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Fibra óptica para todos

De la mano de pequeños operadores, Catalunya acelera el despliegue de una infraestructura de comunicaciones electrónicas de alta capacidad que es clave

Rafael Servent

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La fibra óptica es un elemento clave para la competitividad de las pymes. Foto: Getty Images

La fibra óptica es un elemento clave para la competitividad de las pymes. Foto: Getty Images

El acceso a conexiones de banda ancha de calidad se ha convertido estas últimas semanas en un factor determinante para la adaptación de pymes y profesionales a una nueva realidad de confinamiento y teletrabajo. Contar o no con una buena conexión de fibra óptica marca en muchos casos la diferencia, en un contexto en el que el uso de Internet ha disparado su tráfico en Catalunya entre un 50% y un 80%.

Con el objetivo de hacer accesible al conjunto de la ciudadanía esta herramienta, el Departament de Polítiques Digitals i Administració Pública de la Generalitat de Catalunya ha acelerado el despliegue de la red pública de fibra óptica contemplada en el Pacte Nacional per a la Societat Digital (aprobado por el Parlament de Catalunya en el año 2018) y que pretende hacer llegar, a más tardar en 2023, un punto de conexión de fibra óptica hasta cada uno de los 947 municipios de Catalunya.

El Pacte Nacional per a la Societat Digital aprobado por el Parlament de Catalunya en 2018 contempla hacer llegar a cada uno de los 947 municipios catalanes un punto de conexión a una infraestructura pública de fibra óptica que estará desplegada por completo en el año 2023

A día de hoy son 214 los municipios catalanes con un punto desde el que conectarse a esta red, a los que antes de terminar el presente 2020 se añadirán otros 51 más, con lo que se completará la conexión de todas las capitales de comarca de Catalunya y de los municipios por los que pasen las líneas troncales de esta infraestructura. En el caso de las comarcas del sur de Catalunya, esta red enlazará ahora los tramos El Vendrell-Valls-Montblanc, Móra d’Ebre-Falset y Tortosa-Gandesa.

"Las comunicaciones electrónicas hoy son tan necesarias como otras infraestructuras" (Cristina Campillo, Polítiques Digitals)

En total se añadirán 306 nuevos kilómetros de infraestructura de fibra óptica soterrada en Catalunya, siguiendo el trazado de carreteras. Se suman a los aproximadamente 4.800 kilómetros ya existentes y añaden un potencial de 151.953 nuevos habitantes con capacidad de acceder a este ancho de banda. ¿Significa eso que todos estos municipios tienen automáticamente a su disposición un servicio de fibra óptica? No necesariamente. Aquí es la iniciativa privada la que toma el relevo de la pública, aprovechando la facilidad de acceso a esta infraestructura.

La ‘última milla’
Lo explica Cristina Campillo, subdirectora de Infraestructures Digitals i Comunicacions Electròniques de la Generalitat de Catalunya: «Lo que hace el Govern es desplegar esta red y ofrecerla a los operadores para que hagan una oferta a los clientes. Nosotros dejamos un punto de presencia al paso de cada término municipal, que permite a los operadores conectarse para dar un servicio finalista. La ‘última milla’ queda siempre en manos de los operadores».

«Ponemos la infraestructura -prosigue Campillo- para que sea más fácil desplegar el servicio. Para que los operadores puedan, sin grandes inversiones por su parte, ofrecer servicios rápidos a un precio razonable».

Valls, Montblanc, Falset o Gandesa tendrán acceso a la red troncal de fibra óptica este año

El concepto de ‘última milla’ es importante. En este proyecto, la infraestructura troncal en red, con prismas soterrados siguiendo el trazado de carreteras, corresponde a la Administración Pública (en este caso, la Generalitat de Catalunya y las diputaciones). Estos prismas soterrados contienen conductos para que los operadores de telecomunicaciones tiren su propio cable, pero también fibra desplegada por la propia Generalitat de Catalunya (para dar servicio de Internet a escuelas, CAP, comisarías de Mossos d’Esquadra...), que alquila su excedente de banda ancha a operadores que quieran hacer uso de ella.

