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Conspiración en la UE

Las teorías conspirativas en Europa siempre incluyen visiones de una amenaza externa. En EEUU tienen grupos imaginarios dentro de la sociedad que, supuestamente, la destrozarán

JOSE-DANIEL VILA ROBERT

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Las teorías conspirativas siempre surgen tras las crisis en Europa. Cuando se producen crisis, la gente quiere respuestas: ¿porqué se producen? Las teorías conspirativas son estupendas en ese sentido porque, no solo explican los hechos, sino que además plantean la ética subyacente. Las teorías conspirativas se están extendiendo en Europa. Se ha prestado mucha atención a cómo las teorías conspirativas han dado forma a la política estadounidense desde 1776, fecha de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, así como al estilo paranoide de la política de este país durante los años del macartismo, los escándalos Irán-Contra, desde el 11-S y desde 2016, con el auge del fenómeno QAnon. La situación es distinta en Europa, debido a las características específicas europeas.

La gran diferencia, con respecto a EEUU, es que las teorías conspirativas en Europa siempre incluyen visiones de una amenaza externa. En Estados Unidos tienen grupos imaginarios dentro de la sociedad estadounidense que, supuestamente, la destrozarán, ya sean los comunistas o, por ejemplo, algunos grupos católicos en la década de los años 20. En Europa, la narrativa conspirativa siempre incluye la idea de una amenaza que procede del exterior. Existe una dinámica doble: una que trata de enemigos internos (los gays, las lesbianas, los masones) y otra que procede de fuera (los musulmanes, los judíos, los rusos) y todas quieren disolver la unidad de Europa.

Hay que destacar el auge actual de la islamofobia en Europa, donde los partidos populistas están captando cada vez más atención y donde la supuesta invasión musulmana, la denominada «gran sustitución» se ha tematizado

Hay que destacar el auge actual de la islamofobia en Europa, donde los partidos populistas están captando cada vez más atención y donde la supuesta invasión musulmana, la denominada «gran sustitución» se ha tematizado. Después, el llamado «plan de Kalergi», se relaciona con frecuencia con un plan maestro para reestructurar Europa, como la fórmula fundacional de la UE y sus instituciones, prueba del ataque definitivo contra los Estados naciones y su independencia. Porque, en el supuesto de los enemigos internos, las instituciones de la UE son también parte del complot.

Imponen la estructura supranacional, cuyo objetivo es la destrucción del Estado nación, la familia heterosexual y los valores tradicionales. Puede adoptar diversas formas: para algunas personas, las instituciones de la Unión Europea fomentan el totalitarismo secular, mientras que para otras son vistas como un intento vaticano de toma de poder católica. En las regiones nórdicas, las teorías conspirativas sobre las instituciones de la UE, se basan en el temor a que una oleada católica está acabando con la libertad y la independencia nórdica. También ha avivado el Brexit en Gran Bretaña, donde una cultura extranjera de derecho, instituciones y creación de políticas se percibe como una amenaza.

Alemania es un objetivo particular y los motivos son muy diversos. Comenzó durante la crisis de la deuda griega, cuando Alemania intentó dictar como debía recuperarse la economía de Grecia. En los medios de comunicación griegos, de repente la UE se representaba como una continuación del régimen nazi, un cuarto Reich dirigido por los alemanes. La desinformación rusa adoptó una misma idea. En el debate sobre el Brexit, también se ha atacado a Alemania, por querer controlar y dominar la política europea, de nuevo como una continuación del tercer Reich.

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