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Las siglas de Vox

Lamentable. Abascal ha extendido el odio y la vileza entre sus partidarios

Xavi Fernández

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Xavi Fernández.

Xavi Fernández.

Las siglas de Vox no tienen significado alguno, como sí las tienen, por ejemplo, PP (Partido Popular) o PSOE (Partido Socialista Obrero Español). Pero Santiago Abascal y los suyos no podían haber elegido mejor. Porque Vox es Vileza, Odio y Xenofobia. Eso es lo que transmiten sus dirigentes y algunos de sus partidarios. Digo algunos porque, espero,  muchos de los que votaron al partido ultra lo hicieron de buena fe al confundir un ejercicio democrático con un golpe de Estado y al sentirse huérfanos de referentes ideológicos dada la corrupción del PP.

Odio y vileza son lo que destilan los comentarios a un tuit de Cristina Pedroche. La presentadora de La Sexta desvelaba que su abuela ha fallecido por coronavirus. Y escribía: «Darles el último adiós nos hace ser seres humanos. Estar acompañados en el duelo. Sé que la causa por la que todos estamos luchando es más importante y por eso no salgo de casa, por eso no voy a darle un último beso a mi abuela».

La maldad no tardó en estallar. Pedroche ha cometido un gran ‘pecado’: trabajar en una televisión que planta cara a los ultras y a la que Abascal y secuaces consideran enemiga. Un ejemplo: «Espero que hayas aprendido la lección, payasa. Tú, los pijosprogres, los aliados, las feminazis, el gobierno socialcomunistabolivariano son los culpables de que tu abuela y miles de personas estén falleciendo» (un tal «Alejandro Farnesio», con un logo de Vox).

Con un lenguaje típico  de la formación ultra, diversos tuits se burlan de la muerte de la abuela de Cristina Pedroche, presentadora de La Sexta

Más ejemplos: «Pero si es una gripe con la que lavarse las manos y ya. Jolin chica, ya verás como el año que viene en el 8M nos lo pasamos mejor» (decía «Torta», con logo de la rojigualda). «Siento lo de tu abuela. Con los 15 millones de € que les han dado a tus jefes igual daría para un respirador, pero estos son de los tuyos. Punto en la boca y rodilleras», añadía un tal «Alfredo», de nuevo con la bandera de España. «En tiempo de rojos, hambre, muerte y piojos», apostillaba un individuo  llamado «Charlie Harper».

¿Cómo podemos intuir que son de Vox? El lenguaje les delata. Son dignos discípulos de Abascal y sus xenófobos colegas de la Cúpula Ultra. 

¿Y la X de xenofobia? No hace falta explicarlo, pero recordemos una de las mil mentiras del Caudillo Abascal durante la última campaña electoral. En un debate de televisión dijo que el 70% de los imputados por delitos sexuales son extranjeros. Es justo lo contrario. Ese 70% son ciudadanos españoles.

No es de extrañar que Abascal fuese militante del PP. Es un alumno aventajado de José Maria Aznar, el Rey de la Mentira. Entre los bulos más virales, está el de un camionero que denunciaba que tenía que transportar un cargamento de material sanitario a Francia en vez de a un hospital español porque Pedro Sánchez «no paga». El material era en realidad folios, pero el vídeo corrió como la pólvora después de que fuera tuiteado por el subinspector de Policía Alfredo Perdiguero. El agente, según desveló la agencia Efe, formó parte de las listas de Vox para las elecciones autonómicas madrileñas de 2019.

Por cierto, Aznar tambien ha sido víctima de los bulos y el odio. Se difundió una imagen del expresidente y su esposa, Ana Botella, paseando cerca de su mansión en Marbella «en pleno estado de alarma». Mentira. La foto era de dos días antes. Y hubo quien se burló del fallecimiento de la madre de Aznar a los 98 años. Lamentable. Entre la izquierda y el independentismo también hay mucho odio. Hasta en las altas esferas. Dos ejemplos: «De Madrid al cielo» (Clara Ponsatí) o «virus para todos. Antes infectada que rota» (Carles Puigdemont). Despreciable.

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