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Un clásico de Molière adaptado a la actualidad: Una burla a los tertulianos

Dos actores que dan vida a ocho personajes este domingo (19 horas) en el Convent de les Arts d'Alcover

Javier Díaz Plaza

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Los dos actores se caracterizan de personajes masculinos y femeninos.

Los dos actores se caracterizan de personajes masculinos y femeninos.

El dramaturgo parisino Molière se llamaba en realidad Jean-Baptiste Poquelin. En sus textos era despiadado con la pedantería de los falsos sabios, la mentira de los médicos ignorantes y la pretenciosidad de los burgueses enriquecidos. Por el contrario, exaltaba la juventud, a la que quería liberar de restricciones absurdas.

Un año antes de su muerte, en 1672, estrenó la obra de teatro Las mujeres sabias, una comedia costumbrista con lío familiar, en la que recoge el afán de conocimiento de las mujeres y pone en evidencia aun poeta mediocre y creído de la época. Molière, que por entonces era un hombre enfermo y desencantado, muestra en todo su esplendor la agudeza de sus críticas a la sociedad de su tiempo.

Pedantes sigue habiendo casi tres siglos y medio después. Los actores Ricard Farré y Enric Cambray les atizan en una fresca adaptación de este clásico, en la que ellos dos solos interpretan a ocho personajes, tanto masculinos como femeninos, con un juego interpretativo que rompe las convenciones teatrales. Un propósito en el que el fregolismo escénico y la interpretación son los pilares fundamentales.

La obra de Molière introduce, de manera encubierta pero reconocible, al abad Charles Cotin y el gramático Gilles Ménage, populares en el París del finales del XVII, a través de dos personajes que alardean con versos ridículos y que acaban discutiendo e insultándose entre sí. ¿Quienes son los Cotin y Ménage de ahora? Los autores de esta versión a la catalana de Las mujeres sabias, Ricard Farré y Lluís Hansen, se hicieron esta pregunta y la respuesta que se les ocurrió fue: «Los inefables tertulianos», que se llenan la boca de «erudición y frases vacuas que todo su entorno aplaude como si fuera un cortesano, pero que solo es fuego de artificio de lucimiento».

Una vez identificados, su siguiente paso fue ‘modernizar’ el texto, cambiando los poemas alejandrinos y barrocos del original por las frases comodín que los tertulianos habituales emplean continuamente en todos los medios de comunicación para opinar de cualquier tema de actualidad.

«Hemos renunciado a utilizar el verso del francés original u otras traducciones catalanas que mantienen el alejandrino y hecho nuestra propia adaptación. El habla de los personajes es variado, dentro del abanico dialectal catalán, para contrastar el habla hiperpurista del grupo de las sabias y pedantes con el de la familia y los criados»

Y a todo esto, ¿de qué va el argumento? La trama apunta en dos direcciones. Un conflicto entre un padre y una madre que quieren casar a su hija con dos prometidos diferentes; y el mundo de la madre, su cuñada y su hija mayor, que quieren educarse en el refinamiento y estudian filosofía, buenas maneras y toda la poesía y retórica posible para tener un dominio del lenguaje impecable y vacilar delante de los demás.

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