Catalunya no descarta un confinamiento domiciliario

Ante este caso las escuelas deberían cerrar «con mucha probabilidad». El toque de queda sería entre las 22.00 o las 23.00 y las 6.00 horas

EFE

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Cierre de una terraza de Reus la semana pasada.  FOTO: A. GONZÁLEZ

Cierre de una terraza de Reus la semana pasada. FOTO: A. GONZÁLEZ

La consellera de Presidencia y portavoz del Govern de la Generalitat de Catalunya, Meritxell Budó, reconoció ayer que la opción del confinamiento «está presente en los debates» del ejecutivo catalán y que es una posibilidad «que se pone encima de la mesa en función de cómo avancen los datos epidemiológicos».

En declaraciones a RAC1, Budó anticipó que, en caso de decretar este confinamiento domiciliario, las escuelas también deberían cerrar «con mucha probabilidad».

El gobierno catalán acordó el viernes solicitar al Ejecutivo de Pedro Sánchez el estado de alarma para hacer frente a la peligrosa situación de la covid-19 en Catalunya y poder implementar así un toque de queda nocturno.

Bajo este estado de alarma, apuntó Budó, la Generalitat sería «la autoridad delegada competente» y se preservarían sus competencias: «La voluntad es que sea un estado de alarma absolutamente diferente a lo que se aplicó en marzo, que fue recentralizador».

Budó explicó que este toque de queda que plantea el Govern sería un «confinamiento nocturno» al estilo del de marzo, con la movilidad restringida entre las 22.00 o 23.00 y las 06.00 horas, pensando en «el ámbito del ocio», por lo que no se está pensando en parar la actividad laboral de las personas que trabajan por la noche.

Sobre el cierre de los bares y restaurantes, dijo que no será hasta el lunes de la semana que viene cuando el Govern abordará «con los datos epidemiológicos» de qué manera puede levantar las restricciones o no.

«Nuestra voluntad es, tan pronto como sea posible, levantar estas restricciones y que estos sectores que han quedado cerrados (...) puedan recuperar lo más pronto posible su actividad», apuntó, si bien precisó que esta decisión tiene que ir acompañada de los datos epidemiológicos.

Paralelamente, el gobierno catalán se plantea aplicar un toque de queda nocturno que se prolongue de las 22.00 a las 6.00 horas y prepara una batería de medidas complementarias para frenar el coronavirus que quiere poner en marcha cuanto antes sea posible.

La consellera de Salud, Alba Vergés, y el titular de Interior, Miquel Sàmper, explicaron ayer, en declaraciones a Catalunya Ràdio, que esperan que el Gobierno apruebe cuanto antes el estado de alarma para que el toque de queda pueda entrar en marcha de manera inmediata.

Una vez el Ejecutivo español apruebe el estado de alarma, lo que podría ocurrir hoy, el Govern reunirá al Procicat, que será el encargado de acordar el toque de queda nocturno, así como otras medidas.

Aunque todavía está pendiente de acabar de concretar, los consellers han adelantado que el toque de queda podría iniciarse a las 22:00 o a las 23:00 horas, mientras que está claro que acabará a las 6:00 horas.

Medida complementaria

En todo caso, subrayaron que el toque de queda es una medida complementaria a las que se están tomando ahora y, en concreto, al cierre de bares y restaurantes, por lo que el Govern no se plantea, dijeron, reabrir ahora estos establecimientos ni siquiera de manera parcial.

«El horario (del toque de queda) aún no está establecido. Hay un borrador con las diez de la noche. Tenemos que hacer aquello que nos ayude a ver resultados. Los técnicos acabarán por determinar el horario», apuntó la consellera Vergés.

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