A partir de aquí, esos operadores solo tienen que conectarse al punto de presencia de esta infraestructura y llevar a cabo el despliegue de su oferta finalista, tirando cable por las calles de un municipio, aprovechando canalizaciones soterradas de titularidad municipal o montando antenas de radio locales con tecnología WiMAX para llevar Internet de alta capacidad a núcleos poblacionales diseminados, polígonos industriales dispersos o explotaciones agrícolas.

Un ecosistema de pequeños operadores locales se ha formado en los últimos cinco años

En los últimos cuatro años se ha generado un ecosistema de pequeñas operadoras locales (algunas de ellas han empezado a ganar tamaño) que han asumido los costes del despliegue de esta ‘última milla’. En el caso de la demarcación de Tarragona, hasta 25 operadores (la mayoría de ellos de pequeña dimensión) hacen uso de la red pública de fibra óptica de la Generalitat de Catalunya para ofrecer servicios finalistas con despliegues propios o compartidos de ‘última milla’.

Lo cuenta Guillermo Canal, director gerente de la Federació Catalana d’Empreses de Telecomunicacions (Feceminte), una asociación empresarial que agrupa a instaladores, operadores, ingenierías y mayoristas de telecomunicaciones. «Actualmente -explica- habrá entre 150 y 160 operadores de fibra óptica con red propia en Catalunya, a los que hay que añadir entre 40 y 50 más que operan sin red propia».

"Los pequeños operadores, que empezaron en entornos rurales, están compitiendo" (Guillermo Canal, Feceminte)

Canal establece tres categorías entre estos operadores. La primera la componen las grandes empresas (Movistar, Vodafone, Orange...), con redes propias muy extensas. La segunda está formada por operadores de tamaño medio, con redes propias territoriales y que pueden contar con canalizaciones compartidas con otros. El tercer grupo es el de las pequeñas empresas que prestan servicios en determinadas áreas territoriales muy acotadas y locales, abarcando por ejemplo solo una comarca o un municipio.

Operadores hiperlocales
Es este último perfil de operadores hiperlocales el que, «desde hace cuatro o cinco años como mucho, y con fuerza desde hace tres, empieza a adquirir importancia», explica Guillermo Canal, a la vista de que «el servicio que se prestaba en determinadas zonas era insuficiente y la capacidad de datos que necesitaban tanto empresas como particulares no llegaba».

La gran herramienta para el despegue de este ecosistema de pequeños operadores ha sido, según este profesional, el despliegue de esta red de fibra óptica pública impulsada por la Generalitat de Catalunya. «Empezaron fundamentalmente en entornos rurales -explica Canal-, pero ahora están empezando a hacerle la competencia a grandes operadores, intentando que los costes sean similares a los de un operador grande, pero jugando la carta de la proximidad».

Tecnologías

  • Terrestre: La fibra óptica a través de canalizaciones terrestres es la tecnología con la mayor capacidad de transmisión de datos a día de hoy. Es, además, la que menos interferencias sufre, a no ser que se corte físicamente la línea.
  • Aérea: Las conexiones aéreas con tecnologías como WiMAX o la futura red de 5G son una buena opción para dar servicio de banda ancha en los despliegues locales de una red troncal de fibra óptica. 

Cerrar la brecha digital que todavía persiste entre áreas urbanas y áreas rurales es uno de los objetivos de este proyecto impulsado por el Govern, que desde la iniciativa pública pretende dar respuesta a una demanda que el mercado de las telecomunicaciones había dejado históricamente en segundo plano, dado que invertir en una infraestructura propia de kilómetros de fibra óptica para dar servicio a unos pocos clientes no era una operación rentable para las grandes operadoras tradicionales.

«Hay espacios y territorios -reconoce Guillermo Canal, de Feceminte- donde no hay operadores locales, y aquí es donde entran en juego las inversiones de la Generalitat, que pretenden que estas zonas oscuras tengan una oportunidad».

