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Movilidad, 'e-learning' y redes sociales disparan el talento

Las herramientas de la sociedad del conocimiento son clave para el cambio de una cultura del presentismo improductiva hacia otra enfocada a la aportación de valor
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Ilustración: Montse Adan

Ilustración: Montse Adan

Bajo el término ‘nuevas tecnologías’ se engloban desde hace años las expresiones concretas de una pujante sociedad del conocimiento que ha cambiado nuestros hábitos culturales y nuestra estructura económica.

Durante años relegadas al ámbito privado, más y más organizaciones se suman hoy a una corriente consolidada desde hace años en los EEUU y las economías más avanzadas de Europa, donde las empresas han incorporado estas herramientas a sus procesos para empujar un cambio cultural profundo. Para estas empresas, las redes sociales o los dispositivos móviles son, bien utilizados, un aliado antes que una obstáculo o una distracción de sus empleados.

¿Para qué? Para implantar una nueva cultura del trabajo en movilidad y en espacios colaborativos, personalizada y que aproveche al máximo las capacidades de cada individuo de la organización. Que destierre por fin la perniciosa cultura del presentismo y consolide los modelos de dirección de personas por objetivos. Organizaciones más creativas, más colaborativas, más conectadas y con individuos mucho más comprometidos.

El último informe Odisea 2017, gestionando personas en tiempos de cambio, editado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y People Excellence, en el que se recogen las opiniones de más de 50 directivos y cerca de 300 profesionales de Recursos Humanos de más de 100 organizaciones españolas, destaca «la consolidación de estas nuevas tecnologías como herramientas clave para el trabajo en movilidad y en espacios colaborativos» como el primer reto tecnológico que van a afrontar las áreas de RRHH durante los próximos tres años.

Mejorar la conectividad mediante smartphones, equipos portátiles más avanzados y ligeros, correo electrónico en la nube o herramientas avanzadas de videoconferencia permiten hoy a los trabajadores ser más productivos, eficientes y trabajar desde cualquier lugar.

Unas herramientas que son la base para el despliegue de modelos de dirección por objetivos, puesto que permiten a los profesionales de una organización la flexibilidad necesaria para trabajar desde cualquier lugar, sin necesidad de estar sujeto a un horario y un espacio laboral concreto. El principio del fin del presentismo, del ‘calentar asiento’ en la oficina.

 

Redes sociales y MOOCs

A corta distancia de este reto se sitúa el uso de Internet y las redes sociales como herramienta clave para la comunicación interna. Lejos de ser vistas como una herramienta de distracción o entretenimiento, las redes sociales suponen un elemento clave para potenciar la interactividad de los empleados con las organizaciones y la generación de nuevas ideas que aporten valor al negocio.

No son pocas las organizaciones que han implementado ya una red social corporativa en la intranet de su empresa, mediante la que los empleados comparten conocimiento, identifican nuevos productos y servicios, e interactúan con clientes y socios.

En tercer lugar en la lista de prioridades tecnológicas se sitúa el e-learning. La revolución de los MOOCs (Massive Online Open Courses) ha abierto un universo de posibilidades para acercar a los trabajadores conocimientos especializados, de alto valor y gratuitos, que permiten una personalización que encaje con las inquietudes y necesidades de cada individuo, en el marco de un compromiso con la estrategia de la organización a la que pertenecen.

Una última mención la merece el fenómeno de la ‘gamificación’, que aprovecha mecánicas de juego en entornos y aplicaciones no lúdicas para lograr generar innovación y conocimiento en las organizaciones, además de potenciar la motivación, la participación y el esfuerzo de los participantes en la obtención de un resultado concreto.

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