La vacuna salva vidas

La vacunación es una decisión personal, pero también comunitaria y social, pues no hacerlo afecta a todo el entorno 

22 abril 2021 10:00 | Actualizado a 22 abril 2021 10:13
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Por si todavía hay quien mantiene algún tipo de duda en torno a la eficacia de las vacunas existentes contra la Covid-19, los datos demuestran de forma irrefutable que la inmunización salva vidas. O, como prefieren decir algunos expertos quisquillosos, reduce las muertes. Así lo hemos visto en las residencias, no hace tanto espacios que el coronavirus llenó de muerte, silencio, soledad y miedo y hoy, ya prácticamente con toda su población vacunada, lugares a los que ha regresado la vida y la alegría, además de las visitas de los familiares.

En efecto, el avance del proceso de vacunación, aunque más lento de lo que a todos nos gustaría, se ha traducido en un descenso de la mortalidad que ha provocado que las cifras de fallecimientos en la provincia de Tarragona ya sean similares a las de los años previos a la pandemia. Incluso mejores, dado que las restricciones y las medidas de prevención ante el coronavirus, básicamente la mayor higiene de manos, la distancia de seguridad y el uso de la mascarilla, han contribuido de forma determinante a una menor presencia de la gripe y de otras enfermedades respiratorias.

Estos datos constituyen una gran noticia, toda vez que tenemos al alcance de la mano la solución a la pandemia, con todo lo que ello significa para la recuperación no solo de la normalidad que perdimos hace ya más de un año, sino también de la actividad económica y, con ella, del empleo. Así las cosas, una vez tenemos la certeza de que la vacunación funciona, hemos de exigir que la inoculación masiva y rápida sea la primera gran prioridad de todas las autoridades para alcanzar la deseada inmunidad de rebaño cuanto antes.

Claro que, mas allá de los dirigentes, la trascendencia que esto tiene nos obliga y compete a todos, pues, como sostiene Manuel Armayones, profesor de Psicología y Ciencias de la Educación en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), vacunarse es una decisión personal, pero es también una responsabilidad social y comunitaria, ya que no hacerlo no solo nos afecta a nosotros, sino también al entorno en el que nos movemos.

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