Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

El retrato ganador de Pep Escoda

El fotógrafo tarraconense ha logrado el Lux de Oro por su instantánea al actor estadounidense Christopher Walkenen el Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Sitges de 2016. Ya acumula 21 galardones de este tipo
Whatsapp
Pep Escoda (Tarragona, 1958), en su estudio junto al retrato de Christopher Walken. FOTO: Lluís Milián

Pep Escoda (Tarragona, 1958), en su estudio junto al retrato de Christopher Walken. FOTO: Lluís Milián

«Si no tienes química con la persona que fotografías, estás perdido», asegura Pep Escoda. El fotógrafo de Tarragona sí conectó con el actor estadounidense Christopher Walken en el Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Sitges en 2016. Sus sensaciones fueron positivas. No le habría importado irse a tomar una cerveza con él. «Es un tipo correcto y amable, aunque no tuvimos mucha conversación porque mi inglés no es muy bueno», dice. Le retrató por encargo de la revista Icon. Su primer plano en blanco y negro le ha valido para ganar el premio Lux de Oro, en la categoría de retrato, que concede Asociación de Fotógrafos Profesionales de España.

La sesión sólo duró diez minutos. La agenda de Walken (El Cazador, Pulp Fiction o Atrápame si puedes) estaba hasta arriba de entrevistas y fotos. «La falta de tiempo no fue un problema. Empatizamos enseguida», recuerda Escoda. La noche anterior vio su película El último concierto, en la que interpreta a un violonchelista, para observarlo en «un papel más sensible de lo habitual». 

«Intenté atrapar al personaje como lo veo yo y adentrarme en la expresividad de su mirada. Busqué la parte menos vista de él», explica. La mirada es fundamental para Escoda. En las imágenes de Walken logró el ‘efecto Mona Lisa’: el actor te mira tanto si observas desde la izquierda como de la derecha. 

El fotógrafo tarraconense decidió presentarse a estos prestigiosos premios apenas una semana antes de que acabar el plazo para entregar las obras. Ya había ganado este galardón en veinte ocasiones entre los años 2004 y 2011, muchos en las categorías de arquitectura e interiorismo. «Pensé que ya lo había ganado muchas veces y dejé de presentarme». Pero esta vez le volvió a picar el gusanillo y no solo se ha llevado el Lux de Oro, sino que otra fotografía suya del cantante de Love of Lesbian, Santi Balmes, ha sido finalista. 

De la escuela analógica

Escoda se dedica profesionalmente a la fotografía desde 1990. Es un autónomo de esos que hacen malabares para llegar a final de mes. «Que nadie piense que por tener muchos premios estoy subido en el dólar», dice. Es un tipo afable y cercano. Tan pronto se desplaza a Barcelona para fotografiar al director de cine Guillermo del Toro como hace sesiones para personas anónimas en su estudio de la calle Compte (la de los pilones pintados) de Tarragona. 

«No me importa hacer bodas, banquetes y comuniones», comenta. La época dorada, cuando viajaba con su cámara por Nueva York y París, ya pasó. 

Es de la escuela analógica, le costó adaptarse a lo digital. Pero no le quedó otra en la época de la democratización de la fotografía, en la que cualquiera con un teléfono móvil puede captar imágenes. «Soy básico, me baso en la luz. De los programas de las nuevas cámaras sólo conozco el 0,1 %», cuenta. 

Asegura que vive en clave fotográfica las 24 horas del día. «Hasta cuando voy al cine presto más atención a la foto que al argumento». Y de todo aprende. «Estudio mucho a los pintores clásicos para volver a los orígenes, a cómo se hacían las cosas antes. El día que me crea que lo sé todo, dejaré de dedicarme a esto», concluye.

Temas

Comentarios

Lea También