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Russell Crowe y Ryan Gosling, ´Dos buenos tipos´ de dudosa moral

El neozelandés y el canadiense confirman sus dotes para la comedia en un divertido filme con detectives ambientado en Los Ángeles de los años 70

Eduard Castaño

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Russell Crowe y Ryan Gosling, ´Dos buenos tipos´ de dudosa moral

Russell Crowe y Ryan Gosling, ´Dos buenos tipos´ de dudosa moral

Pocos guionistas parecen apostar por los diálogos como forma de gag en el Hollywood actual. Pero quienes lo hacen apostando por los personajes del filme, suelen ganar, especialmente si cuentan con actores dispuestos y predispuestos a la comedia.

Este es el caso de Ryan Gosling y Russell Crowe, que interpretan a personajes de dudosa moral en Dos tipos buenos, una cinta que confirma las dotes para la comedia del canadiense y permite al neozelandés regresar a un género en el que no se ha prodigado durante su carrera.

El filme es muy divertido, reconociendo su notable trivialidad, pero ofrece un amplio repertorio de buenos diálogos y de ese saludable ejercicio de reírse de dos grandes y profundos actores de sí mismos.

A Russell casi siempre lo hemos visto en papeles dramáticos (Noé, Gladiator, Robin Hood, Cinderella Man, Master and Commander, L. A. Confidential, El dilema, Una mente maravillosa y un largo etcétera). Es un actor que inspira credibilidad en el género. Escasa vez lo hemos visto en la comedia (Un buen año) y, quizás por eso, en esta parece querer sacarse la espina. Sin llegar a ser su género favorito ni para el que esté más preparado. Russell logra enganchar al espectador en su papel.

Ryan Gosling es otra historia. Ha triunfado con comedias como Los idus de marzo o Crazy, Stupid, Love. Pero, lo más importante, es que en Dos tipos buenos se nota la famosa ‘química’ entre ambos. Funciona y el espectador lo agradece .

No cabe duda de que uno de los atractivos del proyecto era ver a los dos actores, conocidos por sus papeles más dramáticos, en un marcado cambio de registro.

El filme está escrito y dirigido por Shane Black (Iron Man 3). Se desarrolla en Los Ángeles durante la década de 1970, donde el detective Holland March (Gosling) y el matón a sueldo Jackson Healy (Russell) deciden trabajar juntos para resolver el caso de la desaparición de una joven, aparentemente relacionado con el asesinato de una estrella porno.

Durante la investigación, la extraña pareja de investigadores, con la ayuda de la hija del personaje de Gosling, descubre una conspiración que alcanza los más altos círculos del poder.

El ejemplo de ‘Arma letal’

Dos buenos tipos no deja de ser una ‘buddy movie’ (algo así como ‘una película de colegas’), que tan buenos resultados diera en el cine de los 80 y 90. Fue una época en que brilló especialmente una saga policial, Arma letal. Por aquel entonces Mel Gibson empezaba a convertirse en un sex-symbol (a lo que podría ser ahora Ryan Gosling) al que ponía su contrapunto Danny Glover. Ahora es Russell Crowe quien da la réplica a esta curiosa pareja de polis. De lo bien que funcionó aquello queda patente que se llegaron a hacer hasta tres continuaciones. El gancho de la primera y la frescura de la segunda y tercera no tuvieron su continuidad en la cuarta. Eso supuso el final de Arma letal, y eso que estaba prevista una quinta entrega.

Precisamente, Shane Black y Joel Silver vuelven a trabajar juntos después de sus éxitos con Arma letal. No es casualidad, por tanto, que el guionista de Arma letal (Black) y el productor de la saga (Silver) hayan ideado esta divertida vuelta de tuerca ambientada en los 70. Curiosamente, tanto Arma letal, como otros filmes con guión o dirigidos por Black (El último Boy Scout o Kiss Kiss, Bang Bang) se desarrollaban en Los Ángeles. Y Dos buenos tipos no es una excepción.

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