El coronavirus comienza a afectar la relación de empresas de Tarragona con China

Una industria de Riudecols no ha recibido la hoja mensual de encargos, mientras que una intermediaria de Roquetes tiene bloqueados negocios porque los obreros no van a las fábricas

ÀNGEL JUANPERE

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Los controles de temperatura a que se someten los chinos en la calle son muy férreos. FOTO: EFE/EPA/ALEX PLAVEVSKI

Los controles de temperatura a que se someten los chinos en la calle son muy férreos. FOTO: EFE/EPA/ALEX PLAVEVSKI

La epidemia del coronavirus –ahora denominado por la Organización Mundial de la Salud Covid-19– no sólo está provocando una crisis sanitaria a nivel global sino que también está afectando gravemente la economía mundial. Antonio Argandoña, profesor emérito del departamento de Economía y Ética Empresarial en IESE Business School, señala que la demanda interna en España se verá impactada por la caída de las exportaciones a China, a la vez que se producirán problemas de suministro de los productos procedentes del país asiático.

Hasta ahora, algunas empresas ya se han visto gravemente afectadas, como el fabricante de componentes para la automoción Magneti Marelli, que tiene previsto presentar un expediente de regulación de empleo (ERO) temporal en la planta de Barberà del Vallès. Por el momento, ninguna empresa de la demarcación de Tarragona se ha visto en la tesitura de tener que parar su producción por la falta de materia prima procedente del país asiático. Pero sí que hay empresas que se han visto afectadas directamente por la situación.

En cambio, el sector que todavía no se ha visto perjudicado es el del transporte de contenedores, porque el traslado hasta Tarragona tarda entre seis y ocho semanas, por lo que cuando salieron los últimos antes de detectarse el brote todavía no han arribado a destino.

Una de las firmas que reconocen que el bloqueo les está afectando en Indústries Teixidó de Riudecols, que fabrica al sector de las piezas de gran precisión. Fernando Teixidó, su director general, apunta que exportan a una ciudad próxima a Shanghái. «Desde hace una semana estamos pendientes de recibir nuevos programas de producción. Ellos nos remiten el pedido, aquí lo confeccionamos y les enviamos el producto. Y la situación actual nos está entorpeciendo».

Proximamente

El directivo añade que desde la empresa china les comentan que los trabajadores, poco a poco, se van incorporando a su puesto de trabajo «y que próximamente recibiremos el pedido».

Cada mes, desde China les envían la petición de género. Inicialmente tenía que llegar después del Año Nuevo chino, porque durante aquellas fechas todas las empresas cierran puertas. Pero la Administración de aquel país instó a no reanudar su actividad industrial a consecuencia de la expansión del coronavirus. Teixidó asegura que el mercado chino representa aproximadamente un diez por ciento de la facturación de su empresa.

Núria Barberà es una de las codirectoras de Baidewei, con sede en Roquetes, que pone en contacto empresas catalanas con chinas. Asegura que la actual situación de bloqueo laboral que sufre el país asiático les está afectando en dos vertientes. Por un lado, después de la celebración del Año Nuevo chino, a finales de enero, tres empresas catalanas tenían que realizar operaciones con firmas chinas. «Ahora se están retrasando las conversaciones hasta que las empresas no vuelvan a la actividad». Algunas tienen a sus trabajadores operando desde sus domicilios porque no pueden ir a sus puestos de trabajo, por lo que no es factible realizar estos contactos bilaterales.

Hasta marzo

«Nuestras conversaciones con aquel país se retrasarán posiblemente hasta principios de marzo, cuando seguramente los trabajadores podrán volver a sus fábricas. Pero todavía no hay nada seguro. Estamos a la expectativa de todo», recalca Barberà.

Por otra parte, recalca la directiva, «tenemos unas muestras de productos que se enviaron antes del Año Nuevo Chino y todavía no se han podido entregar al destinatario. Se han quedado en la aduana, pendiente del transporte hasta las oficinas. Son unas muestras de una empresa».

Núria Barberà recuerda que a partir de febrero es cuando se reactivan los contactos comerciales, «porque los chinos vuelven a la rutina después de celebrar el Año Nuevo. Preparamos ferias, principalmente del sector de la alimentación. Y ahora es muy difícil hacer nuevos contactos porque las empresas no están por la labor, no están interesadas en comenzar operaciones nuevas».

Las ferias en las que participa Baidewei se realizan en el país asiático y en Europa, «porque los chinos también vienen aquí para realizar contactos nuevos o para consolidar los ya existentes». Barberà reconoce el momento de incertidumbre que se vive, «de no saber cuándo podremos volver a la normalidad. Ellos transmiten tranquilidad y que trabajan desde casa, pero a la práctica sí que notas que hay un parón del movimiento».

Acero desde Asia

Gonvarri Indústries es una compañía que se dedica a la transformación del acero plano y aluminio. Tiene instalaciones en el Moll d’Aragó del Port de Tarragona –entre otros puntos del mundo–. El gerente de la planta, Felipe Cuervo, apunta al Diari que «importamos pero en ocasiones puntuales. De momento no hemos tenido problemas», a la vez que añade que «será una cuestión de tiempo y los notaremos». La empresa realiza compras a medio o largo plazo –normalmente cada cuatro meses– de bobinas de acero. «Y no ha pasado el tiempo suficiente para que veamos las repercusiones» porque el último pedido realizado todavía no ha llegado la fecha de entrega.

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