Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Puigdemont promete 'dejarse la piel' por la independencia

Ocho de los diez diputados de la CUP votaron a favor del alcalde de Girona. Los otros dos se abstuvieron. El nuevo jefe del Ejecutivo catalán advierte que 'no es un momento para cobardes'

EFE

Whatsapp
Foto: Alberto Estévez

Foto: Alberto Estévez

El dirigente convergente Carles Puigdemont fue investido sin sorpresas president de la Generalitat, gracias a los votos de Junts pel Sí (JxSí) y la CUP tras la renuncia de Artur Mas in extremis, con la promesa de «dejarse la piel» por la independencia en un momento que no es para «cobardes».

Puigdemont fue investido por mayoría absoluta con 70 votos a favor (62 de JxSí y 8 de la CUP), dos abstenciones de la CUP y 63 votos en contra de Ciudadanos, Catalunya Sí Que Es Pot, PSC y PPC, partidos que acusaron al nuevo president de iniciar un proyecto ilegal y rupturista con España. Puigdemont exclamó en su última intervención: «Visca Catalunya Lliure!».

El nuevo president recibió la primera advertencia desde Moncloa: el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, garantizó que velará por el cumplimiento de la ley y que el Ejecutivo central «no dejará pasar ni una» contra la unidad de España ni permitirá que nadie «se arrogue poderes ilimitados».

El alcalde de Girona y dirigente de CDC se convirtió así en el 130 presidente de la Generalitat al límite del plazo, a dos horas antes de que finalizara el plazo legal para la investidura y tras una larga negociación entre JxSí y la CUP que se desbloqueó el sábado con la renuncia del ya expresident Artur Mas, que cedió el relevo a Puigdemont ante el veto de la CUP.

«Queda investido president de la Generalitat», proclamó la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, a las 21.47h de la noche, tras lo cual Puigdemont se abrazó a Mas –que dijo sentirse «reconfortado» y confiado en que la legislatura irá «bien»– y al líder de ERC, Oriol Junqueras, y dio la mano a la portavoz de la CUP en el Parlament, Anna Gabriel.

Cuando la presidenta de la Cámara comunicó que la investidura de Puigdemont sería comunicada al Rey, con el que ya ha pedido audiencia, se oyeron silbidos desde la tribuna de invitados.

Las últimas palabras del primer discurso de Puigdemont como president fueron para exclamar «Visca Catalunya lliure!», antes de que sonara Els Segadors, himno de Catalunya.

Más temporal que nunca

En su discurso como candidato a presidir la Generalitat, Carles Puigdemont, afirmó que asumirá el cargo consciente de que seguramente será «más temporal que nunca», porque «los momentos irrepetibles necesitan liderazgos irrepetibles», y garantizó que se «dejará la piel» en seguir el plan de Artur Mas para lograr la independencia pues no es hora de «cobardes». En su discurso en el debate de investidura, Puigdemont pidió que se deje a un lado «el orgullo» para asumir «la dignidad», con el fin de culminar el proceso soberanista sin «cobardías» pero tampoco «temeridades», siguiendo la estela de su predecesor, Artur Mas.

«No son épocas de cobardes, ni para temerosos ni para los flojos de piernas, ni para resignarse en la confortabilidad», dijo todavía cp,p alcalde de Girona, que abandonará el cargo para ser president pese a que no era el candidato inicialmente.

«Nos toca asumir responsabilidades aunque no sean las que te imaginabas; nos pasa a todos y al primero al president Mas», dijo. Puigdemont inició su intervención ante el pleno del Parlament pidiendo «perdón» a la ciudadanía por las tensas negociaciones con la CUP y afirmó que espera tener a Artur Mas a su «lado».

Poco después de las 17.05 horas, tras saludar uno a uno a los consellers del Govern en funciones que esperaban en su bancada el inicio del pleno y fundirse en un abrazo con un Mas que fue recibido con aplausos por los diputados de Junts pel Sí (JxS), Puigdemont dio inicio a su discurso de investidura.

Investidura y estabilidad

Celebró el «buen acuerdo» alcanzado in extremis con la CUP, que permite no sólo «salvar la investidura» sino también garantizar la estabilidad del nuevo Govern, porque sin ella «la legislatura no habría servido de nada». El candidato garantizó que empezará a caminar «a la luz» de la declaración rupturista del 9 de noviembre para «iniciar el proceso para constituir un estado independiente en Catalunya».

Subrayó que se tomarán «decisiones soberanas», aunque con «voluntad permanente de diálogo y negociación» con el Estado, la Unión Europea y la comunidad internacional.

Así, Puigdemont quiso dejar claro que el programa de su Govern será el mismo que el de Artur Mas: «El candidato no es el mismo, el programa sí», aseveró.

Construcción colectiva

Entre la tarea «ingente a asumir sin dilación y sin miedo», destacó la culminación del proceso en su fase participativa para «la construcción colectiva del nuevo país», el diseño definitivo de las estructuras de Estado, la tramitación de las leyes del proceso constituyente y transitoriedad jurídica y la «plena» internacionalización del proceso de constitución de un eventual Estado catalán.

Unos compromisos «inalterables» que forman parte de un proceso «nada fácil», pero ante el que Puigdemont garrantizó «valor y coraje», sin «renuncias» pero tampoco «temeridades».

Puigdemont elogió a Mas en varios momentos de su discurso y admitió que no hubiera aceptado el reto si no supiera que lo tendrá a su «lado».

En este punto, señaló que asumirá el cargo consciente de que seguramente será «más temporal que nunca», porque los momentos irrepetibles necesitan liderazgos irrepetibles».

Puidemont prometió que se «dejará la piel», tanto ante los que lo voten para la investidura como los que se opongan, y avisóde que exigirá el mismo compromiso a los que le acompañen en el proceso soberanista, «como ha hecho el president Mas».

Señaló que el proceso soberanista es un «proyecto coral» que no interpela no sólo al Govern sino también al Parlament y a la ciudadanía. Asimismo, reclamó tener la «máxima dignidad del momento» que vive Catalunya: «La dignidad construye la personalidad como el orgullo tiende a destruirlo. Dejemos el orgullo y cojamos la dignidad», concluyó.

La oposición criticó en sus intervenciones (ver siguientes páginas) la hoja de ruta hacia la independencia con la que Carles Puigdemont defendió su candidatura.

Tras la investidura, la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, envió al monarca español una solicitud de audiencia para comunicarle en persona la investidura del nuevo president.

Temas

  • CATALUNYA

Comentarios

Lea También