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Opinion El mirador

Malabares

El triple sobre la bocina de Albert Rivera ha arrebatado la iniciativa al tándem Sánchez-Redondo

ÁNGEL GUILLÉN

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Ángel Guillén, Consultor político y de asuntos públicos

Ángel Guillén, Consultor político y de asuntos públicos

Malabares, y la gente corriente rondaba los bares…Así empieza la canción de Estopa pero le faltó añadir: «Mientras nuestros políticos andan dando volteretas en la cuerda floja».

Ante el giro dramático de los acontecimientos, ese triple sobre la bocina que se marcó Albert Rivera al ofrecer a Sánchez una abstención, divisamos un nuevo panorama y horizonte a la vista.

Inteligente movimiento por parte del líder liberal que ha arrebatado la iniciativa al tándem monclovita -Pedro Sánchez e Iván Redondo- y que ahora tendrán muy difícil presentarse ante los electores con el relato de que ha sido imposible formar un gobierno y que todos los demás actores han bloqueado la situación.

Ahora, el PSOE después de haber hecho un ejercicio de «tancredismo» político a la altura del mismismo Mariano, tiene dos novias dispuestas a caminar hacia el altar: Ciudadanos y Podemos. Con todo y con eso, Sánchez ha respondido de manera tibia y ambivalente pero no le ha sido tan fácil despachar la oferta de Ciudadanos como hizo con la de Podemos.

En los mentideros de la Villa y Corte se asiste perplejo a las piruetas políticas en esta última semana y, se escucha una música ambiente de: ¿cómo hemos podido llegar hasta aquí?

A los cuarteles generales de los partidos políticos llegaron este fin de semana encuestas recién salidas del mercado, que han hecho que el tablero se mueva y se recomponga. Aunque llegue tarde, por fin se hacía política para evitar a última hora que los españoles tuvieran que volver a pronunciar en una convocatoria electoral.

Lanzar la moneda al aire otra vez no es la solución y no beneficia a ningún partido político. Tampoco, por descontado, a los españoles. Sobre la sede socialista de Ferraz sobrevuela el miedo a la abstención, a que Vox ya no es un factor desmovilizador y el temor a perder la batalla del relato electoral. Están donde querían: abstención de Ciudadanos y PP para que gobierne en solitario Sánchez. Podemos y Cs no tienen grandes esperanzas en una repetición de la contienda electoral y, al Partido Popular, falto de financiación tampoco le interesa volver a lanzarse a la piscina de nuevo.

Ciudadanos ha pagado muy cara su cerrazón a pactar con el PSOE con importantes bajas en la cúpula

Lo que se pregunta la mayoría de los ciudadanos es si para este viaje hacían falta estas alforjas. Si no podían haberse sentado a hablar y a negociar antes de las últimas horas para llegar a un acuerdo. Ciudadanos ha pagado muy caro su cerrazón en la negativa a Sánchez con importantes bajas en la cúpula. Pero, ¿cuánto hay de estrategia electoral y cuanto de política de estado? El movimiento es astuto en ambos sentidos: primero, como primer acto de pre campaña electoral y para despojarse del sambenito de que es Rivera el que bloquea la situación y, por otro lado, de poner encima de la mesa unas condiciones asequibles y que aprueban la mayoría de sus votantes para facilitar una investidura.

Asistiremos, atónitos, a horas y días de negociaciones trepidantes y a escenas de teléfonos calientes para evitar una caída al precipicio. Por ello, y utilizando un símil taurino: «Silencio. Se negocia».

* Ángel Guillén. Consultor político y de asuntos públicos

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