Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

La Audiencia juzga a una pareja que iba a unirse al Daesh con su bebé

Residentes en Granada, fueron detenidos en abril en el puerto de Algeciras y les piden seis años de prisión

Mateo Balín

Whatsapp
Un furgón de la Guardia Civil entra en la Audiencia Nacional con un presunto grupo de yihadistas . Foto: acn

Un furgón de la Guardia Civil entra en la Audiencia Nacional con un presunto grupo de yihadistas . Foto: acn

Mounir aprendió a dar sus primeros pasos en un módulo especial de la cárcel de Aranjuez en la que, desde el pasado mes de abril, su madre se encuentra en prisión preventiva acusada de un delito de integración en grupo terrorista. Sara Vallejo tiene 23 años y el pasado 15 de abril fue detenida junto a su pareja y padre de Mounir, Choukri El Hadouchi, marroquí de 30 años, en el puerto de Algeciras, desde donde tenían previsto viajar hasta Marruecos y de ahí a Siria, a incorporarse a las filas del Daesh, según la acusación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional.

Para ello se habían presuntamente adoctrinado desde casi dos años antes en la ciudad de Granada, donde vivían. Hoy, ambos serán juzgados por un tribunal de la Audiencia Nacional. Se enfrentan a penas de hasta seis años de prisión cada uno acusados de un delito de adoctrinamiento pasivo y otro de intento de integración en grupo terrorista.

Mounir nació en Granada en abril de 2015. Su padre decidió ponerle ese nombre en homenaje a su hermano fallecido luchando para el Daesh en Siria, en un gesto que, según se recoge en el auto de prisión, representa la «sacralización del mártir».

Choukri y Sara carecían de antecedentes penales cuando fueron detenidos. El 15 de abril del año pasado cerraron la puerta de su casa en el barrio granadino de La Chana con la intención de no volver por allí. Choukri, nacido en Tetuán en el seno de una familia de nueve hermanos de ideología extremista, acababa de enterarse de que su hermano Achraf se había inmolado en un atentado en la ciudad siria de Alepo.

Tomó a su mujer e hijo y puso rumbo a Algeciras, donde la Guardia Civil frustró su idea de integrarse a las filas del Daesh tras hacerles un seguimiento. Choukri quería seguir los pasos de sus hermanos.

Mounir, el primogénito, llegó a convertirse en una figura relevante dentro de su grupo de combatientes; Achraf era raro el día en el que no mantenía algún contacto con Chourkri y Sara para contarles su experiencia en la guerra. «Aquí se cortan cabeza como pollos», llegó a escribirle.

Achraf fue quien les adoctrinó en el islam radical, quien les inculcó que «si mueres por la causa, es la vida». Asumieron sus tesis más extremas y se comprometieron a trasladarse a Siria a sustituirle en caso de que falleciera. En ello estaban cuando los agentes de la Guardia Civil les dieron el alto en Algeciras antes de coger un ferry hasta Tánger.

Desde entonces, Chokri y Sara, a quienes en el registro de su domicilio granadino se les incautaron móviles y material informático, permanecen en prisión preventiva a la espera del juicio que se celebrará a partir de hoy.

Temas

  • PANORAMA

Lea También