Torredembarra quiere recuperar los chiringuitos de la playa este verano

Como novedad, podrán ofrecer servicio de restauración, se les amplia el horario de apertura de las 9.00h a las  2.00h de la madrugada y se les permite tener música ambiental a diferencia del resto de terrazas del municipio 

06 febrero 2018 19:06 | Actualizado a 07 febrero 2018 09:57
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Torredembarra quiere recuperar los chiringuitos de la playa después de que el año pasado se quedara sin estos establecimientos. La empresa que tenía adjudicado este servicio –Albatros– renunció a última hora y no hubo margen de tiempo para hacer un nuevo concurso.

«Hemos creado un nuevo modelo para hacer más atractiva la explotación de los chiringuitos. Antes tenían unos usos muy limitados y era difícil que alguien se pudiera ganar la vida con su gestión», asegura el concejal de Comerç, Indústria i Activitats, Josep Maria Guasch (ERC). 

El Ayuntamiento de Torredembarra ha sacado a licitación la explotación de dos chiringuitos, tres zonas de toldos y tres de gandulas en la playa de la Paella del 1 de junio al 30 de septiembre.  

Instalaciones más atractivas 

Como novedad, este año podrán ofrecer servicio de restauración. Hasta el momento sólo podían vender productos envasados pero a partir de este verano podrán servir almuerzos, comidas e incluso cenas. Este servicio será posible debido a la ampliación del horario. Los chiringuitos tendrán la oportunidad de abrir de las nueve de la mañana hasta las dos de la madrugada entre semana excepto los viernes, los fines de semana y vigilias de festivos, días en que se alarga el horario de cierre hasta las dos y media de la madrugada. 

Los establecimientos podrán disponer de música ambiental a diferencia de las otras terrazas del municipio y podrán tener música en directo de forma puntual y con permiso previo del consistorio. 

El módulo del chiringuito podrá tener una superficie máxima de 20m2 y podrá incorporar una terraza adjunta de hasta 100m2 para servicio de mesas y sillas. 

En cuanto a las combinaciones de colores, y con el objetivo de que sean adecuados en el entorno de la playa, no están autorizadas las que presenten preponderancia de colores estridentes. Las gamas de colores recomendadas son las de tonalidades de blanco, azul marinero y beige. Según el consistorio, también se consideran adecuados colores con tonos suaves.

«Nuestro objetivo es que los chiringutos sean un atractivo para la gente que nos visita. Que no se tengan que mover de la playa para poder comer alguna cosa», asegura Guasch.  

Con la nueva tipología de chiringutos con más posibilidades el consistorio cree que no se repetirá la situación del año pasado que dejó la ciudad sin este servicio. En este sentido, no se ha fijado ninguna penalización por no poner obstáculos a la participación.

Ahora si el titular de la autorización no paga dentro del plazo establecido perderá los derechos obtenidos y se pasará a otorgarles al siguiente en el proceso de licitación. Es decir, entre el plazo de pago, entre enero y febrero y la fecha de instalación del chiringuito, en junio, dará tiempo a otorgar la gestión al siguiente.

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