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La administración vende y subasta más de 100 bienes en la provincia

Hacienda (23), Seguridad Social (24), la Diputació (30) o Adif (20) quieren deshacerse de sus propiedades para obtener recursos. Los embargos a particulares disparan las subastas
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Las administraciones se han convertido en un bazar. La urgencia por deshacerse parte de su patrimonio (y recuperar así liquidez) y la vorágine de embargos han hecho que los ayuntamientos de Tarragona, así como la Generalitat y el Estado, entre otros organismos, ofrezcan en subasta más de 100 bienes de todo tipo, desde viviendas a garajes, pasando por locales comerciales, solares, embarcaciones, vehículos decomisados en operaciones contra la droga y hasta cuarteles de la Guardia Civil o piscifactorías. De los 24 bienes embargados por impagos a la Seguridad Social, a los 23 de la Agencia Tributaria, los 30 que ofrece la Diputació de Tarragona o los 20 de Adif, otro organismo que desde hace un tiempo tiene entre ceja y ceja poner en venta el mayor patrimonio posible. En total, el valor de estos bienes supera los 5,5 millones.

En este gran ‘outlet’ de los entes públicos en la provincia se puede encontrar de todo. Fundamentalmente, uno puede hacerse con todo tipo de inmuebles, que se pueden encontrar por ejemplo en la página web de la Agencia Tributaria: desde un piso de 62 metros cuadrados en El Morell por 84.592 euros a un garaje por 6.379 euros en Reus. Pero hay bastante más: una vivienda unifamiliar con aparcamiento en Deltebre por 143.000 euros o un adosado de 196 metros cuadrados con terraza y jardín privado en Vilallonga del Camp que se dispara hasta los 115.000 euros. En global, hay bienes valorados en algo más de dos millones de euros.

Todo ello forma parte del extenso catálogo de bienes obtenidos a raíz de haber perseguido a deudores que han dejado cuentas por pagar. Este inventario del fisco es un reflejo de las dificultades de los contribuyentes para cumplir sus obligaciones con Hacienda. Y así sucede con todas las administraciones, ya que no sólo embarga el banco. También los ayuntamientos se quedan con todo tipo de propiedades ante los impagos de tributo: desde pisos a cuentas corrientes pasando por sueldos, pensiones y rentas.

Morosidad en el BOPT

Un ejemplo de esa constante enajenación de bienes es lo que sucede en el Butlletí Oficial de la Província de Tarragona (BOPT), convertido en un tablón de anuncios de la morosidad, donde se notifican los embargos de unas propiedades que luego serán ofrecidas en subasta o adjudicación directa. Por no pagar, también se puede dejar de abonar a la Seguridad Social, otro ente que requisa y vende luego variadísimos objetos: vehículos, embarcaciones, maquinaria, mobiliario o material de oficina. En Tarragona, han llegado a salir a subasta objetos como cafeteras, armarios, barbacoas, sillas, destructoras de papel, papeleras, impresoras, hornos o estanterías. Actualmente, los interesados tienen hasta el 5 de febrero para pujar por viviendas en Tarragona, Santa Coloma de Queralt, Torredembarra, Roda, Salomó o Conesa. También hay vehículos a disposición:desde una moto por 400 euros a un Renault Trafic que sube a los 7.000. El precio de todo lo que oferta la Seguridad Social en Tarragona ronda los 1,3 millones de euros.

También la Diputació, a través de Base –el ente que gestiona los ingresos– tiene una larga nómina de propiedades a las que se puede optar. Son básicamente fincas urbanas (en Mont-roig, Tortosa, Bot, Calafell, Cunit, Tarragona o La Bisbal del Penedès) por un valor global que alcanza los 1,1 millones de euros.

En ocasiones, los bienes son algo más estrambóticos. Así, el Ministerio de Interior ha puesto a la venta las dos casas cuartel de Mont-roig del Camp y L’Espluga de Francolí. La Agencia Tributaria, a través de la Dependencia de Aduanas e Impuestos Especiales de Tarragona, ha sacado a subasta 105.713 alevines de dorada valorados en 168.560,48 euros. Forman parte de una piscifactoría ubicada en el puerto de Les Cases d’Alcanar. La obsesión por soltar el lastre de propiedades llega también a entes como Adif, que vende en Tarragona capital 20 viviendas en la calle del Mar o en Pere Martell por precios que rondan los 44.000 euros. Con esas operaciones Adif pretende recaudar 922.000 euros. En 2014 el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias ya sacó a subasta pública un inmueble de la calle General Contreras con una superficie de 860 metros cuadrados y un precio mínimo de licitación de 650.000 euros. Hace dos años, la entidad sacó a la venta las antiguas estaciones de La Riera de Gaià, El Morell, Santa Bàrbara o Mianes, en Tortosa.

También la Generalitat es una administración que organiza subastas. El Departament de Territori ha impulsado campañas de subasta pública de aquellas embarcaciones declaradas en estado de abandono en los puertos.

En muchas ocasiones, las subastas de los bienes embargados quedan desiertas. Entonces se abre un segundo proceso: la adjudicación directa, fase en la que se decide el comprador en función de las ofertas presentadas para el lote desde ese momento.

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