Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Top 60: Bosc de la Marquesa

Paz y tranquilidad con espectaculares vistas al mar

Juan Carlos roldán

Whatsapp
fotos: Pere Ferré

fotos: Pere Ferré

fotos: Pere Ferré

fotos: Pere Ferré

fotos: Pere Ferré

fotos: Pere Ferré

fotos: Pere Ferré

fotos: Pere Ferré

fotos: Pere Ferré

fotos: Pere Ferré

¡Vota por tu lugar favorito del Camp de Tarragona y Terres de l’Ebre de nuestro Top 60!

Hablar del Bosc de la Marquesa supone hablar obligatoriamente de la especulación urbanística de los años 60. Precisamente el nombre se lo debe a la que fue su propietaria, la Marquesa de Bárcena, Caridad Barraqué.

Se dice que un día, unos señores de honorabilidad dudosa decidieron entrevistarse con la marquesa para hablar sobre la compra de los terrenos. No se sabe exactamente por dónde transcurrió la conversación, pero parece que los señores le ofrecieron un cheque en blanco a cambio de sus tierras. Cuando le preguntaron si imaginaba lo que podría comprar con semejante cantidad, ella respondió «solo compraría un finca como esta, y ya la tengo, así es que nada».

Y fue la negativa a abandonar las tierras que por derecho legítimo le correspondían lo que permitió que el bosque, en adelante llamado el Bosc de la Marquesa, continuase en su sitio y se mantuviera en pie hasta nuestros días.

El Bosc de la Marquesa se encuentra a unos ocho kilómetros de la capital provincial, Tarragona. Se trata de un paraje al que se accede desde la Platja Llarga y que, aunque se encuentra justo al lado de la carretera, es muy poco conocido.

La frase todos los caminos llevan a Roma es perfectamente aplicable al lugar, ya que, aunque dispone de varios senderos, todos y cada uno de ellos llevan al mismo sitio: o a La Mora o a la Platja Llarga. El camino transcurre a través del bosque y en paralelo a la costa, cosa que hace difícil perderse.

Como es habitual en toda la costa levantina, El Bosc de la Marquesa posee un clima mediterráneo típico según la clasificación Köppen. Sus condiciones han facilitado el desarrollo de una vegetación compuesta por pinos blancos, alzinas, arbustos, hierbas trepadoras, algún que otro palmito, brezos, etc... además de savinas y de lirios de mar, que solo florecen en esta época del año.

Pero no solo crece vida vegetal en este hermoso paraje. El lugar también es testigo de la actividad de todo tipo de fauna (propia de nuestra zona, claro) como ardillas, conejos, etc...

Además de vida salvaje, también se puede contar con la presencia humana. El bosque es frecuentado tanto por turistas como por la población local, que busca un paraje aislado de toda la contaminación acústica y sin demasiada gente para poder relajarse y reflexionar sobre esos pequeños problemas que tanto les preocupan. O para cazar pokémons.

A todo esto, hay que señalar que el Bosc de la Marquesa es un espacio protegido en el que está terminantemente prohibido la realización de actividades tales como acampar, encender fuego, tirar basura al suelo o cazar (esta última, prohibidísima). En definitiva, no se permite cualquier acción que perjudique el medio ambiente, pudiendo el Seprona multar a los responsables con pagos variables según la actividad.

De la gestión y conservación se encarga la organización no gubernamental DEPANA, que además cuenta con el apoyo de los descendientes de la Marquesa de Bárcena, quienes continúan protegiendo el legado que sus ancestros les dejaron.

Temas

  • DVerano

Comentarios

Lea También