La normalidad vuelve a pie de chiringuito en Salou

El mal tiempo provoca daños significativos en los locales de la playa 

22 mayo 2018 11:53 | Actualizado a 24 mayo 2018 10:03
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La marea barrió terrazas. Inundó chiringuitos. Los llenó de arena. Ocurrió el 12 de abril. Un día en el que los propietarios de los chiringuitos tuvieron un amargo despertar.

El fuerte temporal que afectó la zona aquella madrugada provocó una marea que se comió la playa y destrozó sus instalaciones hasta el punto de quedar prácticamente inservibles. Ahora, un mes después, los responsables de los negocios afectados tratan de volver a la normalidad. Pero de una forma un tanto delicada. Están en horas bajas.

El tiempo no ha acompañañado –sobre todo en los fines de semana- y parece que la temporada no acabe de arrancar en condiciones. 

Albert Forners, del House of Illusion Beach Bar –chiringuito Forners–, explica que en seguida se pusieron manos a la obra. Retiraron la arena. Limpiaron la estancia. Lo montaron todo. «Estuvimos varios días trabajando para arrancar de nuevo», explica.

Todo se lo han hecho ellos. Entre todos, poco a poco, han vuelto a la normalidad. Pero la situación sigue sin ser fácil. Y la playa tiene poca arena. Un hándicap al que de momento deben adaptarse.

«Cuesta mucho volver a la situación de años atrás», apunta Forners, hijo del propietario de este chiringuito ubicado en el Espigó del Moll. Un negocio que lleva medio siglo a pie de playa, y que las ha visto de todos los colores.

«Hemos ido al Ayuntamiento y quizás lo mejor es tirar los toldos un poco más hacia atrás para que haya algo más de playa», afirma. Cree que sería una buena solución. Y que en su caso, en la Platja Llarga, tienen margen para impulsarla. «En otros sitios están mucho peor», confiesa.

El Socu Beach Club Pachito fue de los más perjudicados por aquella marea de abril. Tuvieron que desmontar la instalación por completo. Y actuaron rápidamente. Estuvieron tres días, explica Antonio, responsable de este negocio del otro lado de la Platja Llarga.

En su caso, no pudieron hacerlo solos. Era imposible. Contactaron con una empresa montadora que se encargó de buena parte de los trabajos. Y están a la espera de saber qué ocurrirá con los gastos. «No nos han dicho que no lo cubrirán. Pero no sabemos cómo quedará. Suponemos que se hará cargo el Consorci», señala Antonio.

Y es que no sería algo menor. La terraza quedó destrozada. El chiringuito, doblado. Y tuvieron que montarlo todo desde cero.
Ahora tratan de levantar cabeza tras el bache, pero reconocen que la temporada empieza floja. Falta arena. No hace buen tiempo. Aun así, no han sufrido otra marea. Algo es algo.

«Un día volvió a subir pero no llegó tan lejos», afirma. Reconoce que les falta arena, pero que la idea es realizar la puesta a punto. Ahora afirma que han vuelto a la normalidad. Que están tranquilos. Pero que esperan que la situación remonte y que al fin puedan empezar la temporada en toda regla.

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