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Opinion EDITORIAL

Elecciones a cambio de frenar el 155

Los comicios anticipados permitirían contar de forma legal y homologada la voluntad de los catalanes

 

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Puigdemont en el Consell Nacional del PDeCAT. EFE

Puigdemont en el Consell Nacional del PDeCAT. EFE

El Gobierno del PP ha hecho llegar al president Puigdemont que si convoca elecciones autonómicas no aplicará el articulo 155 de la Constitución que prevé la intervención de la autonomía. La propuesta, que no ha sido anunciada públicamente, aunque Moncloa la ha confirmado, contempla tolerar una declaración poco estridente de la independencia si a renglón seguido se anuncia la convocatoria electoral. Por una vez el Gobierno del PP responde con una propuesta y no con medidas punitivas. La jugada de Rajoy pretende facilitar el retorno de Puigdemont a la senda de la legalidad (las elecciones autonómicas se celebrarían en el marco de la legislación española vigente) e incluso es tolerante ante una declaración de independencia light porque sería posteriormente suspendida por el Tribunal Constitucional. También confía el PP en que, en estos momentos y tras largos días de desgaste permanente, los partidos soberanistas tienen muchos números de no alcanzar la mayoría en unas elecciones, circunstancia que desbarataría por completo el procés. Los últimos acontecimientos, sobre todo en el ámbito económico, han hecho mella en la población como lo revelan los datos de empresas que han cambiado su sede social fuera de Catalunya, la alarma que se ha extendido entre los ahorradores que se han apresurado a retirar sus fondos de las entidades bancarias, así como la turbulencia de versiones alarmistas sobre el futuro de las pensiones. Anteriores casos demuestran que cuando el riesgo es cierto, el votante se torna conservador y en esta hora la economía catalana le ha visto las orejas al lobo. Es evidente que todas estas variables también se habrán sopesado en la Generalitat, pero Puigdemont tiene muy difícil dar un paso que se interprete como una renuncia a las aspiraciones independentistas después de los sacrificios que los más de dos millones de seguidores han realizado. Además, con los Jordis en prisión. Sin embargo, emociones al margen, las elecciones son la salida más razonable: se evita el 155 y, dentro de la ley, se propicia un recuento homologable de la voluntad de los catalanes. La DUI y el 155 son las tinieblas.

 

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