El Sant Joan de Reus reduce los pacientes en lista de espera para ser operados

El centro hospitalario destaca que se realizan dos quirófanos más de media al día. Aun así, sube el tiempo de espera

Montse Plana

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Imagen de una operación en el Hospital Sant Joan de Reus. FOTO: ALBA MARINÉ

Imagen de una operación en el Hospital Sant Joan de Reus. FOTO: ALBA MARINÉ

El número de personas en lista de espera para ser operadas en el Hospital Sant Joan de Reus se ha reducido ligeramente durante el último año. Por el contrario, el tiempo medio de espera para ser intervenido ha incrementado. Esta es la conclusión que se extrae tras comparar los últimos datos disponibles por el Servei Català de la Salut, correspondientes al pasado mes de septiembre de 2020, con los de octubre de 2019 (los más antiguos que se pueden consultar en la web).

A modo de ejemplo, el Diari se ha fijado con las tres intervenciones quirúrgicas que mayor incidencia tienen en el hospital reusense: cataratas, obesidad mórbida y varices. Las tres especialidades siguen acumulando el mayor número de pacientes en espera, pero este número era inferior en septiembre de 2020 que en 2019, efecto contrario a lo que ha sucedido, mayoritariamente, en el resto de hospitales del Camp de Tarragona, donde la tendencia es al alza, tanto en número de pacientes como en días de espera.

Fuentes consultadas del Hospital Sant Joan detallan que esta reducción de número de personas en espera para ser intervenidas quirúrgicamente responde al incremento de quirófanos que se realizan de media en el hospital reusense en un solo día. Concretamente, se ha pasado de las nueve intervenciones quirúrgicas diarias a una media de 11, lo que ha permitido reducir en unos meses el número de pacientes. De hecho, el pasado mes de septiembre, el gerente de la Regió Sanitària del Camp de Tarragona, Ramon Descarrega, explicaba al Diari –tras el traspaso en julio de la gestión del centro hospitalario a favor del CatSalut– que se estaba trabajando especialmente en la mejora de las listas de espera de la actividad quirúrgica, «donde ya se han hecho planes de contingencia con los trabajadores», destacaba Descarrega.

Varices se reduce en un 16%

La operación de varices es la que más ha reducido el número de pacientes: en septiembre había 226 personas, mientras que el año pasado eran 269, lo que representa un descenso de más del 16%. Aunque no tan notorio, los pacientes para operaciones de cataratas también se han reducido (menos de un 1%), igual que para obesidad mórbida (un 7,5% menos que en octubre de 2019). En este último caso, cabe destacar que el Sant Joan es el hospital de referencia en la provincia de Tarragona, siendo el único que realiza cirugía bariátrica. También juega un papel muy destacado a nivel catalán: del total de 697 operaciones realizadas durante los primeros nueve meses del año, 113 fueron en Reus (un 16%).

De los datos consultados, también se observa la misma tendencia a la baja en número de pacientes que están a la espera para recibir consultas externas, el campo que está más colapsado en todos los hospitales del territorio. En este caso, también se ha tomado como muestra aquellas consultas con mayor incidencia en el Hospital Sant Joan de Reus. Se trata de oftalmología, dermatología y traumatología. Este último caso (traumatología) es la consulta externa que más ha reducido las personas en lista de espera, con un descenso de más del 44%: si en octubre de 2019 había 2.908 pacientes, el pasado mes de septiembre eran 1.604 (1.304 menos). En el caso de dermatología, la bajada es de más del 25% y en oftalmología, del 24%.

En el resto de centros hospitalarios del Camp de Tarragona la tendencia es al alza

Desde el Hospital Sant Joan de Reus se detalla que en cuestión de consultas externas se ha realizado un trabajo de protocolización y optimización que ha permitido reducir el tiempo de espera. Así por ejemplo, se han mejorado circuitos para favorecer que al paciente le realicen todas las pruebas en un solo día. Además, también se han protocolizado procesos para definir criterios de alta y se han incrementado las visitas telemáticas, entre otros aspectos.

A pesar de esta mejora destacable en el número de personas en lista de espera, tanto para intervenciones quirúrgicas como para consultas externas, lo que sí ha incrementado respecto el año pasado es la media de días de espera. La de obesidad mórbida es la intervención con mayor tiempo de espera en el Hospital de Reus, con un total de 583 días (en octubre de 2019 estaba en 405). En cuanto a consultas externas, dermatología es la que acumula mayor tiempo, con 233 días de media (el año pasado eran 151).

