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La realidad virtual permite buscar piso desde el sofá

La inmobiliaria Àgora Activa de Reus incorpora la realidad virtual para sus clientes

Núria Riu

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Dídac Rodríguez, de Àgora Activa, muestra las gafas de realidad virtual. Foto: Alfredo González

Dídac Rodríguez, de Àgora Activa, muestra las gafas de realidad virtual. Foto: Alfredo González

Buscar una vivienda representa una gran inversión económica, pero también de tiempo. ¿Quién no ha pasado una tarde entera visitando pisos o ha dudado en el momento de comprar una casa sobre planos? Ahora, la inmobiliaria Àgora Activa de Reus propone agilizar todos estos trámites a partir de la realidad virtual.

Ubicada en la calle Eduard Toda de la capital del Baix Camp, esta sociedad aprovecha la última tecnología para que sus clientes vivan esta experiencia de una forma más real desde el sofá de casa. «Básicamente estamos hablando de rapidez, agilidad y comodidad», asegura su impulsor, Dídac Rodríguez Gras.

Àgora Activa nació en 2007. Llevaba una corta trayectoria cuando estalló la crisis del ladrillo, lo que obligó a sus impulsores a ponerle imaginación para sobrevivir en un mercado con evidentes síntomas de saturación. Rodríguez lo tuvo claro. Tenía que diferenciarse, y desde un primer momento pensó en la tecnología como una aliada para tirar adelante el negocio.

Por ello, lanzó una clara apuesta por la página web, que además de la información clásica ofrece imágenes en dos dimensiones y posteriormente también en 360º. De esta forma, el cliente ‘moverse’ por el nuevo piso casi como si estuvieran en su interior.

«En todos los anuncios hay un código QR, de manera que la persona que se encuentra con un anuncio de Àgora Activa en la calle puede conocer cómo es el inmueble desde la acera».

Rodríguez quería ir más allá y empezó a utilizar la realidad virtual entre aquellos que se dirigían a la oficina. «Obsequio a mis clientes con unas gafas, de forma que a los que vienen, les mandaba las imágenes a su smartphone, aumentando el efecto». Con las gafas puestas, la persona que virtualmente está dentro de un piso puede ver lo que hay detrás de una puerta, e ir recorriendo las diferentes dependencias.

Sin embargo, la web incorpora ahora también esta opción, y no tan solo los clientes pueden disfrutar de esta experiencia, sino que cualquier persona con unas gafas de realidad virtual puede acceder a los contenidos.

Según el director de la agencia «ya no es necesario perder tardes y más tardes visitando inmuebles». Asegura que esta tecnología ofrece unas posibilidades que «hacen más fácil la venta, ya que la cifra de potenciales compradores se multiplica enormemente». Y esta es la filosofía de la inmobiliaria. «Aquí seguimos el sistema norteamericano. No somos intermediarios entre los que venden y los que compran si no que hacemos trajes a medida. Posiciono el inmueble y a partir de aquí busco clientes para mi cliente», describe.

Con todo, asegura que el 83% de operaciones resultan satisfactorias. Àgora Activa cerró 2015 con ventas por valor de 5 millones de euros.

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