Una casa rural en El Milà para desconectar de la rutina diaria

Gerard Marimon compró la finca de El Milà en el año 2002 y la transformó en casa rural. Un 80% del turismo es francés

Alba Tudó

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Es una casa rural pequeña pero acogedora ubicada en El Milà. Los clientes que la buscan lo hacen sobre todo para desconectar. FOTO: Alba Tudó

Es una casa rural pequeña pero acogedora ubicada en El Milà. Los clientes que la buscan lo hacen sobre todo para desconectar. FOTO: Alba Tudó

Una casa acogedora, rodeada de naturaleza y tranquilidad. Mas Virgili es una Casa Rural ubicada en El Milà (Alt Camp) que cuenta con seis habitaciones, cuatro de ellas con cama de matrimonio y el resto con dos camas individuales; una cocina totalmente equipada y un comedor con un salón anexo en el que se encuentran una gran chimenea y un piano. La capacidad de la casa es de dieciséis personas. 

Gerard Marimon compró la casa en el año 2002 a unos propietarios de Barcelona. «Yo en aquel momento tenía la idea de cambiar de vida y decidí emprender esta aventura y la transformé como casa rural», dice Gerard. De hecho, él alquila la casa a familiares, a grupos. Él les entrega las llaves y se pueden cocinar y tienen todos los utensilios que necesitan. 

«En invierno se concentra en los fines de semana. Muchas familias de Barcelona vienen para desconectar, ya que aquí solo se oyen los pájaros». Cuando vienen a pasar el fin de semana, las familias no se mueven de la casa rural. En cambio, los grupos que pasan una semana hacen distintas excursiones por la zona: Tarragona, Port Aventura, la playa... 

«Estamos bien ubicados y se pueden hacer rutas a pie o en bicicleta desde aquí. Por ejemplo, a Santes Creus o Prades». Mas Virgili está ubicada en El Milá, cerca de Valls y Alcover, a 4 kilómetros de cada municipio. Así la gente puede ir a comprar la comida a estos pueblos. «Estamos bien comunicados, ya que tenemos la autovía de Tarragona aquí cerca y también el AVE aquí al lado y el acceso es fácil. No tenemos contaminación ni fábricas».

Muchos de los clientes de esta casa rural ya están fidelizados. «Un 80% del turismo en verano son franceses, pero ha venido gente de todo el mundo, como por ejemplo del Líbano, Norte de África, Australia, Egipto, entre otros que nos conocieron por Internet», añade Gerard. ¿Qué buscan cuando vienen aquí? «Espacio para que los niños puedan jugar, un lugar tranquilo, acogedor y quieren sobre todo desconectar de la rutina diaria».

10.000 metros cuadrados

La finca tiene 10.000 metros cuadrados y además cuenta con una piscina, ping-pong, barbacoa, campo de voleibol y todas las comodidades para que los clientes se sientan como en casa.

«Las reservas se pueden hacer por Internet en distintas páginas o portales, o hay gente que contacta conmigo directamente por teléfono, correo electrónico o WhatsApp», puntualiza Marimon y añade que «muchos me llaman directamente antes de reservar. A veces hay dudas y es más práctico».

La Casa Rural la lleva Gerard Marimon y cuenta con personal en días puntuales para el mantenimiento y la limpieza de la casa. «El concepto que tenemos que vender es alquilar por días ya que así las familias pueden aprovechar y descansar todo el día. Quiero que disfruten del paisaje y del entorno. El fin de semana son dos días, por ejemplo».

En los últimos años, en la Casa Rural Mas Virgili la facturación ha variado. «La crisis no ayudó y nosotros lo hemos notado». 

La facturación de los últimos años ha sido de unos 25.000 euros, pero en una buena época superaron esta cifra. «Lo compagino con otro trabajo, nos va bien y además nos sirve para hacer el mantenimiento de la finca y pagar los gastos».

Diversificar el negocio

Uno de los retos de futuro es diversificar el negocio. «Por ejemplo ahora hemos empezado a alquilar Mas Virgili a grupos que hacen yoga, taichí, danzas orientales..», asegura Gerard Marimon. «El futuro va por aquí y queremos diversificar el negocio», concluye Gerard.

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