Más de la mitad de la energía que se roba en Tarragona se destina a cultivos de marihuana

La demarcación registra 54 expedientes a la semana por fraude eléctrico, dos de los cuales se deben a plantaciones ilícitas de droga. Con toda esa luz subsistiría Cambrils durante un año

22 febrero 2024 15:07 | Actualizado a 23 febrero 2024 07:00
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Más de la mitad de toda la energía que se roba en la demarcación se utiliza para alimentar cultivos ilegales de marihuana. En todo el 2023, Endesa, principal comercializadora, consiguió recuperar un total de 48.010.279 kilovatios por hora (kWh) de energía en el Camp de Tarragona y en las Terres de l’Ebre.

Son los que comúnmente se conocen como ‘kilovatios fantasma’. De todos esos, 24.560.179 –un 51%– estaban destinados al mantenimiento de plantas de droga.

Evolución del fraude eléctrico en Tarragona

Fuente: Endesa

La cantidad defraudada durante el año pasado serviría para iluminar anualmente unos 13.717 hogares, que son los que, según el Censo de Población y Viviendas de 2021 del Instituto Nacional de Estadística (INE), hay en Cambrils, y unos pocos más de los existentes en municipios como Salou o Calafell.

Por otra parte, los kilovatios fantasma que se utilizaron para la droga alimentarían a unos 7.017 hogares, cifra similar a los que hay en Torredembarra, Cunit, Mont-roig del Camp o Amposta.

Evolución de los expedientes por fraude eléctrico en Tarragona

Fuente: Endesa

La cantidad de energía robada el pasado año supuso un incremento del 22,7% con respecto a 2022, cuando el dato fue de 39.122.086 kWh. No obstante, el total de expedientes abiertos sí que ha descendido: de 2.219 en 2022 a 1.768 en 2023.

¿A qué se debe esto? Según fuentes de la compañía, «son datos que tienen sentido cuando se cruzan, ya que puede ser que se abra un expediente en una meganave industrial donde haya muchísimo fraude».

«Se han reducido las plantaciones exteriores porque no hay tanta agua para regar», Francesc Moragas, jefe del Àrea d’Investigació Criminal (AIC) de los Mossos d’Esquadra en la Regió Policial del Camp de Tarragona

Ambas estadísticas experimentaron un pico durante los años de la pandemia: en 2020, se impusieron 2.867 expedientes y se recuperaron 70.314.775 kWh. En 2021, fueron 3.244 y 80.733.298, respectivamente.

No obstante, el registro de los que se deben al consumo fraudulento por plantaciones ilegales de marihuana empezó a contabilizarse a partir del 2022 y, en comparación, se han abierto 35 infracciones más –de 78 hasta 113– y se han recuperado 11.647.780 kWh más –de 12.912.399 a 24.560.179 en el último año–. En definitiva, en 2023 se ha duplicado la energía que se roba en la demarcación de Tarragona para hacer crecer plantaciones de droga.

Durante los últimos años, los cuerpos policiales están detectando que los narcotraficantes intentan dotarse de más infraestructura para esconder su actividad y el fraude

Es lógico que, en el caso de los cultivos, se abran menos expedientes, pero se defraude más fluido eléctrico, ya que la infraestructura necesaria para el mantenimiento de la droga es elevada.

Los peligros del robo

Las consecuencias funestas que puede tener el fraude eléctrico son evidentes. El director general de Infraestructura y Redes de Endesa, José Manuel Revuelta, apunta que «se trata de una práctica que es peligrosa tanto para la persona que manipula la instalación como para los vecinos que viven alrededor». Esto se debe a que pueden provocarse electrocuciones, descargas eléctricas e incluso incendios.

«Es una práctica peligrosa tanto para la persona que manipula la instalación como para los vecinos», José Manuel Revuelta, director general de Infraestructura y Redes de Endesa

En esta línea, el inspector jefe del Àrea d’Investigació Criminal (AIC) de los Mossos d’Esquadra en la Regió Policial del Camp de Tarragona, Francesc Moragas, expone la precariedad de las infraestructuras en algunos pisos de personas que se dedican a la droga: «Nos hemos encontrado con instalaciones nefastas, que además provocan un fuerte olor y molestias a los vecinos». «Hemos tenido algunos fuegos provocados por este tipo de fraude», añade.

En muchos casos, son los propios criminales los que ocupan ilegalmente viviendas vacías o segundas residencias para establecer allí su actividad ilícita. En este sentido, desde Endesa confirman que trabajan conjuntamente con los cuerpos de seguridad.

En 2023, los juzgados estrecharon la vigilancia a las eléctricas y analizaron con lupa sus argumentos para revisar las facturas de la luz tras advertir supuestas manipulaciones

En Catalunya, la mayoría de operativos se llevan a cabo conjuntamente con los Mossos d’Esquadra, aunque también existe una estrecha colaboración con la Guardia Civil y la Policía Nacional, e incluso han llegado a realizarse actuaciones junto a la Interpol, la gendarmería francesa y el FBI.

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