De las tarántulas por mensajería al maltrato de mascotas: el día a día del Seprona en Tarragona

El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil denunció 19 delitos contra los animales en 2022, el doble de lo que llevamos este año

01 noviembre 2023 16:02 | Actualizado a 02 noviembre 2023 07:00
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El capitán José Carlos Pérez tienen a su cargo a 14 agentes. Todos ellos son el Seprona de la provincia de Tarragona, una unidad de la Guardia Civil destinada a la protección de la naturaleza, ya sea flora como fauna.

Hace un mes largo, el 29 de septiembre, entró en vigor la Ley //2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales, conocida como Ley de Bienestar Animal. En ella se amplían los requisitos para tener según que clases de animales, se exigen más controles y se realizan importantes cambios legislativos.

Con esta nueva herramienta legislativa, los controles de animales por parte de unidades especializadas como el Seprona o la Unitat Regional de Medi Ambient (URMA) de los Mossos tienen más herramientas para proteger a la flora y fauna de la provincia de Tarragona y detectar aquella que de forma ilegal pueda provocar un peligro en el ecosistema o en algún negocio turbio de tráfico de especies.

Las infracciones administrativas en 2022 sumaron un total de 266 expedientes administrativos, 167 relacionados con animales de compañía y 99 de animales potencialmente peligrosos. En 2023, hasta este mes de octubre, las infracciones son 86 (60 de animales de compañía y 26 de potencialmente peligrosos).

Paralelamente, en 2022 hubo 19 delitos registrados contra fauna y flora. Son 10 más de los contabilizados hasta octubre de este año. Los de maltrato son los mismos 5 el año pasado y otros este 2023. En este aspecto, los perros abandonados en los balcones sin agua en plena canícula o los que malviven en fincas rústicas sin comida y agua durante muchos días son ejemplo de estos delitos que imputa la Benemérita.

José Carlos Pérez explica que «cada vez más, los propietarios de animales son conscientes de que lo que tiene a su cargo, bajo su responsabilidad y ello se ve reflejado en las cifras de las actuaciones». Esta concienciación de la sociedad también está acompañada «de las llamadas de los propios vecinos que ponen en alerta un potencial maltrato animal», señala el capitán de la Guardia Civil.

Sin embargo, él mismo reconoce que muchas veces «estas alertas telefónicas son exageradas y que la realidad es que no hay el maltrato animal que se denuncia». Desde el Seprona se admite que una de cada diez llamadas de media es realmente motivo de expediente sancionador porque existe maltrato. Aún así, todas se atienden con la máxima atención.

$!Las aves exóticas son algunos de los animales que se importan de forma ilegal.

El tráfico de especies

Recientemente, en Barcelona, se daba a conocer una operación a gran escala del desmantelamiento de una red de tráfico de animales que operó en España en los últimos ocho años moviendo miles de perros y gatos enfermos sin control y con un beneficio lucrativo de muchos miles de euros. Participó la Guardia Civil, Mossos, Policía Nacional y Guàrdia Urbana de Barcelona.

El operativo en la Ciudad Condal y con ramificaciones en Madrid, Andorra o la lejana Dubái no es lo habitual en la provincia de Tarragona, aunque sí ha habido en 2022 y en los 10 meses de este año imposición de delitos por tenencia y venta de especies protegidas.

El caso destapado (en la provincia de Tarragona) este verano en L’Ampolla es del tráfico de nacra, una especie protegida por ley. En 2022, hubo tres: dos relacionados con arácnidos (un ejemplar de brachypelma albopilosum y otro de brachypelma albiceps: tarántulas). El otro caso fue una tortuga, concretamente un galápago leproso (Mauremys leprosa).

Explica el capitán Pérez que el perfil de esta persona denunciada son particulares que tienen afición en coleccionar o tener especies extrañas y que las encuentran en portales de internet o grupos cerrados de redes sociales (instagram o facebook) difíciles de hincarles el diente.

A veces, operaciones encubiertas gracias a un chivatazo permiten desarbolar estas mafias y tráfico de animales (como el de Barcelona de hace unas semanas), explica el responsable del Seprona en la provincia de Tarragona. En otras son actuaciones planificadas y con el visto bueno judicial lo que permite infiltrarse y desenmascarar a estos grupos.

Aunque el tráfico de especies puede ser el aspecto más relevante en estas unidades, y su regulación se lleva a cabo con la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), la realidad del Seprona es que el porcentaje más alto de sus actuaciones son de ámbito más próximo: animales de compañía, animales peligrosos, delitos de caza, abandonos...

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