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A la playa con toalla, altavoces y fundas para teléfono móvil

Jóvenes  y mayores van cargados con objetos personales para divertirse con sus respectivas aficiones mientras toman el sol y se relajan en la arena

Àlex Faura

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Cada turista se entretiene con todo tipo de cosas. Foto: ÁLEX FAURA GÓMEZ

Cada turista se entretiene con todo tipo de cosas. Foto: ÁLEX FAURA GÓMEZ

Cuando se va a la playa no es solo para ir a refrescarse en el agua; muchos turistas optan por llevarse todo tipo de objetos que utilizan para matar las horas que están bajo los rayos del sol.

La diversidad es total en la elección, como así las edades y las generaciones que se concentran en nuestras playas en la época de verano. La playa ocupa líneas y líneas de masas humanas, grupos de amigos, familias con niños pequeños e incluso en solitario, lo importante es divertirse cada uno a su manera.

Los objetos que más se llevan los turistas son sombrillas y sillas

Los más pequeños utilizan lo que sus padres les facilitan, pero son los más felices del mundo. ¿Quién no ha visto alguna vez en una playa a un grupo de pequeños esforzándose al máximo por hacer un castillo de arena con un simple cubo y una pala?

Los más jóvenes escuchan musica bajo el sol. Foto: ÁLEX FAURA GÓMEZ

Los adolescentes y veinteañoeros llevan solo una toalla para tumbarse en la arena.  Parece que eso de llevar sillas y sombrillas no van con ellos. Los jóvenes cargan sus brazos de colchonetas resaltonas, de balones para jugar al fútbol o bien dentro del agua. La tecnología también les acompaña: las fundas de plástico para meter sus teléfonos de última generación son frecuentes, los utilizan para poder hacerse fotos debajo del agua o en la misma superfície del mar. Otro objeto que utilizan con regularidad  son los altavoces que funcionan con conexión inalámbrica para escuchar música a todo volumen. Las palas para jugar en la orilla son otro clásico y una manera de hacer deporte y a la vez refrescarse.
Los bañistas de treinta años para arriba aprovechan sus horas de sol para leer sus libros favoritos, algunos lo hacen o bien tumbados en las toallas o sentados en sus sillas. Bajo la sombrilla o directamente bajo los rayos del sol. También son amantes de escuchar musica pero, a diferencia de los más jóvenes,  son partidarios de hacerlo con sus auriculares.

Entre los jóvenes destacan los balones y las colchonetas

La playa es un escenario ideal para hacer amigos. Eso comporta que haya grupos de amistades de diferentes puntos del país y que en el periodo vacacional se reúnan. Para ello no faltan  las sillas y la nevera, unos  traen la cerveza, otras la sangría. Tampoco fallan los tuppers  de toda la vida, en los que  abundan tortillas, croquetas, fruta, etc.

Una mujer toma el sol en la colchoneta y un hombre lee un libro. Foto: álex faura

Pasando a la última generación, la de la tercera edad,  la más especial y la más equipada. Son los dueños de la playa, en sus espaldas llevan infinitos años recorriendo las orillas. Aparte de  llevarse la sombrilla y la silla, nunca falta su paseo por la orilla de una punta a la otra de la propia playa. También es habitual el madrugón de ir a poner la sombrilla y las sillas a las siete de la mañana para garantizarse un sitio durante todo el día en primera línea y así observar todo lo que pasa en todo momento.

Los adultos son partidarios de la lectura y de escuchar música 

Lo más llamativo es como esta generación puede llevar en su mochila lo que lleva todas las anteriores generaciones: la pala y el cubo para sus nietos, la bebida para sus hijos y la baraja española para ellos mismos que tampoco falla, jugar al cinquillo en la arena es una tarea especial y habitual en las playas.

Un grupo de amigos hacen un círculo con sus sillas. Foto: Álex Faura Gómez

No debe faltar nunca nunca

Es de vital importancia que en todas las generaciones haya en la mochila la protección solar, la crema es una herramienta salvadora para todos. Es curioso ver como el adulto se la echa a su hijo pequeño, y el yerno se la pone a su suegra. Pero es una manera de evitar quemaduras en la piel que pueden provocar serios problemas.

La playa es un medio para refrescarse, pero también es el lugar ideal para hacer lo que más te gusta mientras se toma el sol y se disfruta de un día de relax y desconexión.

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