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La cerveza del Baix Gaià

Xavier Baduell ha montado una microcervecería en la que produce La Nou

Núria Riu

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Xavier Baduell es el impulsor de la cerveza La Nou. Foto: Pere Ferré

Xavier Baduell es el impulsor de la cerveza La Nou. Foto: Pere Ferré

A sus 32 años, Xavier Baduell afirma que se ha convertido en emprendedor «sin quererlo». Hijo y nieto de agricultores, este licenciado en Administración y Dirección de Empresas, y con un máster en Dirección de Empresa, ha montado una microcervecería en los bajos de la vivienda familiar. Desde allí elabora La Nou, una marca que ya es un referente en el Baix Gaià.

El negocio surgió de la tradición familiar. «En casa toda la vida habíamos hecho vinagres, vino y ratafía», describe. Hasta que un día se encontró junto a su padre haciendo experimentos con el lúpulo y el trigo. «Dejas que lo prueben los amigos, les gusta, acabas comprando una maquina pequeña de 50 litros y llega un día en el que dejas la cocina patas arriba y tienes la nevera llena de botellas», explica.

Entre cata y cata, hasta que consiguió la receta que el paladar le dictaba, casi pasaron diez años. «Al final te acabas liando. Compré una máquina de 250 litros y te das cuenta de que, si quería justificar la inversión realizada, tenía que dejar la gestoría y dedicarme en serio a esto». Y así lo hizo.

Cuenta con un obrador con capacidad para 500 litros cada doce horas, y, teniendo en cuenta los tiempos de fermentación, puede incluso doblarse esta producción en dos semanas. Antes de verano Baduell ponía a la venta la primera serie de 700 botellas.

De momento ha lanzado las variedades doble belga, trigo y blond ale. Aunque ahora que todo está en marcha ya está pensando en seguir ampliando la gama de producto. «Uno de los errores es producir la cerveza que a uno le gusta beber. Tienes que pensar en lo que le gusta al público en general. A partir de aquí tengo mil cosas en la cabeza», asegura este joven. La gradación alcohólica y la amargura son algunas de las propiedades que irá modificando de cara a llegar a los cerveceros empedernidos.

Tras una inversión que supera los 60.000 euros, Xavier Baduell quiere hacer de La Nou una cerveza con los valores de los productos de proximidad. Ha contactado con un distribuidor que le ayuda a introducirse en los restaurantes y tiendas del territorio, y no tiene previsto apostar por la venta ‘on-line’ para incrementar su difusión a un radio más amplio. «Es un producto 100% artesanal, sin aditivos ni pasteurizantes. Si no puedo controlar el proceso de entrega no puedo jugármela», afirma.

Baduell también es muy consciente de que «no puedo competir con las grandes marcas». Por ello tiene muy claro que «tengo que dirigirme al cliente que valora el producto kilómetro cero».

Para finales de año se ha fijado como objetivo conseguir llegar a la cifra de 250 litros de cerveza producida y vendida. De momento, la única promoción la hace con su presencia en ferias, en las que las cervezas artesanas cada vez más se están haciendo hueco.

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