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Opinion EDITORIAL

La regulación del precio de la vivienda

El Govern tiene otras fórmulas de intervenir en el mercado, como los pisos protegidos, sin recurrir a ningún decreto 

 

Diari de Tarragona

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La conselleera de Justícia, Esther Capella, fue la encargada de defender el decreto. EFE

La conselleera de Justícia, Esther Capella, fue la encargada de defender el decreto. EFE

Catalunya tiene un evidente problema de la vivienda, sobre todo en determinados barrios de Barcelona y en otras capitales, especialmente en zonas turísticas. La demanda de los visitantes a través de las nuevas modalidades de alojamiento han convertido en un negocio atractivo las viviendas ubicadas en zonas de interés turístico. Ello ha motivado el incremento de los alquileres hasta el extremo de expulsar de estas zonas a los residentes autóctonos. También las inmobiliarias acuden a los lugares donde el mercado es más atractivo y provocan la elevación de precios.
Con el fin de evitar los abusos el Govern ha intentado regular por decreto el mercado de la vivienda. Sin embargo, el pleno del Parlament rechazó ayer, con la oposición de 69 diputados, convalidar este decreto ley que planteaba limitar el precio del alquiler en determinadas zonas, en las que consideraba que había especial presión. El decreto facultaba a la conselleria de Territori para que pudiera limitar el precio del alquiler directamente o cediendo la capacidad a los ayuntamientos con competencias, como el de Barcelona, para que fijen límites temporales y en zonas que se definan como calientes. Los votos de los dos partidos del Govern no han bastado para convalidar el decreto que ha sido rechazado por el resto de fuerzas parlamentarias por considerarlo excesivo o insuficiente, cuando no invasivo de las competencias del Estado. El intento de enderezar las perversiones del mercado inmobiliario es muy loable, pero debe hacerse con suma cautela, por lo que la vía del decreto ley no parece la más indicada. La problemática es muy compleja y hay que abordarla con sumo cuidado. Por ejemplo, el 80% de los pisos de alquiler de Catalunya son de ahorradores que invirtieron en vivienda para garantizarse una renta de futuro. No son estos quienes especulan y corrompen la ley de la oferta y la demanda. El Govern tiene otras herramientas para garantizar el derecho a la vivienda, como las promociones protegidas. Puede aplicar esta vía sin necesidad de decretos populistas.

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