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Detienen a un reusense acusado de cinco robos en restaurantes y bares

Eugjen B., de 33 años, fue sorprendido en la madrugada del lunes mientras robaba dentro de la pizzeria La Toscana

Jordi Cabré

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Los mossos detuvieron al presunto ladrón a la salida de esta pizzería en la madrugada del lunes. Foto: A. González

Los mossos detuvieron al presunto ladrón a la salida de esta pizzería en la madrugada del lunes. Foto: A. González

El magistrado del Juzgado de Instrucción Número 2 de Reus decretó libertad con cargos ayer a última hora de la mañana para Eugjen B., un vecino de Reus de origen albanés y de 33 años, al que la Policía Autonómoca lo relacionan con al menos cinco robos en bares y restaurantes de la capital del Baix Camp en pocos días y el robo de un coche –un Ford Scort– en el barrio tarraconense de Bonavista. No se descarta que tenga relación con otros delitos de esta naturaleza, pero la investigación sigue abierta.

El acusado fue sorprendido por una patrulla de Mossos d’Esquadra cuando salía de la pizzería La Toscana, en la calle Rocamora, poco después de las tres de la madrugada de este lunes. Los agentes del turno de noche vieron como el sujeto en cuestión se deslizaba por debajo de la reja metálica de este restaurante para salir a la calle. Aprovecharon la ocasión para detenerlo en la misma acera. Encima llevaba encima un manojo de llaves y un ordenador portátil.

«Son las llaves del almacén que estaban en una cerradura y un ordenador que teníamos en el local», explicaba ayer el encargado de la pizzería. Antonio, así se llama, recibió el aviso del robo de madrugada y acudió al aviso para certificar que las llaves y el ordenador eran de La Toscana.

«Hay que felicitar la labor de los Mossos y debemos reconocer que el barrio, a pesar de este incidente, cada vez es más seguro», concluyó. Al robo en la pizzería también hay que añadirle un cristal roto y una reja forzada para su entrada. Antoni explicó que el presunto autor accedió al local por la puerta lateral, pero no tuvo tiempo de romper nada y salió a la calle, donde lo interceptaron.

Con la detención de Eugjen B. podrían haberse solucionado un mínimo de otros cuatro robos en bares y restaurantes perpetrados desde el 17 de enero. Aquel día se presentó la primera denuncia por un robo con fuerza en el Mesón Gallego, situado en la calle Antoni de Bofarull. Los autores reventaron dos máquinas tragaperras y forzaron la puerta del local.

El siguiente robo que se imputaría a este albanés que en febrero cumplirá los 34 se perpetró en la madrugada del día 20. Aquella madrugada el local asaltado fue la Llar del Pa, de la calle Carles Riba. Puerta metálica forzada y tragaperras reventada.

Conducir en contradirección

La siguiente madrugada, una patrulla de los Mossos divisó un Ford Scort en la calle Maria Teresa Guasch que circulaba en contradirección. El coche policial le hizo señas para que parara, pero el vehículo cogió el carril contrario del Raval de Robusté y huyó hasta la estación de autobuses, donde sus dos ocupantes abandonaron el turismo y desaparecieron por las calles sin posibilidad de darles alcance.

La patrulla comprobó matrícula y maletero. El vehículo había sido denunciado el día 18 de enero y en la parte posterior había toda una serie de herramientas susceptibles de utilizarse en robos con fuerza. Además, a pocos metros de allí, se encontró un destornillador partido y una pata de cabra y marcas en la pared en el Bar América. Todo indica que hubo una tentativa para acceder al local, pero algo les obligó a marcharse precipitadamente cuando intentaban romper la puerta metálica de este bar.

El día 22, también de madrugada, el acusado se fijó en el bar Alborada, en la plaza de La Pastoreta. Este local lo regentan unos ciudadanos de origen chino. «Fueron dos sujetos. Uno se quedó en el coche vigilando y otro entró rompiendo una puerta», explicaron ayer.

Las cámaras gravarían la escena y las imágenes están en poder de los Mossos. La alarma saltó, pero les dio tiempo a romper el departamento de la tragaperras donde se guarda el dinero.

En todos los robos que se le atribuyen a este reusense tienen el mismo modus operandi: Actúa de madrugada, entre las 3 y las cinco y siempre utiliza herramientas para forzar puertas metálicas o ventanales que den acceso rápido al bar o restaurante. Una vez dentro, el botín está en las máquinas tragaperras y sólo se busca dinero en efectivo para poder utilizarlo de inmediato.

Los Mossos confirman que este ciudadano tiene antecedentes policiales y las mismas fuentes añaden que la investigación sigue abierta. El dinero robado en cada uno de los bares todavía no está contabilizado.

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