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Mujeres al volante...(4 ideas para elegir cómo acabar bien la frase)

Las cifras dicen que las mujeres cometen menos infracciones, son menos propensas a conductas temerarias y ocasionan menos accidentes graves. ¿Por qué sigue la mala fama?

Norián Muñoz

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Raquel Suárez y María Palomo, taxistas. Foto: Pere Ferré

Raquel Suárez y María Palomo, taxistas. Foto: Pere Ferré

Caterina García Molina, Conductora de la EMT. Foto: Pere Ferré

Caterina García Molina, Conductora de la EMT. Foto: Pere Ferré

Carolina López, profesora de autoescuela. Foto: Pere Ferré

Carolina López, profesora de autoescuela. Foto: Pere Ferré

Maria Pilar Segoviano, conductora de camión. Foto: Pere Ferré

Maria Pilar Segoviano, conductora de camión. Foto: Pere Ferré

¿Mujer al volante, peligro constante? Las estadísticas dicen todo lo contrario: ellas son más prudentes, cometen menos infracciones y causan menos accidentes.

De hecho, hasta 2012 las mujeres pagaban menos en los seguros de coches hasta que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea lo prohibió por considerarlo discriminatorio.

Francisco Valencia, director de gobierno corporativo de Línea Directa, aseguradora que ha realizado varios estudios de la conducción en función de género, explica que «los hombres suelen protagonizar los peores accidentes, mientras que, proporcionalmente, las mujeres suelen sufrir más golpes leves, como por ejemplo, los roces de aparcamiento. Por edades, la franja en la que se aprecia más diferencia entre ambos géneros es en la de los jóvenes, en la que las chicas tienen datos de siniestralidad sensiblemente mejores, una tendencia que, sin embargo, se va igualando con el paso de los años».

No obstante, apunta que «no debemos sacar conclusiones precipitadas, ya que los hombres suelen conducir con bastante más frecuencia que las mujeres, tanto en el plano particular como en el profesional, incluyendo los desplazamientos más largos».

Y apunta un dato interesante: «A pesar de que el rol más habitual es que el hombre conduzca y la mujer haga de copiloto, la distribución contraria, es decir, la mujer al volante y el hombre de copiloto, es la más segura. De hecho, esta combinación registra una accidentalidad 6 veces inferior a la más común».

Por su parte, Carles Oliver, presidente de las autoescuelas de Tarragona, explica que a lo largo de sus más de 40 años de experiencia ha podido comprobar que, en general, la mujeres son más precavidas a la hora de ponerse al volante por un hecho meramente cultural.

En las primeras clases prácticas, por ejemplo, ellos se ven más seguros, pero generalmente porque antes de ir a por el carnet de coche ya han conducido bicicletas, ciclomotores, motos... «No es raro que una chica te diga ‘mi padre le deja el coche a mi hermano pero a mí no’».

También, apunta, las mujeres, una vez tienen el carnet, son más dadas a dejar la conducción en manos de sus parejas. Eso sí, cuando les toca volver a conducir por motivos de trabajo o porque ha cambiado su situación personal, ellas son más dadas a volver a hacer cursos de reciclaje. En el caso de los hombres que han dejado de conducir durante un tiempo el número de los que se decide a reciclarse es casi inexistente. «Ellos son más lanzados».

Así pues, basándonos en datos ofrecemos cuatro ideas para acabar la frase ‘Mujer al volante’ con un final más acercado a la realidad.

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