El reto de dar capilaridad a la red troncal

Jordi Farré, decano del Col·legi Oficial de Graduats Enginyers Tècnics de Telecomunicació a Catalunya (COETTC), destaca que «lo importante no es lo que hacen los grandes operadores, sino los pequeños. El hecho de que la Generalitat haga líneas troncales a las que se van enganchando los pequeños operadores que dan servicio a la zona es importante».

Gracias a esta infraestructura pública, prosigue Farré, «estos operadores que nacieron locales se están haciendo grandes. La ventaja es que son más cercanos al cliente final. La desventaja, que la gente no se fía».

La brecha en el acceso a Internet de gran capacidad entre zonas urbanas y zonas rurales es una tendencia común en toda Europa, aunque la orografía de determinados territorios juega aquí un papel que la acentúa o suaviza.

A mayores costes de despliegue de la infraestructura (más montañas, valles y accidentes geográficos), menor presencia de fibra óptica en zonas más alejadas de entornos urbanos. Lo que no significa que la población quede al margen de un Internet de alta capacidad.

  • 1 Mbps: El gobierno español fija en un mínimo de 1 Mbps la velocidad de conexión a Internet contemplada en servicio de acceso universal que las operadoras están obligadas a prestar a los ciudadanos.
  • 100 Mbps: Recomendación de la velocidad mínima de conexión a Internet para un hogar estándar con consumo de contenidos audiovisuales a través de smart TV, juegos en línea y navegación web, con diversos usuarios conectados simultáneamente.
  • 300 Mbps: Una pyme con un uso habitual de Internet por parte de un mínimo de  cuatro o cinco personas y de forma clara a partir de una veintena (con navegación web, correos electrónicos, videollamadas, subida de contenidos a la nube) debería tener acceso a un servicio de fibra óptica con una velocidad de al menos 300 Mbps.

Dos ejemplos lo ilustran. En los Países Bajos -el territorio más plano de toda Europa- un 99,8% de su población tiene acceso a Internet a velocidades de por lo menos 100 Mbps (megabits por segundo). En Suiza, un territorio caracterizado por marcados accidentes geográficos, ese porcentaje es del 98,5%, según datos proporcionados por la Comisión Europea y referentes al año 2018.

La diferencia está en el grado de penetración de la fibra óptica en el ámbito rural. Mientras en los Países Bajos el porcentaje de población rural conectada a Internet a través de FTTP (Fiber To The Premises o ‘fibra óptica hasta las instalaciones’) era en 2018 un 30,2%, en Suiza esa tasa caía hasta el 8,2%. Una cosa es hacer llegar Internet con cierta capacidad a todos los ciudadanos y otra muy distinta una conexión por cable de fibra óptica hasta dentro de cada casa o empresa.

En este último escenario, con un 87,2% de la población española con opción de acceder a Internet a más de 100 Mbps y con una tasa de penetración del 32,5% de la fibra óptica en el ámbito rural, España se sitúa en las primeras posiciones de Europa en infraestructuras de Internet de alta capacidad. Lo explica José Antonio Morán, director del grado en Ingeniería de Tecnologías y Sistemas de Telecomunicación de la UOC: «En los últimos cinco años ha habido un incremento muy importante de la fibra óptica en España, pasando de entre un 14% y un 16% a entre un 44% y un 45%».

Un ADSL convencional puede servir para teletrabajar en casa, pero no para una pyme

«Esto -prosigue este profesor de la UOC- es una situación muy buena si nos comparamos con otros países vecinos. Lo es por grado de penetración, pero también por tecnología, porque la mayoría de las conexiones son con fibra directamente al usuario final (un domicilio, una empresa), mientras que en otras partes de Europa los últimos metros son con cable coaxial, porque la fibra llega hasta el edificio, y todos los vecinos que hay en él comparten una única toma».

Pese a los buenos datos, coincide en que «una brecha siempre se da, porque por cuestiones de negocio, sin intermediación de las administraciones públicas, es más difícil que las operadoras hagan llegar fibra óptica a todos los territorios».

«Pero para teletrabajar -añade José Antonio Morán, de la UOC-, un usuario medio puede funcionar con ADSL convencional. Más que requerir fibra óptica, lo que se requiere es un cambio de cultura. El cambio más importante que se requiere es cultural».

