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El Centre de Nutrició i Salut abre la puerta a la investigación extranjera

En 2014 inició estudios para organizaciones francesas. Este año confía en hacer lo mismo con empresas de Estados Unidos
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Imagen del director del Centre Tecnològic de Nutrició y Salut en uno de los estabularios del centro. Foto: A. Mariné

Imagen del director del Centre Tecnològic de Nutrició y Salut en uno de los estabularios del centro. Foto: A. Mariné

El Centre Tecnològic de Nutrició i Salut de Reus (CTNS) sigue adelante en su proceso de consolidación como centro investigador referente en los ámbitos de la nutrición y salud, tanto a nivel nacional como internacional. El 2014 fue significativo para la instalación porque incrementó la actividad propia y la interacción con empresas, así como la producción del Centre for Omic Sciences (COS), gestionado por el CTNS.

En el transcurso del pasado año el CTNS inició el camino de la internacionalización. El centro empezó a trabajar para empresas europeas. «Tenemos varios proyectos con organizaciones francesas, y durante este año esperamos alcanzar contactos con empresas de Estados Unidos», explica el director del Centre Tecnològic de Nutrició i Salut, Lluís Arola. En este sentido el centro ya ha colaborado para una empresa de Burdeos. Él mismo destaca que «desarrollar estudios para empresas extranjeras es una prioridad para el CTNS y es el resultado del reconocimiento y la solvencia logrados por el centro durante años de trabajo», afirma Arola.

El director del CTNS destaca que «hemos seguido el camino natural. Hasta ahora trabajábamos con empresas catalanas, y luego incorporamos organizaciones españolas». En todos los casos los temas que se investigan son confidenciales. Son las mismas empresas las que consiguen los fondos necesarios para desarrollar las investigaciones, ya sea a través de ayudas públicas o recursos propios.

Una cincuentena de empresas son clientas habituales del CTNS, lo que permite al centro desarrollar entre siete y ocho investigaciones simultáneas. Un total de 20 científicos, entre el CTNS y el COS, trabajan de manera fija en los estudios que se desarrollan en ambas instalaciones. Arola destaca que «al CTNS le interesa investigar temas que permitan capacitar los servicios que ofrece a las empresas, es decir, es necesario estar al día en investigación para ofrecer la mejor atención a las organizaciones». En 2014 el presupuesto del centro ascendió a 1,2 millones de euros.

 

Horizonte estable

Durante el 2014 el CTNS ha logrado ‘cerrar’ proyectos que le permitirán dar continuidad a la actividad investigativa durante los próximos tres años. «Hemos conseguido proyectos plurianuales que cuentan con diferentes subvenciones», explica Arola, quien desvela que son proyectos de «importante envergadura cuyas investigaciones están relacionadas con nuevos alimentos».

En el ámbito de la investigación propia, el CTNS está a punto de concluir el proyecto europeo Bioclaims, en colaboración con otras instituciones de siete países europeos. «El objetivo es identificar nuevos biomarcadores de los efectos de los alimentos y de los compuestos de los alimentos en la salud basándose en nuevas tecnologías biológicas», explica Arola.

 

Colaboración con la URV

Por otro lado, con el apoyo de la Universitat Rovira i Virgili (URV), el CTNS trabaja en un proyecto sobre obesidad y patologías relacionadas que, según destaca Arola, «es una de las líneas de investigación que siempre nos han interesado». «Trabajamos en encontrar un alimento que, a través de la combinación de ingredientes, sirva para combatir la obesidad y pueda corregir los problemas asociados», explica el director del CTNS.

Paralelamente, también está en marcha otra investigación. «Se trata de ver los efectos del consumo de frutas y verduras de fuera de temporada o madurados incorrectamente», explica Lluís Arola. En este caso, se trata de ver si las moléculas de estos alimentos envían señales a los animales, es decir, estudian como las moléculas que las plantas fabrican en determinadas condiciones son señales para los animales que les permiten saber qué les ocurrirá en cuanto a disponibilidad de alimentos. «Esto tiene mucho interés en el ámbito del mercado de productos de proximidad. Tenemos que comer lo que toca cuando toca. Pensamos que una de las causas de las enfermedades metabólicas radica en comer de todo durante todo el año», asegura Lluís Arola.

 

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