Tres nuevos pozos se sumarán al suministro de agua de boca de Reus en 2024

Son los situados en la autovía de Bellissens, con capacidad para aportar hasta 200.000 litros por hora y que se activarán en diez meses. La ciudad diversifica así sus fuentes de abastecimiento

03 abril 2023 07:00 | Actualizado a 03 abril 2023 07:00
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Los tres pozos de agua de la autovía de Bellissens cuya recuperación anunció el Ayuntamiento a finales del año pasado entrarán en funcionamiento «en un período de entre ocho y diez meses», es decir, en 2024, tal como concretan fuentes municipales consultadas.

Una vez listos, los pozos suministrarán «hasta 200 metros cúbicos por hora», 200.000 litros, y el agua podrá destinarse a uso de boca. Reus diversifica así sus fuentes de abastecimiento en un momento en que la sequía ha puesto en el foco la necesidad de asegurar los recursos hídricos.

A día de hoy, y pese a que en 2012 se los equipó con la infraestructura imprescindible para prestar servicio, estos pozos solo se emplean esporádicamente, ya que tienen problemas de calidad del agua «por la presencia de nitratos, principalmente». Por eso, necesitan la implementación de un sistema propio de potabilización, además de otras instalaciones. En habilitarlos plenamente, Aigües de Reus invertirá unos 494.000 euros.

La solución que el Ayuntamiento ha elegido para optimizar la calidad del agua de los pozos de Bellissens es, en términos técnicos, un modelo «con resinas de intercambio iónico», sistema «efectivo en la desnitrificación» que «garantiza por completo la calidad y la salubridad, permitiendo que el agua se dedique a usos de boca».

Los 200 metros cúbicos por hora que la planta podrá llegar a suministrar a la ciudad «se corresponden con el caudal máximo de los pozos, aunque el volumen a proveer dependerá de las opciones de extracción del acuífero en cada momento».

Las obras a desarrollar para comenzar a aprovechar el agua incluyen inversión en tecnología pero también movimientos de tierras y la ampliación de las instalaciones del edificio que ahora alberga la estación de bombeo de los tres pozos.

Las labores de construcción se completarán en doce semanas a partir de su inicio, pero Aigües de Reus cuenta un plazo de diez meses para la activación de los pozos porque «los trabajos arrancarán cuando se disponga de los equipos, que en la coyuntura actual pueden sufrir demoras de varios meses».

Fuentes municipales destacan que los pozos de Bellissens «permitirán a la ciudad contar con una nueva fuente de provisión». Y recuerdan la recuperación de la mina del barrio Fortuny como otra de las intervenciones relevantes en este sentido: primero, para regar el skatepark y el entorno del Parc dels Capellans; y, más adelante, cuando se le instale una planta de ósmosis inversa –que ya está en fase de proyecto y ha resultado subvencionada por la Agència Catalana de l’Aigua (ACA)–, para uso de boca.

Igualmente en los últimos años se ha recuperado otra mina, mediante la interconexión de la de Almoster con la planta potabilizadora de Reus, para regar el Parc Agrari y el Parc de les Olors. En paralelo, el agua sobrante de esta captación se envía a la Estació de Tractament d’Aigua Potable (ETAP) de Reus para su posterior derivación a la red de agua potable.

Preguntado sobre la gestión del agua en el territorio, el corresponsable de Unió de Pagesos del Tarragonès, Martí Macías, reclama la «recuperación del proyecto para reutilizar para el riego el agua de la depuradora, porque cada vez lloverá menos y peor».

«Previendo que vendrán años de sequía, queremos poder aprovechar esas aguas para uso agrícola», indica Macías, que señala que «si no se hace así, el futuro de la agricultura será crítico». «Si este año no llueve, quienes dependen del agua de Riudecanyes no podrán regar», precisa, y dice que «los avellanos se verán afectados y los olivos también».

Por su parte, el miembro del Grup d’Estudi i Protecció dels Ecosistemes Catalans (GEPEC-EdC) Andreu Escolà, apunta que lo que está haciendo el Ayuntamiento de Reus con la recuperación de pozos y minas «es lo que hay que hacer, aunque debió hacerse antes. Ahora, la sequía lo ha puesto en su sitio».

Escolà pregunta «qué piensan hacer con todos los litros por segundo que se abocan a Barenys» cuando «si se les hiciese un tratamiento, se podrían emplear para el cultivo». Y llama a ejecutar el proyecto del ACA para acabar de tratar esta agua y utilizarlo.

Estació Regeneradora

Por ota parte, y tal como precisa el Ayuntamiento, la Comissió Especial per una Nova Cultura de l’Aigua ha propuesto instar a la ACA a que estudie la implantación, explotación y distribución del agua de una nueva Estació Regeneradora d’Aigua a la salida de la Depuradora d’Aigües Residuals de Reus.

También plantea incluir en el presupuesto del Ayuntamiento o de Reus Serveis Municipals partidas extraordinarias para ejecutar inversiones de recuperación de pozos y minas locales, así como adaptar la red de riego y distribución para aprovechar al máximo el agua y que la mayoría de parques y jardines se rieguen con la no potable.

La Comissió subraya la conveniencia de seguir cumpliendo con el uso racional del agua, la eficiencia en sentido global e hidráulico, la incorporación de renovables, la apuesta por la economía circular y el agua de kilómetro cero y la mejora del saneamiento de las aguas residuales.

Igualmente sugiere gravar más los consumos no básicos, respetar el equilibrio económico del servicio y los costes, y facilitar ayudas a los vulnerables. «Analizar las necesidades, potencialidades y alternativas para incrementar la reutilización del agua depurada con destino a riego y a la industria del territorio, así como retomar las conversaciones con el ACA y el resto de agentes de la Taula del Siurana», son los objetivos de esta Comissió, que nació en el pleno del pasado 20 de enero.

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