Los partidos se unen para reclamar más seguridad en la petroquímica de Tarragona

Las formaciones afirman que hace falta que la ciudadanía recupere la confianza en un sector económicamente estratégico

07 febrero 2021 11:29 | Actualizado a 07 febrero 2021 11:45
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Las elecciones en el Parlamento del 14-F llegarán justo trece meses después de la explosión a la empresa IQOXE de la Canonja que causó tres muertos. Un siniestro que abrió un debate social sobre la seguridad en la petroquímica de Tarragona y generó pérdida de confianza de la ciudadanía versus a esta industria.

Con una investigación judicial todavía en marcha, el retorno del Plaseqta a la demarcación y después de haberse hecho una comisión de estudio en el Parlamento sobre la seguridad en el complejo, las formaciones defienden unánimemente que hacen falta más mecanismos para incrementar la seguridad. Es en la hora de concretar las medidas cuando aparecen los matices.

La petroquímica es segura?

La mayoría de los partidos opinan que sí. JxCat, PDeCAT, VOX y PSC son los que están más convencidos. El cabeza de lista por Tarragona de JxCat, Albert Batet, y del PDeCAT, Marc Arza, expresan "con rotundidad" que las compañías no son un peligro. Batet pone en valor "los esfuerzos" que han hecho las empresas, que afirma "trabajan con calidad". Arza defiende que "la mayoría" de las firmas "tienen unos índices de accidentes bajísimos" y considera que la sociedad está "condicionada" por la explosión en IQOXE.

En este sentido el discurso del número 2 de Vox, Sergio Macián, es bastante similar, puesto que opina que el siniestro que causó la muerte de tres personas "fue un hecho aislado" y cree que "no se puede criminalizar a toda la industria por un hecho puntual" porque "genera muchos puestos de trabajo". La cabeza de lista del PSC, Rosa Maria Ibarra, indica que "en toda actividad humana hay accidentes", pero que la química "ha demostrado que es segura".

Con menos contundencia se expresa la cabeza de lista de ERC en la demarcación, Raquel Sans. De entrada afirma que "no es segura", pero rápidamente matiza que "no lo es ninguna industria". "El riesgo cero no existe, ni en la petroquímica de Tarragona ni en ninguna industria. Nosotros lo que tenemos que hacer es que -el riesgo- tienda a ser el mínimo posible". En una línea parecida se expresa su homólogo de Cs, Matías Alonso, que lamenta que en el último año ha habido "varios accidentes muy graves" a pesar de que no cree que sea una industria "insegura".

Quien no está de acuerdo en que la industria petroquímica sea segura es la CUP. La cabeza de lista por Tarragona, Laia Estrada, manifiesta que el complejo ya nació "rodeado de corrupción en pleno franquismo y sigue rodeado de corrupción, opacidad, connivencia política y con los medios de comunicación e impunidad". En su opinión todos estos elementos ponen en peligro la ciudadanía y el medio ambiente. "No puede ser que se infantilice a la población cada vez que hay escapes o malos olores", defiende. Estrada sostiene que actualmente no hay "una legislación suficientemente estricta en materia de seguridad laboral e industrial" ni tampoco una buena fiscalización por parte de la administración.

Cambio de paradigma

Las formaciones son conscientes de que la explosión en IQOXE ha cambiado la percepción de la ciudadanía -especialmente de la que vive al lado de los polígonos-, que ha salido a la calle para reclamar más medidas de seguridad en el interior de las compañías, más información de lo que pasa en los polígonos y más formación sobro cómo actuar en caso de accidente.

Este nuevo escenario "preocupa mucho" a la candidata del PP, Inma Rodríguez. "La ciudadanía está preocupada, como es lógico, y los vecinos están atemorizados", indica. Pero cree que la desconfianza, más que hacia el propio polígono "se tiene que generar hacia los responsables políticos" porque durante el último año considera que "la Generalitat no ha hecho nada" para mejorar la situación.

Es en este punto cuando se hacen evidentes las diferencias entre los partidos que han formado parte del ejecutivo –JxCat, ERC y PDeCAT, en menor medida- y el resto. Los primeros defienden el trabajo hecho mientras que los grupos de la oposición reprochan la carencia de acción a la hora de encontrar soluciones para mejorar la seguridad industrial, laboral y exterior.

A la vez, advierten que el retorno del Plaseqta a la demarcación es insuficiente si no se dota de recursos económicos. "Lo que se ha hecho es cambiar los acrónimos, de Plaseqcat a Plaseqta. Cuando hay un problema la Generalitat lo pasa a los entes locales. Me parece indignante que en un año no se haya hecho ningún simulacro de sirenas", asevera Rodríguez. Las críticas en el Govern por las declaraciones del conseller de Interior, Miquel Sàmper, en las cuales afirmaba que no había dinero para hacer la red perimetral de sensores, son claras por parte de PSC, PP, En común Podem, CUP y Cs.

Pese a todo, hay consenso alrededor de implementar las medidas que los grupos acordaron en la comisión del Parlament. Entre estas había una manera diferente de gestionar las emergencias, bunqueritzar las salas de control, hacer más simulacros y dar mejor formación e información en la población. La CUP, PSC, Cs o ECP van más allá y piden que se escuche más a los sindicatos y se incremente la presencia de la inspección de trabajo: "Se tiene que ir a estas empresas para saber si cumplen una serie de medidas técnicas", apunta Jordi Jordan, cabeza de lista de los comunes en la demarcación. Desde Cs, Matías Alonso reclama que la Asociación Empresarial Química de Tarragona (AEQT) dé un paso adelante y "además de ser un lobby representativo también tenga un mecanismo de mejora continúa y de la seguridad de las industrias".

En los últimos meses también se ha hablado bastante del impacto medioambiental que tienen las empresas químicas. La CUP defiende que se haga un estudio independiente de la calidad del aire, especialmente en el polígono sur, mientras que la candidata socialista remarca la "necesidad de incrementar la red de estaciones de medición de emisiones y los Compuestos Orgánicos Volátiles que se analizan" y reclama que se reactive la Mesa de la Calidad del Aire.

Finalmente, los partidos están de acuerdo en la necesidad de que la industria química evolucione hacia un modelo más sostenible y que esto garantice su futuro en el Camp de Tarragona. ERC, JxCat y PDeCAT hablan abiertamente del hidrógeno verde como el vector que tiene que permitir la transición energética de la industria en los próximos años, mientras que en este ámbito la CUP reclama "mesas de trabajo con los diversos agentes" de la sociedad "para analizar diferentes propuestas".

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