"Todos los granjeros están poniendo cámaras conectadas al móvil en sus granjas: hace cinco años era imposible" (Jordi Farré, COETTC)

Jordi Farré, del COETTC, coincide: «Brechas hay de bastantes tipos. Que te llegue o no la conexión es una. Otra es de mentalidad. Como ingenieros, en lo que tenemos que trabajar nosotros es en que llegue la conexión, pero vista la crisis de la Covid-19, prácticamente la única infraestructura que ha aguantado ha sido la de telecomunicaciones; no ha habido tantos problemas como en otros países de la Unión Europea».

«Hacer una infraestructura -prosigue Farré- no es algo de un día para otro, y estamos viendo el buen trabajo que se ha hecho en estos últimos años. Ahora, por ejemplo, con el confinamiento todos los granjeros están poniendo cámaras en sus explotaciones, y desde el móvil ven qué pasa en la granja. Esto, hace cinco años, no podían hacerlo».

«Determinados negocios están cambiando mucho -prosigue el decano del Col·legi Oficial de Graduats Enginyers Tècnics de Telecomunicació a Catalunya- porque antes, que no había ancho de banda, no se podían hacer determinadas cosas. En el momento en el que te llega la fibra óptica a cuatro o cinco kilómetros se te abren un montón de posibilidades».

¿Es necesario que esos últimos cinco kilómetros, esa ‘última milla’, sean también con fibra óptica? Los porcentajes de penetración de la banda ancha de países con orografías complejas y a la vez altamente conectados (como el caso de Suiza) demuestran que no. «Catalunya -explica Farré- ha conseguido ser uno de los países del mundo con más fibra óptica instalada, pero hablamos de las redes principales. Muchas veces, las conexiones de las redes locales son vía radio, y a nivel local es tan bueno como la fibra óptica».

"Para teletrabajar, el cambio más importante que se requiere es cultural" (José Antonio Morán, UOC)

Pero, si con un ADSL convencional se puede ir tirando, ¿hasta qué punto es necesaria la fibra óptica? «En una pyme con 20 trabajadores no puedes trabajar con un ADSL», explica José Antonio Morán, de la UOC. Una cosa es que se pueda salir del paso e intentar sobrevivir y otra que se pueda aspirar a competir en igualdad de condiciones. El cambio de mentalidad es esencial, pero la infraestructura también.

«Con 20 trabajadores usando Internet en una empresa, si no vas con fibra óptica tendrás un problema de conectividad -explica Morán-, pero incluso antes: a partir de cinco o seis personas usando Internet, en las empresas sería óptimo disponer de fibra óptica para dar un buen servicio. Aunque todo depende el tipo de actividad que hagas, claro».

Preparados para lo que llega
«Las comunicaciones electrónicas hoy en día son claves -explica Cristina Campillo, de la Generalitat de Catalunya-, y son tan necesarias como otro tipo de infraestructuras. Hoy tienes una empresa y no tienes Internet, y no puedes hacer nada. Con una crisis como la de la Covid-19, es evidente que es una necesidad».

Pero se trata también de una necesidad en las políticas de cohesión social. «El hecho de hacer llegar fibra óptica y buena conectividad de servicios a todos los municipios de Catalunya -prosigue Campillo- permite que la población esté más repartida y rompe las brechas que tenemos. Hoy, una granja ubicada en un diseminado de una población necesita Internet».

Cámaras para monitorizar el ganado son la realidad de hoy, pero dispositivos de Realidad Aumentada para llevar a cabo televeterinaria son la de un mañana cada vez más cercano, que con la crisis de la Covid-19 ha acelerado su llegada. «Para eso -explica Jordi Farré, del COETTC-, o tienes fibra óptica o el 5G desplegado, pero la fibra siempre te dará más que el 5G».

«Que las telecomunicaciones son un factor clave en el negocio del futuro es evidente -coincide José Antonio Morán, de la UOC-, y disponer de la infraestructura adecuada es crucial».

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