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El gran reto de la integración de las personas discapacitadas al mercado laboral

Un informe elaborado por UGT revela que si todas las empresas catalanas cumpliesen con la ley casi 30.000 personas más con discapacidad tendrían trabajo

Joan Morales

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El gran reto de la integración de las personas discapacitadas al mercado laboral

El gran reto de la integración de las personas discapacitadas al mercado laboral

Han pasado ya más de cinco años desde que se aprobase la Ley de Integración de la Persona con Discapacidad, con el objetivo de actualizar la Ley de Integración Social de los Minusválidos (LISMI) de 1982. A pesar de que muchas empresas se han tomado en serio la aplicación de las cuotas de contratación de personas discapacitadas (el 2% de los puestos de trabajo en aquellas empresas de 50 trabajadores o más), lo cierto es que todavía hoy queda mucho camino por recorrer.

A finales del año pasado, el sindicato UGT de Catalunya presentaba un informe que ofrecía unos datos reveladores sobre la situación de las personas con discapacidad en el mercado de trabajo. En el mismo estudio, la UGT realizaba una «denuncia directa hacia el incumplimiento de las empresas con el artículo 42 de la Ley general de derechos de las personas con discapacidad».

En base a los números de este estudio, este sindicato estima que si todas las empresas catalanas, de 50 o más trabajadores, cumpliesen con la cuota del 2% de personas trabajadoras con discapacidad, habría 28.644 de estas personas ocupadas, es decir, un 42,8% más de las que hoy en día tiene trabajo.

En Catalunya, más de 550.000 personas tienen legalmente reconocida una discapacidad, representando el 7,3% del conjunto de la población catalana y el 5,8% del total en edad de trabajar. Por lo que respecta al más de medio millón de discapacitados en edad laboral (de entre 16 y 64 años), en 2017 había en Catalunya 285.000 personas, representando el 51,8% del total de personas con discapacidad.

De acuerdo con estas estadísticas, se puede desprender que -en relación a la población activa- 1 de cada 2 personas con discapacidad es potencialmente activa por cuestiones de edad. A pesar de ello, su participación activa es muy baja, «demostrando otra vez las grandes dificultades que las personas con discapacidad tienen para acceder a una ocupación», denuncia la UGT.

En este estudio también se informa que, según los últimos datos que se disponen para Catalunya publicados por el INE con el nombre de ‘La ocupación de las personas con discapacidad’, en el año 2016 el 36,2% de las personas con discapacidad de entre 16 y 64 años estaban activas, frente al 81,7% de las personas sin discapacidad. Las diferencias también eran evidentes si se observaba la inactividad: el 63,8% de los discapacitados en edad laboral estaban inactivos, frente al 18,2% de las personas sin discapacidad.

Empresa de inserción laboral

Para intentar ofrecer soluciones y revertir esta situación en las empresas de la provincia de Tarragona, el pasado mes de febrero abrió en Reus la delegación provincial de Ral, un centro especial de trabajo especializado en la inserción laboral de personas con discapacidad que también ha puesto en marcha delegaciones en Girona y Lleida. 

Desde entonces, su delegada, Lorena García, se encuentra inmersa en un trabajo de prospección y de contacto con las empresas de la provincia de Tarragona «para ofrecerles trabajadores. También estamos ampliando nuestra bolsa con nuevos currículums».

Ral nació en Granollers en el año 2007, a través de la Fundación Lar de discapacitados mentales, en Llinars del Vallès (Barcelona). Se trata de un centro especial de trabajo que echó a andar «porque constatamos que existía una necesidad de inserción laboral de las personas discapacitadas», explica al Diari Lorena García, quien añade que «nuestro objetivo principal es cubrir puestos de trabajo estables para este colectivo, tanto discapacitados físicos, psíquicos, como sensoriales».

El funcionamiento es bien sencillo. Las empresas contactan con Ral, les solicitan un trabajador, este centro especial de trabajo se lo busca y se encarga de contratarlo y ponerlo a trabajar de manera externalizada en esa empresa.

Pero ¿qué tipo de empresas son las que más piden estos trabajadores? Lorena comenta que «hay de todo, aunque la industria  es la más común entre nuestros clientes». Respecto al perfil profesional de estas personas discapacitadas, la delegada de Ral en la provincia de Tarragona asegura que «cubrir puestos técnicos es complicado y lo que más cubrimos son perfiles auxiliares como por ejemplo administrativos, recepcionistas, vigilantes, conductores, mantenimiento, etc».

Unos 50 trabajadores

Ral cuenta actualmente con entre 40 y 50 trabajadores contratados en toda Catalunya. Curiosamente, muchos de sus clientes son empresas de menos de 50 trabajadores, a pesar de que por ley no están obligadas a contratar a personas discapacitadas, pero «están más concienciadas y sensibilizadas», reconoce Lorena García.

La delegada provincial de Ral es bastante crítica con la actitud de algunas de estas empresas. «Estamos notando una falta de sensibilidad por parte de muchas empresas con las que contactamos y nos encontramos con excusas como: ‘el tipo de trabajo que hacemos no pueden hacerlo estas personas’.

Existe mucha estigmatización pero, sobre todo, ignorancia porque nosotros siempre intentamos que la persona que ofrecemos pueda realizar su trabajo al 100%». Desde 2007, Ral ha insertado más de 230 trabajadores y ha colaborado con 95 empresas distintas.

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