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El Ayuntamiento de Reus recaudará menos en 2022 pese a la subida de impuestos del 2%

Las arcas municipales dejarán de ingresar 334.000 euros respecto a 2021. El gobierno lo vincula al cálculo de la plusvalía. LA FAVR recuerda que «ya protestamos por el anterior incremento y no sirvió»

Mónica Pérez

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Las dependencias de la Oficina d’Atenció Ciutadana (OAC), que está ubicada en la planta principal del Ayuntamiento de Reus. FOTO: Fabián Acidres

Las dependencias de la Oficina d’Atenció Ciutadana (OAC), que está ubicada en la planta principal del Ayuntamiento de Reus. FOTO: Fabián Acidres

El Ayuntamiento de Reus prevé ingresar por impuestos directos, para 2022, un total de 55.082.060 euros, un 1,09% (606.942 euros) menos que este 2021. En cuanto a tasas, a las arcas municipales se espera que lleguen 23.635.878 euros, que representarán un aumento del 1,17% (273.178 euros) en relación al presente ejercicio. El balance de entrada por estos conceptos arroja una diferencia negativa de unos 333.746 euros: el consistorio recaudará menos en impuestos directos y tasas el año que viene pese a aplicar una subida del 2%. 

Este incremento del 2% de los impuestos es el segundo que el gobierno habrá ejecutado en los últimos tres años, tras uno del 9,7% en 2020 que sucedió a siete años de congelación. La concejala de Hisenda, Mariluz Caballero, detalla al Diari que «cuando, en el pasado mes de octubre, aprobamos las ordenanzas fiscales, ya explicamos que con la actualización no llegaríamos ni a la mitad de la inflación que estaba previsto acumular entre 2021 y 2022» y precisa que «ahora, la inflación se ha disparado más y la actualización fiscal queda claramente por debajo».

Los efectos de la plusvalía han afectado a las cuentas municipales, que antes de tener que contemplarlos sí contaban con recaudar algo más. En concreto, unos 1.041.141 euros. Ahora, «la aprobación definitiva de presupuestos incorpora variaciones de los ingresos debido al cambio normativo vinculado a la plusvalía» y «el gobierno presentará en el pleno –que se celebra hoy y recupera el formato 100% telemático por la situación Covid– una autoenmienda a los presupuestos municipales que incluye la previsión de dejar de ingresar 1,4 millones como consecuencia del nuevo sistema de cálculo». La responsable de Hisenda recuerda que «esta reducción se ve compensada por un incremento de la cesión de tributos del Estado de 1,4 millones de euros».

Caballero destaca que «empezaremos el próximo año con un presupuesto actualizado, realista y útil» e insiste en que «lo que sigue inalterable es el compromiso de mantener el gasto y los servicios». «Por lo tanto», resume, «menos ingresos fiscales, actualización fiscal por debajo del IPC y mantenimiento del gasto para garantizar la calidad de los servicios que prestamos a la ciudadanía». En una entrevista reciente a este rotativo, el alcalde de Reus, Carles Pellicer, defendía también que  «durante siete años no se subió nada, pero llegó un momento en que hubo que hacerlo» y que «este año hemos actualizado el IPC para no encontrarnos en situaciones de desajuste, por ejemplo, con los contratos». 

La aprobación definitiva de las ordenanzas fiscales se producirá hoy en el marco del pleno, cuyo orden del día recoge modificaciones del IBI, el ICIO, el Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana –la plusvalía–, la tasa de prestación de servicios de intervención administrativa de las actividades, la tasa de recogida de la basura, la de retirada de vehículos de la vía pública y su depósito, la ordenanza de prestaciones patrimoniales de carácter público no tributario por los servicios de cementerio, la tasa de prestación de servicios urbanísticos, la tasa de entrada de vehículos a través de aceras y de reservas de vía pública para carga y descarga, la tasa de aprovechamiento del suelo y el subsuelo y la ordenanza del precio por el servicio de recogida de residuos comerciales e industriales y la gestión de residuos municipales singulares. 

Morosidad y más bonificaciones

Ya se anunciaron, entre otras, bonificaciones de hasta un 70% en el IBI de inmuebles que apliquen una renta limitada por una norma jurídica y para las instalaciones de placas solares hasta los cinco años, así como una nueva bonificación a los vehículos clasificados como de cero emisiones o con características equivalentes. Las tarifas a Marxants y Antiquaris se reducen un 10% y se crea una nueva ordenanza que deja margen para usar la recaudación ejecutiva contra la morosidad de ingresos de empresas municipales, como en el suministro del agua o en la conservación del cementerio.

También hoy se probará el presupuesto de 2022, con 136 millones de euros y un 8,1% por debajo del de este año. En la presentación de las cuentas, Caballero recalcó el carácter «expansivo» de estas considerando «el efecto de la operación de refinanciación de la Fira de Reus de 2021». «Sin tener en cuenta esta operación, el presupuesto comportaría un crecimiento del 10,5%», especificó la concejala de Hacienda. A inversiones se destinan 19,5 millones que representan «el mayor esfuerzo de los últimos diez años» y un 56% más que en el presente ejercicio. El pleno también dará luz verde al nuevo plan de medidas antifraude del Ayuntamiento y a un plan estratégico de subvenciones.

Si la anterior subida de impuestos del 9,7% generó un importante rechazo entre la ciudadanía y empujó a la Federació d’Associacions de Veïns de Reus (FAVR) y a entidades por su cuenta, como la Associació de Veïns I de Maig, a recoger firmas para intentar frenarla, esa movilización no se ha producido esta vez. El presidente de la FAVR, Marcos Massó, expresa que «decidimos no hacerlo porque la gente está cansada, ve que no se le hace caso, que no sirve y se agota». Para 2020, «creo recordar que entre la FAVR y asociaciones recogimos unas 5.000 firmas, aunque no todas estaban completas, y me imagino que deben estar en un cajón pero, por lo menos, mostramos lo que pensábamos». En aquella ocasión, el gobierno municipal rechazó alegaciones que se formularon al expediente de ordenanzas fiscales y lo aprobó en solitario.

Massó se muestra consciente de que «no podemos protestar cada vez que prospere una cosa que no sea a nuestro favor» y constata que «los impuestos son importantes y son necesarios para el funcionamiento de la ciudad», pero apunta que «no queremos que se suban». «A menudo se dice que casi no pasa nada, que es muy poca cantidad, que no se va a notar, pero sí pasa y al cabo del año sí se nota», lamenta.

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