El laboratorio de Wuhan, el origen del mal

Este escenario donde se experimenta con patógenos alimenta todo tipo de teorías y rumores sobre la aparición del coronavirus

19 abril 2020 19:30 | Actualizado a 19 abril 2020 19:33
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El Laboratorio Nacional de Seguridad Biológica, el único de China en el que se experimenta con virus de nivel 4, se encuentra en la ciudad de Wuhan, la que sufrió el primer brote del coronavirus SARS-CoV-2. Para algunos, esto es una mera casualidad. Pero, para otros, este edificio esconde un oscuro secreto: podría ser el origen de la pandemia que tiene al mundo en vilo.

Y lo sorprendente del asunto es que quienes sostienen esta teoría no son solo los ‘conspiranoicos’ que habitualmente vomitan locuras inverosímiles en las redes sociales: incluso Luc Montagnier, el virólogo que descubrió el VIH y recibió por ello el Premio Nobel de Medicina, asegura que el coronavirus es un producto de este laboratorio que ahora está bajo control del ejército chino.

Montagnier apuntala su teoría señalando que el estudio genético del SARS-CoV-2 ha revelado secuencias del VIH, algo que solo podría suceder si se han añadido a propósito en un proceso de ingeniería genética. Es una hipótesis que han desmontado ya otros científicos. «En cuanto a las similitudes con el VIH, es como si la palabra sombrero apareciera cuatro veces en dos libros diferentes», señaló el viernes Étienne Decroly, investigadora del instituto francés Architecture et Fonction des Macromolécules Biologiques (AFMB). «Podemos, por casualidad, tener secuencias que se parezcan sin demostrar modificaciones intencionales», sentenció.

Pero Montagnier sigue en sus trece, e indica que un grupo de científicos indios publicó un estudio que cimentaba su teoría y que «fue retirado bajo una enorme presión». Anne Goffard, viróloga y profesora de la Facultad de Farmacia de Lille, descarta que fuese desechado para ocultar algo y añade que «fue un estudio por ordenador el que demostró que no había traza del VIH».

La plataforma en la que fue publicado, BioRxiv, afirma en su web que «ha sido retirado por sus propios autores debido a los comentarios que han recibido por la comunidad científica sobre su aproximación técnica y la interpretación de los resultados».

A medida que la polémica crece, alimentada entre otros por los tuits del presidente estadounidense, Donald Trump, o algunas insinuaciones como las del Gobierno británico, también han subido de tono las voces de los científicos que subrayan cómo decenas de investigaciones realizadas hasta la fecha revelan que el Covid-19 es fruto de una transmisión natural entre un animal y el hombre y no un diseño de laboratorio.

El propio director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias de España, Fernando Simón, declaró hoy que «este virus es claramente de origen animal. Luego, hipótesis de ciencia ficción puede haber todas las que queramos».

Pero si bien todo esto puede invalidar la teoría de que China creó el virus con intención desconocida, no descarta otra que también tiene al laboratorio de Wuhan como protagonista. Según la segunda, un empleado que manipulaba algún virus -China ha realizado experimentos con diferentes coronavirus procedentes de murciélagos- se contagió, se convirtió en el ‘paciente cero’ -oficialmente aún no se ha encontrado-, y propagó la infección por la capital de Hubei. El mercado de animales de Huanan, relativamente cercano, pudo haberse convertido en el escenario más adecuado para los contagios o haber sido utilizado como chivo expiatorio por las autoridades para ocultar lo sucedido.

Los científicos sostienen que el coronavirus es de origen animal, pero no pueden descartar que el primer contagio se diese en el laboratorio. Los servicios de Inteligencia de Estados Unidos ya alertaron en 2018 sobre las graves carencias en materia de seguridad del centro, algo que ha llevado a Donald Trump a sospechar.

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