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El cementerio de Reus acoge 26 entierros de musulmanes por la limitación de movilidad

Ante la imposibilidad de trasladar los cuerpos a su país de origen a causa de la pandemia del Covid-19, Serveis Funeraris Reus i Baix Camp responde a esta nueva demanda

Cristina Valls

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Imagen de la fachada del Cementiri General de la capital del Baix Camp. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Imagen de la fachada del Cementiri General de la capital del Baix Camp. FOTO: FABIÁN ACIDRES

El Cementiri General de la ciudad de Reus ha acogido hasta el momento 26 inhumaciones de difuntos pertenecientes a la comunidad musulmana. Debido a la imposibilidad de hacer traslados de los cuerpos a sus países de origen por la limitación de movilidad –enmarcada en el estado emergencia sanitaria y las medidas de prevención decretadas–, el Ayuntamiento de la ciudad, a través de Serveis Funeraris Reus i Baix Camp, ha respondido a esta nueva demanda.

Se contemplaba, de hecho, un espacio en el que la comunidad musulmana estuviera a gusto para despedirse de sus parientes difuntos. Ante esta necesidad, se apunta desde el consistorio, «se ha puesto a disposición de las familias sepulturas que se ajustan a las preferencias culturales del colectivo». El proceso se ha realizado «con absoluta normalidad y las inhumaciones se han hecho adoptando, en cada momento, las directrices sanitarias determinadas en cada fase de confinamiento», completan.

«El culto  se ha individualizado por el Covid-19 y muchos fieles prefieren rezar aún en sus casas» , explica Mohamed S. Badaoui de la As. Musulmana Reus i Comarca

Por su parte, la concejal responsable de Serveis Funeraris Reus i Baix Camp, Montserrat Flores, dice que el objetivo de los servicios funerarios públicos es «ofrecer el mejor servicio a las personas, con ética, calidad y con precios ajustados» y que «los mismos criterios se hagan efectivos también por lo que se refiere al cementerio, que desde el siglo XIX acoge a toda la ciudadanía que quiere ser enterrada allí, sin separaciones ni discriminaciones y siempre respetando la diversidad personal de creencias». Además, distingue que cada sepultura es «un espacio privado donde cada uno expresa sus opciones ideológicas, dentro de un conjunto que es público y unitario», resume.

Desde la Associació Musulmana de Reus i Comarca, Mohamed Said Badaoui, traslada el agradecimiento de la comunidad musulmana de la ciudad al Ayuntamiento por la tarea asumida. «Las dos primeras semanas de confinamiento, en que las defunciones eran más elevadas, fuimos adquiriendo los féretros y nos facilitaron mucho las cosas. Hay que destacar el esfuerzo que han hecho», indica Badaoui. Y es que, a raíz de la pandemia, además de haber cambios en la localización de los entierros de los difuntos de la comunidad, se han tenido que activar también protocolos de seguridad para prevenir posibles contagios. Por ejemplo, no se realiza el lavado tradicional de la persona fallecida y, antes de introducir el féretro en la tumba, se lleva a cabo una oración breve para despedir al ser querido, siempre respetando las distancias de seguridad. Los entierros de la comunidad musulmana, además, se realizan mirando al este, donde está la Meca. «Fue muy importante que aquellos que profesaran la religión musulmana tuvieran una sepultura digna, tanto como cualquier otra persona de la ciudad, y según los principios islámicos», apunta.

La vuelta a la ‘normalidad’

Preguntado por la vuelta a la ‘nueva normalidad’, Badaoui responde que la encara con positividad. «Abrimos la mezquita As-sunnah de Reus cuando estábamos en fase 2 y, ahora en fase 3, tenemos un 75% de ocupación. Al mantener la distancia de seguridad entre unos y otros no llegamos a llenarla. El culto se ha individualizado, en cierto modo, y muchos de los fieles prefieren rezar aún en sus casas», describe. El aforo, de hecho, lo sitúa entre 240 y 250 personas al día.

Badaoui explica que tras la reapertura de la mezquita As-sunnah están difundiendo por redes sociales, –«espacios clave para estar cerca de los fieles durante el confinamiento y, especialmente, durante el Ramadán»–, cuáles son los protocolos para entrar.

La labor de las redes sociales y los agradecimientos

Durante el Ramadán confinado de este año, los fieles se han mantenido unidos «gracias a las tecnologías» y han estado informados de las novedades realizadas desde la mezquita As-sunnah de Reus a través de las publicaciones en las redes sociales . «Durante el confinamiento, cuando se confeccionaron unas 600 mascarillas de forma solidaria, recibimos mucho afecto. Ayudamos tanto a gente de la comunidad como de fuera. Durante el Ramadán, activamos ayudas para los más necesitados y las familias nos han demostrado estar muy agradecidas. Ahora, con más libertad de movimiento, empieza a volver a cierta normalidad», explica el portavoz de la Associació Musulmana de Reus i Comarca, Mohamed Said Badaoui. 

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