Luz verde a los carriles bici de Ponent y Llevant para acelerar la movilidad sostenible de TGN

El Estado aprueba la humanización de la N-340, que permitirá habilitar el carril bici hasta Altafulla y ampliar el puente del Francolí, además de las pantallas acústicas en la A-7

12 marzo 2024 20:17 | Actualizado a 13 marzo 2024 07:00
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El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha aprobado definitivamente el proyecto para la humanización de la antigua N-340 en su paso por Tarragona, un proyecto que supone la inversión más importante en la ciudad en cuanto a movilidad sostenible y que debe suponer un salto para que la bicicleta se convierta en una alternativa para ir desde Ponent a Llevant, sin utilizar el vehículo privado.

La actuación forma parte del acuerdo entre el Gobierno de Madrid y el Ayuntamiento de Tarragona, para el traspaso de carreteras que todavía son de titularidad estatal. Como contraprestación, el ejecutivo central se comprometió a ejecutar un paquete de inversiones que ahora quedan recogidas en esta primera fase.

En concreto, el proyecto hace referencia a tres actuaciones, como son la construcción de un carril para bicicletas y peatones, desde la última rotonda de la Via Augusta al límite del municipio en Altafulla. En segundo lugar, se prevé la ampliación del puente del Francolí, con un ala dedicada también exclusivamente a la movilidad sostenible, mientras que el tercero de estos proyectos hace referencia a la instalación de pantallas acústicas en ambos lados de la A-7. Estas afectan al tramo entre los puntos kilométricos 1162+500 y 1163+500, es decir desde el vial de acceso a la autovía en la Avinguda Catalunya al entorno del cementerio.

«Es un hito histórico para Tarragona», valoró el alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, quien puso en valor que esta inversión permitirá «avanzar hacia la movilidad sostenible, la seguridad viaria y la mejora de la calidad de vida de los tarraconenses».

¿En obras este 2024?

Los proyectos están valorados en un presupuesto estimado de 9,18 millones de euros. El siguiente paso será la licitación de las obras que, según concreta la Subdelegación del Gobierno, podría producirse dentro de «un mes o mes y medio», ya que la voluntad, aseguran, es «poder iniciar los trabajos tan pronto como sea posible, siguiendo todos los pasos administrativos».

Estos últimos trámites son los que acabarán de marcar el calendario definitivo. No obstante, si el Gobierno de Madrid pisa el acelerador, las obras podrían iniciarse antes de fin de año. «Es cierto que hay una parte que depende de los fondos Next Generation, lo que constituye una espada de Damocles que persigue el ministerio», afirmaba el alcalde. El calendario de las ayudas europeas fija que en 2025 debe estar todo acabado, por lo que el máximo representante municipal espera que «empiecen cuanto antes».

«Es una reivindicación que llevamos muchos años hablando con los diferentes ayuntamientos, por lo que estamos contentos de que podamos ver la luz al final del túnel. Falta ver que entren las máquinas», decía el presidente de la Federació d’Associacions de Veïns de Llevant, Josep Maria Bertan.

A la playa en bici

El sector turístico y en concreto los cámpings tienen grandes expectativas sobre este nuevo eje ciclable, que discurrirá de forma paralela al frente litoral. «Que la ciudadanía pueda venir a Llevant y los clientes puedan ir al centro de Tarragona en bici es lo que necesitábamos, ya que ahora ya hay muchos turistas llegan con las bicicletas o las alquilan», aseguró el presidente de la Associació de Campings de Tarragona Ciutat, Roger Trillas.

Con los carriles existentes y sumándole estas y otras inversiones que tienen que hacerse –como por ejemplo entre la playa de la Arrabassada y el Miracle– podrá irse desde Ponent a Altafulla en bici. «La parte de Llevant no creo que resuelva la movilidad cotidiana. Seguramente en verano o durante los fines de semana puede tener una importante demanda y es positivo. Sin embargo, la ampliación del puente del Francolí si que puede comportar que mucha gente que va de Ponent al centro, coja la bici, cuando ahora ni se lo plantea», argumenta Pedro Redondo, de la cooperativa L’Escamot. Este se muestra convencido de que esta inversión puede comportar que muchos vecinos introduzcan la bicicleta en sus desplazamientos de a diario. Y, al respecto, el concejal de Urbanisme, Nacho García, ponía en valor el papel «cohesionador» que puede ejercer la nueva infraestructura.

La inversión más importante que se ha hecho en materia de movilidad sostenible en los últimos tiempos ha sido el carril bici educacional. Posteriormente se pintó el primer tramo de Pere Martell y no ha habido nuevas inversiones. Para ello, Redondo insistía en la necesidad de «seguir conectando» esta red.

Por su parte, la portavoz de la Associació de Veïns del Francolí, Roser Barrio, lamentaba que la instalación de pantallas acústicas no afectará a esta parte de la ciudad. «Nos hemos enterado por la prensa que nos hemos quedado fuera, cuando fue una de las primeras reivindicaciones como asociación de vecinos, ya en 2016», decía.

El acuerdo entre la administración local y el ministerio comprende también mejoras en el entorno del tanatorio y en la T-11. En el primer caso, se asegura que «se está redactando el proyecto en conversaciones con el Ayuntamiento», mientras que en el segundo «también se está trabajando, pero no está tan avanzado».

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