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'Con internet el cine porno ha muerto'

José María Ponce Berenguer (Madrid, 1954) es productor, director y guionista de cine para adultos. Considerado el padre de esta modalidad en España, reformuló por completo el género en la década de los 90. Retirado en 2002, sigue en el terreno audiovisual y ahonda en producciones más adaptadas a los públicos actuales

Cristina Valls

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José María Ponce en el Salón Erótico de Barcelona de este año. f: c. valls.

José María Ponce en el Salón Erótico de Barcelona de este año. f: c. valls.

 

-Estrellas del cine X han llegado a serlo gracias a usted... ¿Se lo hubiera imaginado?
- Surgió por casualidad. Yo era director de la edición española de la revista erótica Hustler, y tenía contacto directo con el mundo del porno. El trabajo requería una serie de viajes, todos ellos fuera de España. Se necesitaba hacer algo aquí.
-Guardará mil historias…
- De todo tipo. De algunos chicos que no funcionaban y de chicas que no querían que sus familias se enteraran de a lo que se dedicaban. Esa parte pública que tenía la industria en aquella época estaba un tanto mal vista, aunque aún falta visibilizarla.
-¿La echa de menos?
- Sí, el ambiente era más familiar y ‘amateur’. Un asunto de amigos que iba creciendo poco a poco. Aún recuerdo cuando Nacho Vidal se ponía nervioso al verme entrar en la sala Bagdad.Ahora, quién lo diría, ¿no? 
-Hábleme sobre los guiones. 
- Las películas han de explicar una historia. Cuando los guiones sobran es que están mal hechos, y es por el bajo presupuesto. Yo siempre he resuelto el problema de los guiones con una voz en off, el nexo. Es un producto creativo muy caro. No es lo mismo una producción de Murcia que una de Hollywood.
-¿Hay marca de procedencia? 
- El porno por definición siempre ha sido catalán. Aquí ha estado la industria, y el Festival Erótico de Barcelona impulsó los años dorados de la misma.
-¿Cómo diría que ha cambiado la industria?
- Yo hablaría de involución. Se va hacia atrás. En los 90 hacíamos cine porno y se trabajaba con profesionales. Se alcanzó un nivel de calidad y había estrellas notables de proyección internacional. Y llega internet y lo cambia todo. El porno está muy vivo, pero su cine ha muerto. Ahora existen las escenas de consumo rápido, de usar y tirar. Hay producto poco cuidado. Pero lo que sí que ha cambiado es el papel de las mujeres. El porno está lleno de tópicos, pero hay que decir que la mujer siempre ha sido la protagonista y muchas de ellas han montado sus propias productoras. Lo que está cambiando hoy es que las mujeres dan discurso al cine X, la mujer manda en él. Un ejemplo es el de Amarna Miller, una chica universitaria que escribe libros y que hace porno porque le apetece. Es ese tipo de mujer que le está dando a la industria una mayor visibilidad.
-¿Qué opina con lo acontecido con Torbe?
- Me pareció inteligente aprovecharse del auge de internet. Lo que he leído en la prensa pinta mal. No sé qué puede haber de verdad en lo que se publica, pero es raro tanto tiempo de prisión preventiva. Tengo una opinión benévola y puede haber pecado de ingenuidad. 
-¿Hay caducidad en el sector?
- No, y menos ahora. Cicciolina ha vuelto a los 64 años. Y es que hay tantas tipologías que retirarse es impensable. Muchos morirán actuando. 

-Estrellas del cine X han llegado a serlo gracias a usted... ¿Se lo hubiera imaginado?

- Surgió por casualidad. Yo era director de la edición española de la revista erótica Hustler, y tenía contacto directo con el mundo del porno. El trabajo requería una serie de viajes, todos ellos fuera de España. Se necesitaba hacer algo aquí.

 

-Guardará mil historias…

- De todo tipo. De algunos chicos que no funcionaban y de chicas que no querían que sus familias se enteraran de a lo que se dedicaban. Esa parte pública que tenía la industria en aquella época estaba un tanto mal vista, aunque aún falta visibilizarla.

 

-¿La echa de menos?

- Sí, el ambiente era más familiar y ‘amateur’. Un asunto de amigos que iba creciendo poco a poco. Aún recuerdo cuando Nacho Vidal se ponía nervioso al verme entrar en la sala Bagdad.Ahora, quién lo diría, ¿no?

 

-Hábleme sobre los guiones.

- Las películas han de explicar una historia. Cuando los guiones sobran es que están mal hechos, y es por el bajo presupuesto. Yo siempre he resuelto el problema de los guiones con una voz en off, el nexo. Es un producto creativo muy caro. No es lo mismo una producción de Murcia que una de Hollywood.

 

-¿Hay marca de procedencia?

- El porno por definición siempre ha sido catalán. Aquí ha estado la industria, y el Festival Erótico de Barcelona impulsó los años dorados de la misma.

 

-¿Cómo diría que ha cambiado la industria?

- Yo hablaría de involución. Se va hacia atrás. En los 90 hacíamos cine porno y se trabajaba con profesionales. Se alcanzó un nivel de calidad y había estrellas notables de proyección internacional. Y llega internet y lo cambia todo. El porno está muy vivo, pero su cine ha muerto. Ahora existen las escenas de consumo rápido, de usar y tirar. Hay producto poco cuidado. Pero lo que sí que ha cambiado es el papel de las mujeres. El porno está lleno de tópicos, pero hay que decir que la mujer siempre ha sido la protagonista y muchas de ellas han montado sus propias productoras. Lo que está cambiando hoy es que las mujeres dan discurso al cine X, la mujer manda en él. Un ejemplo es el de Amarna Miller, una chica universitaria que escribe libros y que hace porno porque le apetece. Es ese tipo de mujer que le está dando a la industria una mayor visibilidad.

 

-¿Qué opina con lo acontecido con Torbe?

- Me pareció inteligente aprovecharse del auge de internet. Lo que he leído en la prensa pinta mal. No sé qué puede haber de verdad en lo que se publica, pero es raro tanto tiempo de prisión preventiva. Tengo una opinión benévola y puede haber pecado de ingenuidad.

 

-¿Hay caducidad en el sector?

- No, y menos ahora. Cicciolina ha vuelto a los 64 años. Y es que hay tantas tipologías que retirarse es impensable. Muchos morirán actuando.

 

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