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La curiosa moda del culto al vapor

Monkey Shishas, con tienda física en Reus, ofrece servicio de cátering de shishas y otros instrumentos relacionados

Cristina Valls

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Fumar tabaco de distintos sabores, filtrado por agua y sin nicotina. Una propuesta que se ha consolidado en la sociedad occidental como actividad de ocio y se ha dispuesto como un magnífico complemento en las reuniones sociales que marcan tendencia. De hecho, muchos eventos y celebraciones incluyen ya dispositivos para fumar y las herramientas protagonistas, las shishas, también conocidas como cachimbas o pipas de agua, se extienden en un amplio surtido de lo más imaginativo.

Están formadas por una cacerola resistente al calor en la que se coloca el tabaco, una válvula, una base de vidrio y una manguera, conducto por el que se aspirará el vapor. Aunque empezaron como artilugios exóticos presentes en algún que otro pub puntual, muchas discotecas de los alrededores han ido potenciando su uso. Se han convertido pues en toda una excusa para reunirse y experimentar con los sabores.

Este nicho de mercado, a modo de cátering y de venta a particulares, ha sido cubierto por cuatro jóvenes asociados, Óscar Rodríguez, Sergi Calavera, Albert Rovira y Alberto Domínguez, quienes recientemente han querido establecerse en una tienda física en la capital del Baix Camp. Tras un año y medio localizando y fidelizando a sus clientes, han decidido dar el paso. El equipo de Monkey Shisha’s, que es así como denominaron el negocio, surgió por casualidad y su rápido crecimiento es en parte debido a su éxito en las redes sociales.

Los orígenes del negocio
«A pesar de haber concluido estudios relacionados con la ingeniería industrial o incluso la economía, siempre habíamos tenido claro que queríamos crear algo propio. Algo en lo que nosotros emprendiéramos y pudiéramos disfrutar de forma más autónoma, sin jefes», comienza a explicar Sergi, quien junto a Óscar fundaron Monkey Shisha’s. Después de encontrar este artefacto de origen oriental en más de una discoteca, quisieron probar y contactar con proveedores y así ampliar en el campo. De esta manera, pusieron en marcha la empresa online. La pàgina web y la cuenta de Instagram (@monkeyshishas) fueron los dos canales de promoción y difusión del negocio, que permitieron a la marca darse a conocer entre un perfil de público delimitado.

El público potencial
«Nuestra franja de clientela potencial se mueve entre la de los 18 y los 30 años y, por aquel momento, no tardamos en descubrir que las shishas representaban todo un reclamo en los encuentros sociales, pero también en los eventos. El año pasado prestamos nuestros servicios a bastantes ceremonias de enlace», prosigue Sergi. De hecho, el grueso del surtido de productos que ponen a la venta a través de pedidos se mueve sobre todo en discotecas, hoteles y restaurantes. En el caso de los clientes particulares, la compra de shishas o productos derivados, como conductos, tabaco de distintos sabores, vaporizadores, gestores de calor, cigarrillos electrónicos y carbón, son algo menos abultadas.

«El cátering en realidad es un servicio más que prestamos, aunque nos hemos establecido como pioneros en la zona. En Catalunya tenemos entendido que tal vez haya algún otro, pero no hay muchos. Eso lo estamos notando y hemos tenido un crecimiento estable, de más de 65.000 euros anuales», explica. Sobre cómo es que han escogido esta ciudad, dicen que «pensamos que podía venirnos bien, por su ambiente y porque es fácil de caminar. Eso favorece la visibilización». Cabe decir que el hecho de establecerse en una tienda supone «todo un paso, aunque nuestra zona de influencia es muy amplia por la verstatilidad que nos brinda internet. Nos mostramos muy cercanos». 

Algunos datos:

  • Los precios. La  web muestra un amplio catálogo de shishas que sobrepasa los 50 euros, aunque sus precios  pueden subir hasta los 300, según la calidad de la pipa.
  • Los sabores. De frutas y mezclas, suelen venderse por lotes o paquetes individuales y suelen costar entre los dos y tres euros, y hasta los siete.Dependiendo de la cantidad, puede llegar a los 18 euros.
  • Los modelos.  El equipo de Monkey Shisha’s se ha establecido en una tienda física, un cambio que favorece la promoción de sus productos, que ahora se pueden ver y tocar. Por el momento, tienen cerca de 50 modelos de shishas y 10 de vapers o vaporizadores.
  • Los pedidos.  La versatilidad que ofrece la página web y la facilidad de comunicación por red social agilizan el ritmo de pedidos.  

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