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¿Quién educa?

En España los 'ninis', ni estudian ni trabajan, son el 22,8%; en Islandia, 6,2%; Holanda y Suiza, 8,3%

Luis Fernando Valero

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De un tiempo a esta parte la educación se ha convertido en un oxímoron. Los políticos hablan continuamente de la importancia de la educación y de la necesidad de hacer pedagogía política.

Las palabras que están en el candelero son: educación, pedagogía, deberes escolares, enseñanza, bien privada o pública, enseñanza, instrucción, aprendizaje y sus derivados, valores, metodología educativa, didáctica, organización escolar...

Por las pruebas de PISA y sus procesos evaluativos se habla de los mejores sistemas y las evaluaciones clasifican a todos y salen a relucir Finlandia, Singapur, Corea del Sur, Shanghái… y las diferentes autonomías.

Nadie habla de que para ser maestro en Finlandia hace falta de nota media en sus estudios de 9 y que la selección es muy exigente, comparen con las notas que se exigen en nuestro país, 4, y no olviden la consideración social que tienen los maestros en ese país y sus salarios y los procesos que la comunidad educativa desarrolla como elementos de apoyo, igualito que acá, que en su deriva de intervención educativa ya hay quien pide legislar en educación hasta los deberes; si eso es apoyo y consideración al proceso educativo, que venga dios y lo diga.

De Corea del Sur, un país que hace 60 años tenía un altísimo analfabetismo y ha pasado hoy a ser el primer país en consideración educativa superando a Finlandia, se olvida el papel que planificó el gobierno hace tiempo para que Corea del Sur esté dónde está, pero es que en Corea del Sur hay una cultura del esfuerzo y de la disciplina y existe un impresionante respeto al profesorado, frente la dicho español de ‘pasas más hambre que un maestro de escuela’ allí existe este otro: ‘al profesor no se le pisa ni la sombra’, y los profesores se encuentran entre los profesionales mejor pagados del país y se someten a evaluaciones en las que participan los estudiantes y los padres para mejorar su nivel de especialización.

Desafortunadamente nosotros solemos hacer malas copias de lo que se hace en otros sitios, Bolonia es un buen ejemplo de ello.

Ahora lo que es evidente es que en esta sociedad actual, que no sabemos si estamos en una época de cambio o en un cambio de época, es obvio que la educación está jugando y debe jugar un papel esencial para las generaciones futuras y ningún cambio educativo se soluciona con legislar una y otra vez contra la ley anterior que rige el sistema educativo y hacer leyes que no van al fondo del problema, como es analizar muy seriamente porque en la sociedad española se habla mucho de educación pero la sociedad no educa ni valora la educación como condición sine qua non para formar ciudadanos.

Es necesario que la sociedad española se decida de una vez por todas a reflexionar sobre qué queremos que sea el país y desde luego con 17 sistemas educativos, como tenemos actualmente, en donde desgraciadamente la educación se usa como arma política de adoctrinamiento no se puede ir muy lejos.

Ni la educación es la panacea que sea el bálsamo de Fierabrás para curar las heridas y llagas del sistema educativo ni éste debe ignorar que hoy la educación requiere algo más que la transmisión de conocimientos y aprendizaje cerrado de competencias, que más parece adiestramiento para formar compradores para el mercado que una educación democrática en valores cuando se han quitado todas las humanidades y la ética de los pensum.

Ya Judith Rich Harris en El mito de la educación habla claramente que hay dos elementos que modelan la personalidad de los niños a largo plazo: uno son los genes que heredan de sus padres y otro, las experiencias que desarrolla fuera del hogar. Por su parte Steven Pinker en su obra La tabla rasa señala lo importante que son en la formación de la personalidad del niño tanto como los genes, el entorno.

Por ello es importante que se acepte la necesidad de un equilibrio entre la situación familiar y el entorno social que envuelve al niño, en donde es evidente que la escuela juega un papel primordial, pero no único, que hay que desarrollar también medidas sociales que acompañen a ese niño y en ese sentido el marco social del país es clave, Corea del Sur dedica más del 7% de su producto interior bruto a la educación, ya hemos señalado los salarios del profesorado y es de destacar los insumos que tienen las escuelas, España lleva años recortando los presupuestos educativos de una forma pavorosa y ahora se dedica a la educación alrededor de un 4,5% de media.

En España los ‘ninis’, ni estudia ni trabajan, son el 22,8%; en Islandia, 6,2%; Holanda y Suiza, ambos con 8,3%; Luxemburgo, 8,4%; Alemania, 8,6%; Noruega, 9,2%. A esto nos referimos cuando hablamos del entorno y las condiciones objetivas del proceso educativo. Hoy la educación debe ofrecer otros marcos referenciales y el conocimiento y el aprendizaje debe ir orientado a: capacidad analítica investigativa; trabajo en equipo, toma de decisiones y planeamiento del trabajo; habilidades y destrezas de lectura comprensiva y de expresión oral y escrita; capacidad de razonamiento lógico matemático; capacidad de análisis del contexto social y político nacional e internacional; manejo de la tecnología informática y del lenguaje digital; conocimiento de idiomas extranjeros; y capacidad de resolver situaciones problemáticas.

Para ello la sociedad debe respetar y apoyar al profesorado, antes cuando el alumno llegaba a su casa y decía «el profe me ha castigado», la familia apoyaba, hoy desafortunadamente en muchos casos no es así.

Hace falta algo más que crear comisiones políticas para enderezar la educación española, lo malo es que si no se endereza, el país tampoco funcionará. Y al paso que vamos da la impresión que la historia se está convirtiendo en una escatología tecnológica, ya lo denunció Kundera: la memoria es herramienta de los débiles y el olvido son los intereses de los poderosos.

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