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Precisión suiza en Reus

Preciber dispara un 25% su facturación tras invertir 2,1 millones de euros en nueva maquinaria y superficie de fábrica

Rafael Servent

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Piezas fabricadas por Preciber

Piezas fabricadas por Preciber

Decoletaje: técnica de origen suizo para fabricar piezas a partir de barras metálicas, que emplea un torno automático con distintos cabezales para rebajar el metal hasta darle forma de tornillos, conectores o ejes complejos. En Reus, Industrias Preciber lleva desde 1970 aplicando con precisión suiza (y también con maquinaria de ese país) tecnología de microdecoletaje para fabricar piezas de entre 0,5 milímetros y 25 milímetros de diámetro en aleajes de cobre, acero inoxidable o titanio, destinadas a sectores como el electrónico, el médico, la valvulería neumática o la cerrajería de precisión.

Fundada hace 47 años por Javier Casas y Emili Correig en lo que había sido una masía familiar de este último a las afueras de Reus, Industrias Preciber empezó con la fabricación de pequeños tornillos para monturas de gafas, por encargo de la empresa Indo. Pronto encontró su vocación exportadora, enfocándose al mercado de habla alemana (Alemania, Suiza y Austria) como principal destino para sus productos de precisión destinados a la industria.

Hoy, con la segunda generación consolidada al frente del negocio (Xavier Casas, 50 años, ejerce la dirección técnica, mientras que Jordi Correig, 46 años, ocupa la función de director comercial), afrontan un plan de crecimiento que les ha llevado a incrementar un 25% su facturación en el último año, hasta situarla en 9,4 millones de euros al cierre de 2017.

El 65% de las ventas de esta empresa tienen como destino el mercado exterior, donde Alemania, Suiza y Austria son los principales mercados exportadores

Tras una inversión de 2,1 millones de euros en nueva maquinaria y una ampliación de instalaciones con la que ganaron 1.000 metros cuadrados de nave (hasta los 3.600 metros cuadrados que ocupan hoy), no sólo las ventas de esta empresa familiar se dispararon, sino que su plantilla creció en 15 personas más, hasta los 110 empleados que hoy trabajan repartidos en tres turnos durante 24 horas.

Exportación
El plan de crecimiento seguirá este año, con otro millón de euros destinado a ampliar capacidad productiva. «En Europa falta capacidad productiva», explica Jordi Correig. Y es que hoy, el 65% de las ventas de esta empresa tienen como destino el mercado exterior (una cifra que llegó a alcanzar el 75%, pero que ha descendido por el aumento en el peso del sector médico estatal, donde Preciber está especializada en la implantología dental).

Alemania, Suiza y Austria son los principales mercados exportadores de Preciber. En menor medida están Francia, Holanda, Canadá e Israel. De los 40 millones de piezas que fabricaron el año pasado (con hasta 600 referencias de producto diferentes), un 50% de la facturación estuvo en el sector electrónico, para el que fabrican conectores de precisión.

Le sigue el sector médico (con un 25% de las ventas), donde Preciber es un referente en la fabricación de implantes dentales y añadidos en titanio. La valvulería neumática (13% de sus ventas) y las piezas para cerrajería de precisión (10%) completan la lista, con una pequeña parte de las ventas en el sector auxiliar de automoción.

Como industria auxiliar que son, nunca han tenido producción propia, sino que han trabajado por encargo de los fabricantes, que les entregan las especificaciones técnicas de las piezas que necesitan, y que después ellos adaptan a un patrón de producción. La tendencia hoy en esta empresa es hacer menos piezas, pero de mayor complejidad y valor. Así, el sector de la implantología médica es el que previsiblemente más crecerá, de la mano de un cambio del mercado en el que la entrada de productores en masa como Preciber han hecho que los costes de estas piezas (hasta hace no tanto artículos de lujo) hayan descendido hasta niveles asequibles para grupos más amplios de población.

Con el aumento de la capacidad productiva previsto para este año (acompañado de la inversión de un millón de euros que piensan acometer), en Preciber necesitarán también incorporar más personal, hasta incrementar su plantilla en un 10%. Es decir, entre 10 y 12 personas más.
Pero encontrar los profesionales que necesitan no va a ser fácil. Su cantera principal es el ciclo formativo de grado superior en Fabricación Mecánica del Institut Domènech i Montaner de Reus, con quienes tienen convenio de prácticas y formación dual. Pero no es suficiente. Han empezado a mirar más allá, en Tarragona y Valls. 

Claves

Equilibrio entre lo propio y lo externo

 

  • Reinversión  Desde su fundación en el año 1970, Preciber nunca ha repartido dividendos. Los beneficios siempre se han reinvertido para seguir creciendo.
  • Por encargo  En Preciber nunca han contado con ninguna línea de productos propia. Siempre han trabajado por encargo de otras industrias, como industria auxiliar, hasta llegar a acumular cerca de 5.000 referencias de producto a lo largo de la vida de esta empresa.
  • Tecnología propia  Toda la maquinaria que emplean en esta fábrica es de procedencia suiza. Se trata de tornos automáticos por levas y por control numérico (CNC) que en Preciber programan ellos mismos tras recibir las especificaciones del cliente. Pero no toda la tecnología es externa. Cuentan con un departamento de desarrollo y fabricación de herramientas de precisión (cabezales, brocas...) que diseñan a medida de las necesidades de cada proyecto, y con las que equipan las máquinas automáticas con las que fabrican sus piezas milimétricas.

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