Oposiciones en pausa: «Nos preocupa que ya no salgan las plazas previstas»

Aspirantes a la función pública muestran inquietud pero la administración garantiza la selección, a pesar de que haya retrasos en las convocatorias

30 marzo 2020 19:50 | Actualizado a 31 marzo 2020 08:51
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Oriol Olivé, de 27 años y vecino de Pratdip, apenas pudo comenzar las clases presenciales. «Empecé el día 11 y, dos días después, ya se suspendieron», explica este aspirante a policía local y Mosso d’Esquadra, alumno en la academia Aula Magna. Su voz ilustra la situación de parón de aquellos que se forman para acceder a una plaza de la administración, justo en un momento de expansión, tras años de ajustes y recortes por la crisis económica.

La academia tarraconense cerró sus puertas por la pandemia pero ha impulsado clases a distancia. «Hacemos clase on line y funcionan muy bien, el profesor te resuelve las dudas, va todo según lo previsto. Lo bueno de esta situación es que tenemos más tiempo para estudiar y prepararnos porque, además, las convocatorias se retrasarán», indica Oriol.

La parte negativa es la incertidumbre, además de la dificultad para poder preparar las pruebas físicas durante la reclusión en casa. «Lo que más me preocupa es que no salgan las plazas programadas, que debido a que haya que destinar más recursos a la sanidad a otros ámbitos se queden sin la ampliación de puestos prevista».

Oriol se prepara para una próxima convocatoria de Mossos que debe tener lugar a finales de este año, aunque está pendiente también de los distintos puestos de policía local que pueden convocarse en municipios de la provincia.

Vídeos de clases y ‘youtube’

Robert Llurba se forma para opositar a agente rural y ha aceptado el cambio con filosofía: «Estamos experimentando. Además de los vídeos de las clases, podemos complementar con un canal de youtube. Las oposiciones tenían que salir en siete u ocho meses. Yo sigo la formación. Hay que ir sobre la marcha. Me preocupa más la cuestión sanitaria que la mía laboral».

El parón global también ha afectado a las prácticas que estaban haciendo algunos alumnos. Marcel Gil, de Salou, estudia un ciclo de grado medio en conducción de actividades físico deportivas, también en Aula Magna. La reformulación de las clases está surtiendo efecto. «Vamos siguiendo la formación teórica sin problemas. El único inconveniente es que hemos tenido que dejar las prácticas», asume.

«Sin prácticas»

Marcel asistía a Salting Tàrraco, una empresa dedicada a las camas elásticas que ha tenido que cerrar su actividad. «Nos hemos quedado colgados con las prácticas. Si esto se alarga, quizás me trastoque los planes, porque en verano tenía pensado aprovechar para trabajar en algún otro sitio», admite Marcel, y añade: «De momento estamos a la expectativa, porque nadie sabe cómo evolucionarán las cosas».

Andreu Antolín, director de Aula Magna, reconoce días complicados hasta haber dado con la nueva fórmula de enseñanza: «Hemos tenido que hacer un ERTE de personal administrativo. Los primeros días fueron difíciles hasta que montamos la nueva logística, para enseñar en ‘screening’ y con videoconferencias. De la crisis hemos hecho una oportunidad para fomentar los cursos a distancia». Antolín admite que «toda la oferta pública está parada» y eso ha obligado a detener enseñanzas. «La actividad presencial la hemos parado pero sigue la formación reglada, de los ciclos de grado medio y superior que ofrecemos», explica Antolín.

Retrasos pero no cancelaciones

Un ejemplo de procesos selectivos congelados es el de administrativos para la Generalitat, que se tenían que convocar antes del 30 de abril. «Veremos qué hace la administración, si prolonga el plazo, o cuál es la situación», cuenta Antolín, que admite la inquietud pero también llama al optimismo: «La oferta pública que estaba prevista no puede desaparecer. Se congela pero sigue existiendo».

La propia administración asegura, por el momento, que será así. Esta pasada semana, la Conselleria d’Educació de la Generalitat anunciaba que las oposiciones para los cuerpos docentes que debían empezar el próximo 13 de junio «siguen vigentes». Educació aclaró en un principio que solo se suspendían «los trámites administrativos». Sin embargo, el Departament comunicó que finalmente la convocatoria se aplaza y establecerá un nuevo calendario aún por detallar, aunque la intención es que el proceso se celebre dentro de este año, con un posible inicio del trámite en julio y los exámenes hacia otoño.

Guillermina Bravo, de Reus, también estudia en Aula Magna y se muestra confiada a pesar de los retrasos: «Me formo para oposiciones a subalternos. Trabajo de asesora inmobiliaria pero quiero acceder a un puesto fijo. Los exámenes eran en junio pero se han retrasado a enero por la situación, pero en principio la Generalitat mantiene las 300 plazas previstas. Esperemos que no haya cambios».

Guillermina reconoce que la situación está trastocando los planes pero se aferra, optimista, a la parte positiva: «Como los exámenes se retrasan me podré preparar mejor. No queda otra. De momento las clases están funcionando muy bien, podemos preguntar en todo momento a los profesores».

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