadas en el barrio.

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