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Un Hawaii en tus manos

Windcambrils propone un ambiente único que mezcla la playa, la música y la buena compañía. Nunca se detiene
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El concierto del pasado domingo atrajo a numerosas personas a este entorno idílico de la costa cambrilense.  Foto: Alfredo González

El concierto del pasado domingo atrajo a numerosas personas a este entorno idílico de la costa cambrilense. Foto: Alfredo González

Como en esas películas que veías de adolescente con tus amigos, en las que acababas con ese sentimiento de tristeza enorme al darte cuenta de que jamás podrías alcanzar esas playas, esas olas, esas chicas/os y esa música. Soñábamos con hacer un viaje a alguna de esas playas, soñábamos con beber juntos sentados en la arena mirando al mar… La mala noticia es que nunca fuimos a ese sitio, la buena, que ese sitio ha venido a nosotros; se llama WIND, Windcambrils y lo visitamos su arena hace un par de días.

Una experiencia sorprendente

Apenas bajar del coche se oía el murmullo de la mezcla de voces y música, la madera del chiringuito recortada en la arena, las barcas, el mar… Rápidamente pasamos a formar parte de aquel ambiente, era inevitable.

La tarde viajó como viaja un retrato de verano en dos canciones diferentes; del Summertime Blues rebelde y meteórico de The Who al Summertime simplemente, cantado por la inigualable Billy Holiday como si tuviese toda una vida de tranquilidad para saborear una tarde tranquila y sosegada. Mucha gente y mucho ritmo al principio, más tranquilos los últimos en abandonar la playa después de una charla relajada escuchando el ritmo de las olas.

Puedo decir sin miedo a equivocarme que por unas horas el tiempo se rompió y se apagaron el resto de luces del resto de chiringuitos del resto de playas del resto del verano; por unas horas solo existieron la playa, la música, la compañía y el WIND de Cambrils. Con eso era suficiente, más que suficiente.

La actividad no se detiene ninguna de las noches (tampoco de dia, donde son una escuela de deportes acuáticos y alquiler) de la semana y cada uno de los domingos que quedan para terminar el verano habrá una banda tocando, esperando a ser escuchada por quien se acerque al lugar a disfrutar de su música.Así será hasta el 30 de setiembre -cuando termina la temporada-. No será por falta de oportunidades.

Todo y que dicen eso de que nunca vuelvas a un sitio donde fuiste feliz yo no prometo nada, y no puedo no volver a ese trocito de playa, a la música y a su ambiente. Presiento que voy a convertirme en un habitual de ese trocito de Cambrils llamado WIND.

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