Contenedores libres de Covid-19

Roca Defisan, en el polígono industrial de Constantí, lleva a cabo en la CIM El Camp la primera desinfección certificada de un contenedor en todo el Estado 

Rafael Servent

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Un trabajador de Roca Defisan desinfecta un contenedor. Foto: Cedida

Un trabajador de Roca Defisan desinfecta un contenedor. Foto: Cedida

Roca Defisan, empresa familiar de fumigación y control de plagas fundada en 1982 en València -donde mantiene su sede central- por los hermanos Pepe y Antonio Roca, y que en Constantí cuenta con la sede principal de la delegación en Catalunya -que abrieron en el año 2001 con un pequeño almacén en el Port de Tarragona, y que hace 12 años pasaron al polígono de Constantí-, ha visto estos días cómo se disparaba la demanda de sus servicios de desinfección de contenedores para hacer frente a la Covid-19.

Termonebulización y pulverización localizada son las técnicas que aplican en esta empresa para estas desinfecciones especializadas. «Nosotros no hacemos limpiezas, sino desinfecciones -explica Juan Mérida, director comercial y de marketing de Roca Defisan-, porque somos una empresa de sanidad ambiental que puede emitir certificados de desinfección homologados y reconocidos por el Ministerio de Sanidad, a diferencia por ejemplo de las empresas de limpieza con ozono, que no pueden emitir esos certificados».

Con una plantilla media de 120 trabajadores -de los cuales 11 se encuentran en la delegación de Catalunya, con ocho en la central de Constantí y otros tres en el centro de trabajo de la Zona Franca portuaria de Barcelona-, entre un 60% y un 70% de los más de 8 millones de euros que facturan anualmente proceden de servicios a la industria alimentaria.

Desratización, desinsectización y desinfección son los tres servicios que han prestado desde siempre en esta empresa familiar, que ha hecho de los grandes volúmenes de productos agrícolas a granel su principal actividad, con los entornos portuarios y logísticos como clientes preferentes.

La experiencia contra el Chinche Apestoso Marrón Marmolado fue una ventaja

Arroz, maíz, cebada, cacao... cualquier acumulación de gran tonelaje, sea un barco antes de entrar a puerto o un silo en un almacén, es susceptible de pasar un biocontrol como los que lleva a cabo esta empresa. A partir de ahí se pone en marcha el tratamiento que más convenga para dejar la mercancía libre de insectos, roedores o lo que sea que se haya detectado.

Con esta experiencia es como llegó hasta la central de Catalunya -en el polígono industrial de Constantí- la consulta de uno de sus clientes para llevar a cabo y certificar desinfecciones contra la Covid-19. Miquel Lanao, delegado en Catalunya de Roca Defisan, explica que la petición surgió de una empresa transitaria ubicada en la CIM El Camp, con quienes suelen trabajar. «Era un contenedor que iba hacia la República Dominicana -explica Lanao-, uno de los países que hoy están pidiendo que los contenedores que llegan de otras partes del mundo vengan certificados con desinfección contra Covid-19».

Experiencia previa
Cuentan en Roca Defisan que dar respuesta a esta petición no fue un problema para ellos. «Teníamos la experiencia de la normativa BMSB que se aplica en los puertos -explica Juan Mérida, director comercial y de marketing-, y que el gobierno australiano exige en toda mercancía que entre en ese país».

Se trata de una desinfección contra el Chinche Apestoso Marrón Marmolado (BMSB, por sus siglas en inglés), en la que Roca Defisan tiene una buena trayectoria. De ahí a adaptar el tratamiento a la Covid-19 había solo un paso. La consecuencia fue que «el primer contenedor desinfectado de Covid-19 en España fue por nosotros en la CIM El Camp», explica Miquel Lanao.

Desde entonces, en poco más de un mes y medio, esta empresa lleva ya más de 500 tratamientos contra Covid-19 en toda España, a través de sus ocho delegaciones. La mayoría de ellos han sido en el ámbito empresarial, además de algunas residencias y farmacias.

Con un 45% del negocio de la delegación de Catalunya centrado en el ámbito portuario (principalmente, en el port de Tarragona, pero también en el de Barcelona) y el resto dedicado a industrias arroceras de Terres de l’Ebre y de frutos secos del Camp de Tarragona, además de la industria cerealística de las comarcas de Lleida, «hemos centrado mucho estos servicios de desinfección en nuestros clientes -explica Miquel Lanao-, aunque también han venido nuevos».

«Hemos dado solución a muchas empresas de la industria alimentaria y de la logística asociada, con desinfecciones también de cabinas de camión, y ahora vamos a empezar a hacer hoteles, clínicas dentales, farmacias...», adelanta Juan Mérida.

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