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Emotivo adiós al guardia civil asesinado que estuvo destinado en Valls

A la salida de la catedral, precedido de numerosas coronas de flores, junto a familiares y compañeros del agente, entre ellos la guardia civil en prácticas que lo acompañaba en el momento de recibir el disparo, ha sonado el himno del instituto armado

EFE

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Imagen del funeral por el Guardia Civil José Manuel Arcos. FOTO: EFE

Imagen del funeral por el Guardia Civil José Manuel Arcos. FOTO: EFE

El guardia civil José Manuel Arcos, que murió ayer por el disparo de un delincuente en un control de tráfico, ha sido despedido hoy en Granada tras recibir a título póstumo la Cruz de la Orden al Mérito con distintivo rojo del Cuerpo, y cuyos compañeros han destacado su "valentía" y "solidaridad".

El agente ingresó en la Guardia Civil en 1993 y estuvo destinado en La Calahorra (Granada), Valls (Tarragona), Jerez del Marquesado (Granada) y la comandancia de Tarragona antes de llegar a La Zubia.

"Hoy hacemos nuestro último servicio juntos", ha señalado durante la misa funeral en la catedral de Granada uno de los compañeros en el puesto de La Zubia de la víctima, a quien ha definido como "un hombre grande", que se ha ido "luchando como siempre" y que había "nacido para esto".

 

"Seguiremos tu ejemplo y dedicación", ha añadido este agente, que en nombre de allegados y amigos ha recordado al fallecido, de 47 años, casado y con dos hijos, como una persona dedicada a su familia, al trabajo y al deporte. El arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, se ha referido a la manera "tan cruel, tan violenta, tan inesperada y dolorosa" en la que ha muerto "un servidor del pueblo", que "día y noche" ha trabajado "para que nos sintamos más seguros", y ha pedido un compromiso contra el crimen en todas sus formas y contra la lacra del terrorismo y las drogas.

A la misa funeral han asistido, entre otros, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el director general de la Guardia Civil, Félix Azón, quien antes había impuesto a título póstumo al agente, en la comandancia, donde se había instalado la capilla ardiente, la Cruz de la Orden al Mérito con distintivo rojo.

Grande-Marlaska ha destacado la labor de la Guardia Civil para garantizar "un espacio tranquilo, de paz" y ha considerado a José Manuel Arcos Sánchez la "muestra clara y evidente" de cómo el instituto armado y todos sus miembros "se ocupan, se preocupan, hasta dar la vida" en la defensa de un entorno donde los ciudadanos puedan realizarse como crean conveniente.

El féretro con los restos mortales del agente ha llegado cubierto por la bandera de España minutos antes de las 9.30 horas a la plaza de las Pasiegas, donde esperaban dos centenares de agentes en representación de la plantilla del instituto armado en Granada mientras sonaban el himno nacional y la marcha fúnebre, que han roto el silencio junto a un viva a la Guardia Civil.

A la salida de la catedral, precedido de numerosas coronas de flores, junto a familiares y compañeros del agente, entre ellos la guardia civil en prácticas que lo acompañaba en el momento de recibir el disparo, ha sonado el himno del instituto armado y "La muerte no es el final" entre aplausos de los presentes. El presunto homicida, un delincuente habitual de 40 años que suma 14 detenciones solo por parte de la Guardia Civil desde 1995, permanece arrestado y pasará previsiblemente mañana a disposición judicial.

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