Esta es también la tendencia que se refleja en el resto de hospitales del Camp de Tarragona, donde, no sólo incrementa el tiempo de espera medio, sino, en su mayoría, también el número de pacientes, sobre todo para las intervenciones quirúrgicas. Para ser operado de varices, por ejemplo, en el Hospital del Vendrell hay una lista de 150 personas y un tiempo de espera medio de 296 días (en 2019 eran 136 personas y 179 días). La excepción es la intervención de cataratas, en la que se reducen las listas en todos los hospitales a excepción del Joan XXIII de Tarragona que, además, es el centro que más lista de espera tiene en esta especialidad, con un total de 763 personas y 148 días de media para que una persona sea intervenida. En octubre de 2019, estas cifras eran inferiores: 542 personas y 79 días de media.

En cuanto a las pruebas diagnósticas en el Hospital Sant Joan de Reus, 695 personas esperan someterse a una resonancia magnética, siendo esta la prueba diagnóstica con mayor lista.

«Llevo tres años con dos hernias discales y no me han operado»

Un paciente que prefiere mantenerse en el anonimato, hace más de tres años que espera para ser intervenido por dos hernias discales en el área lumbar. Detalla que durante el primer año fue visitado por varios médicos, sin que nadie le realizase ninguna prueba diagnóstica para conocer el origen de sus dolencias. «Me dieron varias pastillas y corticoides, pero nada más», relata. Pasado un año, decidió ir a un centro privado «porque por la Seguridad Social sólo me decían que esperase». Finalmente, en el centro privado le realizaron una resonancia magnética y le diagnosticaron dos hernias discales. «Tenía dos nervios pinzados y me dijeron que no tenía más remedio que ser intervenido quirúrgicamente», recuerda. 

Con la resonancia magnética, se dirigió al Hospital Sant Joan, «pero su respuesta fue que no era válido, que las pruebas las tenían que hacer ellos», exclama con indignación. Tenía que esperar a recibir una carta del hospital que le diese hora con el especialista, «pero no podía aguantar el dolor, y me dirigí a otra clínica privada, donde, evidentemente pagando, me inyectaron un calmante.

Casualmente, poco después recibo una carta del hospital de Reus para realizarme el mismo procedimiento y lo decliné porque era demasiado reciente». Pasados unos meses, el efecto del calmante desapareció y, con ello, las molestias volvieron: «Volví a urgencias del Hospital Sant Joan y me dicen que no pueden hacer nada hasta que no me vea el especialista. Trascurrieron seis meses hasta que, por fin, me visitó un cirujano de traumatología». Fue en esa visita cuando le comunican que, definitivamente, entra en la lista de espera para ser operada. Según cuenta este usuario, le comentaron que la lista de espera era de entre ocho meses y un año, «han pasado ya siete meses y hace cosa de un mes recibo una carta donde se me comunica que en febrero tengo una nueva visita. No dice nada de operación», exclama.

El vecino detalla que esta no es la única experiencia reciente que tiene. Y es que también tres años y medio atrás empezó a tener molestias para orinar. «Me diagnosticaron hiperplasia prostática, pero en vez de ponerme en lista de espera, me dijeron que tenía que esperar. Tres años estuve así, hasta que estaba ya tan mal que pasados tres años me pusieron en lista de espera. Justo me operaron recientemente», detalla.

Bajo la gestión del CatSalut desde julio

Tras años de negociaciones, finalmente el pasado 23 de julio, el Hospital Sant Joan cambió de propiedad y, desde entonces, es gestionado por el CatSalut. Así, el Ayuntamiento de Reus renunciaba al derecho de superficie del edificio, cediendo gratuitamente la propiedad. La operación no sólo hacía desaparecer el déficit que generaba el centro para el consistorio, sino que también eliminaba la deuda millonaria que arrastraba su construcción. Fue en los ochenta que Reus pidió la construcción de un hospital. Generalitat no se hizo cargo y fue cuando empezó un modelo sanitario impulsado desde el municipio. Los planes del CatSalut para el Sant Joan pasan por implantar un modelo de cooperación territorial, con una mayor calidad y servicios, ganando nuevas especialidades.

Por otro lado, cabe destacar que a partir de este domingo, el doctor Anton Benet asumirá la gestión del Sant Joan. Hasta el momento era el director del Pius Hospital de Valls y, así, tomará el relevo del doctor Mateu Huguet.

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