Mel Muria se lanza a exportar

La empresa de El Perelló supera el 50% de sus ventas en mercados internacionales

Rafael Servent

Whatsapp
Proceso de envasado de miel en las instalaciones de Mel Muria en El Perelló. Fotos: Joan Revillas

Proceso de envasado de miel en las instalaciones de Mel Muria en El Perelló. Fotos: Joan Revillas

En poco más de seis años, Mel Muria ha pasado de apenas exportar a tener un 50% de su facturación en mercados internacionales, con sus productos en lugares como Francia, Países Bajos y el Reino Unido (donde han logrado la distinción de ‘producto recomendado’ en los grandes almacenes Harrods), pero también en mercados de lujo como Arabia Saudí.

«Nunca imaginé llegar a exportar un 50% de nuestra producción», explica Rafel Muria, presidente de Mel Muria y quinta generación de esta saga familiar que, desde el año 1810, se dedica a la apicultura en El Perelló (Baix Ebre). Echando la vista atrás, está convencido de que sus ancestros se sentirían muy orgullosos de ello.

Rafel Muria, presidente de Mel Muria. Foto: Joan Revillas

Con el mercado de EEUU como su próximo objetivo (donde ya cuentan con la certificación para entrar, aunque sin un calendario cerrado para ello), «tengo claro que salir fuera es muy importante, y que allí se valora mucho la calidad de nuestros productos: aunque la miel es un producto hecho gracias a las abejas, el hombre lo puede estropear, y por eso hay que manipularlo bien».

  • Sostenibilidad

En esta estrategia por la calidad se enmarca la «apuesta por la sostenibilidad y los productos ecológicos» emprendida hace tiempo por Mel Muria, que confía haber completado en el plazo de seis meses, cuando según relata Rafel Muria «el 100% de nuestro packaging será sostenible». Es el caso, por ejemplo, de la línea de caramelos de miel ecológica que lanzaron al mercado la pasada primavera, y que cuenta con un envase 100% compostable, donde aseguran que han sido los primeros de Europa en sacar al mercado un producto así.

Internacionalización y sostenibilidad son dos estrategias que arrancan a la vez. Si la primera feria internacional a la que acudió Mel Muria, en París, fue hace unos seis años, «debe hacer unos cuatro o cinco años que vimos claramente que nos jugamos el planeta, y que las abejas son fundamentales, porque si no hay abejas, nos costará salir adelante».

Las abejas son una clave en el negocio y en el medio ambiente

Las dificultades en la polinización de cultivos a consecuencia de la falta de abejas, y su consiguiente impacto sobre las producciones agrícolas, son un problema global que hay que encarar, donde la acción del hombre y sus prácticas insostenibles tienen un peso muy importante, pero donde intervienen también factores como la globalización y la proliferación de especies invasoras, como es el caso de la avispa asiática, que está atacando a las abejas europeas y de las que este año ya se han detectado algunos ejemplares en las Terres de l’Ebre.

  • Producción ecológica

Con unas 800 colmenas de abejas calificadas como ecológicas y otras 1.200 como convencionales (y entre 20.000 y 80.000 abejas por colmena, en función de la temporada), Mel Muria es hoy la primera empresa de Catalunya en apicultura ecológica, con un 30% de su producción certificada como tal.

Una de las 2.000 colmenas de abejas que tiene en la actualidad Mel Muria distribuidas de forma trashumante por toda Catalunya. Fotos: Joan Revillas.

Cuenta Rafel Muria que, aunque su deseo sería ampliar sustancialmente este porcentaje, la trashumancia por toda Catalunya de estas colmenas, siguiendo el ciclo de las floraciones, y la naturaleza fragmentada de las explotaciones agrícolas catalanas, junto a la exigencia de que, para obtener la certificación ecológica, no haya ningún cultivo intensivo en un radio de al menos 3 kilómetros de la colmena, hacen que aumentar esos porcentajes sea hoy una tarea difícil. «En Catalunya -explica Rafel Muria-, los cultivos son bastante intensivos».

  • Monovarietales

Mel Muria produce, de media, unos 50.000 kilos de miel ecológica y otros 100.000 kilos de miel convencional, tomando como referencia un año estándar. En un 90%, esa miel procede de sus propias colmenas, y apenas un 10% se compra a productores de fuera de Catalunya, como la miel de acacia de Rumanía y Bulgaria o la miel de eucalipto de Extremadura, en ambos casos sin posibilidad de producción local, al no contar en Catalunya con estas especies botánicas.

En la medida de lo posible, Mel Muria busca que sus mieles sean monovarietales (cuando al menos el 70% de una miel procede de un mismo tipo de flor), mientras que el resto recibe la distinción de ‘miel de flores’. Romero, tomillo, brezo y encina son la variedades más importantes en Mel Muria, siendo la de romero «nuestro producto estrella -explica Rafel Muria-, porque estamos en el Mediterráneo y el romero, muy apreciado internacionalmente, crece aquí».

En El Perelló, Mel Muria envasa anualmente, de promedio, unos 150.000 kilos de miel

Un 80% de las ventas de Mel Muria son mieles en diferentes envases, que comercializan a través de tres marcas: la tradicional destinada a herbolarios y pequeños comercios, la ecológica para herbolarios y exportación, y ‘Art Muria’, para el sector premium gourmet, con clientes como Harrods, El Corte Inglés Gourmet y tiendas especializadas. El restante 20% de sus ventas, hasta alcanzar los 2,5 millones de euros, lo componen productos como caramelos, jaleas o polen.

Con una planta de envasado de unos 800 metros cuadrados  y otros 1.200 metros cuadrados de logística en El Perelló, donde además cuentan con un centro de interpretación (Muria Centre d’Interpretació Apícola) de otros 400 metros cuadrados, Mel Muria emplea hoy a entre 15 y 20 personas (dependiendo de la época del año) y encara ya su sexta generación con Rafel Muria (hijo del actual presidente de Mel Muria), conocido también como ‘el chef de la miel’, al frente del restaurante con una Estrella Michelin Quatre Molins, en Cornudella de Montsant (El Priorat).

Temas

Comentarios

Lea También