Más de Opinión

Opinión A pie de página

De oca a oca

La presidenta de Ciudadanos se cobija bajo las alas de Díaz Ayuso

MARGARITA SÁENZ-DIEZ

Whatsapp
De oca a oca

De oca a oca

¿Recuerdan el juego de mesa, gran precursor de las videoconsolas? Para ganar había que evitar poner los pies en tierra. Se trataba de volar de una oca a otra para conseguir un ratito de cobijo. Y así, continuar. Salvo caídas inevitables, esos vuelos rápidos prometían la victoria final.

El último vuelo emprendido por la presidenta de Ciudadanos para cobijarse bajo las alas protectoras del PP de Madrid parece un intento a la desesperada de salvaguardar por un tiempo a su partido, si Isabel Díaz Ayuso repitiera como presidenta de Madrid. De lo contrario, la formación que preside Inés Arrimadas, primero socialdemócrata, más tarde liberal progresista, difícilmente volvería a volar.

Ciudadanos, después de pisar terrenos resbaladizos de la mano del PSOE en Murcia y en Castilla y León, tras sufrir en sus filas bajas auspiciadas por el partido que preside Pablo Casado, ha vuelto a cortejar al PP de Madrid ofreciéndole los escaños que pueda conseguir. Una de las bajas más sonadas ha sido la de Toni Cantó, portavoz de Ciudadanos en las Cortes valencianas y coordinador autonómico del partido en esa comunidad. Pero la situación exigía poner fin al duelo, le habrán comentado sus asesores, y firmar la paz en Madrid con Diaz Ayuso para intentar salvar los muebles. De esa forma, la presidenta tendría la oportunidad de reforzar sus resultados, sin necesitar el apoyo de la muleta disponible de Vox. El porvenir estaría más despejado. A juicio de Arrimas, el acuerdo de dos años entre PP/Ciudadanos en Madrid ha funcionado «muy bien» hasta que la presidenta decidió quebrarlo. En todo caso, es una apuesta arriesgada. Recuerda demasiado al empecinamiento político del presidente y fundador de Ciudadanos , Albert Rivera, en favor de los populares y en contra del PSOE de Pedro Sánchez, poco antes de que el líder socialista se hiciera con la presidencia del Gobierno. Un error que Rivera pagó con su dimisión irrevocable.

Descartado cualquier coqueteo con Ángel Gabilondo, candidato socialista a la Comunidad de Madrid, porque puede formar un frente común con Más Madrid y con Unidas Podemos. Eso, para Arrimadas, llevaría a la polarización y la parálisis. Parece evidente que la insistencia de Gabilondo en defender el rigor y la seriedad, no habrá hecho mella ninguna en la presidenta de Css. Pero si los sucesivos estudios de opinión sobre intención de voto para el 4-M que apuntan que la suma de todos los diputados de la izquierda lograría una mayoría muy ajustada. Y también que estos comicios se decidirán por un puñado de votos.

Temas

Comentarios

Lea También