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Grupos de jóvenes practican inglés en los bares para trabajar en el extranjero

Dos locales de Reus promueven estas reuniones informales con el fin de conversar en inglés por el único coste de una cerveza
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Hasta una veintena de personas se reúne cada jueves a partir de las 20:30 horas hasta las 22:30 en la Cova del Pallol para perfeccionar su nivel de inglés . Foto: Alba Mariné

Hasta una veintena de personas se reúne cada jueves a partir de las 20:30 horas hasta las 22:30 en la Cova del Pallol para perfeccionar su nivel de inglés . Foto: Alba Mariné

Just English. El inglés, en términos absolutos, es la lengua más hablada del planeta. No es exagerado destacar su importancia en un mundo cada vez más interconectado y globalizado y más si el futuro que se vislumbra para los jóvenes no es nada esperanzador en su tierra natal. Muchos se ven obligados a marcharse al extranjero para buscarse un futuro y es por eso, que su objetivo es hablar con fluidez la lengua inglesa.

Este perfil es uno de los que se pueden encontrar en los grupos de conversación para practicar inglés que promueven dos bares distintos de Reus. El Dylan’s Irish Bar, ubicado en la calle d’Aleus y la Cova del Pallol de la calle Hospital.

Informáticos, profesores de inglés o estudiantes de carreras dispares. Chicas de 22 años, chicos de 30 y hombres de 50. La edad, la condición y la profesión se diluyen a lo largo de las dos horas que pueden durar estas reuniones informales y, muy importante, gratuitas.

«Yo viví en Stuttgart (Alemania) y una vez de vuelta a casa no he querido perder la habilidad de hablar inglés», cuenta Júlia Prats de 22 años y estudiante de Relaciones Públicas y Publicidad. Ella acude desde setiembre a las reuniones que se organizan en el bar Dylan’s. Un grupo que engendró la hija de los propietarios, Emma Mc Donnell, hace ya tres años. Traductora de profesión, imparte también clases de repaso de inglés y consciente que la expresión oral de una lengua extranjera es, en muchos casos, el caballo de batalla de los alumnos decidió organizar lo que llamó el English Corner. Cada lunes a partir de las 20:00 horas una quincena de personas se reúnen alrededor de una mesa para hablar, simplemente, inglés. «Algunos días voy para coordinar las reuniones, resolver dudas de expresiones que se les plantea pero sin romper la conversación», cuenta Emma quien añade que una cuarta parte de los asistentes son gente que busca trabajo. «Tuvimos una chica que vino para mejorar su nivel de inglés y ahora está ya en Canadá».

Pero los perfiles son totalmente distintos. Al lado de Júlia se sienta Jordi Sánchez de 50 años. Trabaja en un laboratorio farmacéutico y complementa sus clases de inglés con estas reuniones. «Decidí venir porque por el trabajo viajo mucho, trato con gente de habla inglesa y necesito hablarlo con soltura. Con estos grupos he notado que he mejorado», explica Sánchez.

 

Conocer gente nueva

No es hasta las nueve de la noche de un jueves que la Cova del Pallol se empieza a llenar. Su propietario, David Anton, cuenta que las reuniones de inglés las heredó del antiguo bar Bogus que ocupaba, cuatro años atrás, el local. Al cabo de 10 minutos, alrededor de unas 20 personas ya estaban sentadas en un taburete y una cerveza en la mano. Risas y un ambiente distendido caracterizan la reunión de la Cova del Pallol, que recibe el nombre de Reus English exchange que se ha convertido en un grupo de amigos que dentro del bar se comunican en inglés y cuando salen a cenar hablan en catalán.

En el grupo existen diferentes niveles. «Tenemos desde nativos, profesores de inglés e incluso una chica sudafricana», cuenta Eli Bargalló, una de las asiduas del grupo que acude cada jueves. Nacida en Barcelona, vino con su pareja a vivir a Reus y se lanzó a las reuniones para conocer gente. «La verdad es que nos lo pasamos muy bien. Reímos al mismo tiempo que aprendemos los unos de los otros y cuando nos surge alguna duda lo consultamos rápidamente a internet», cuenta Eli.

Oriol Juanpere un informático de 30 años, ya venía al Reus English exchange en el desaparecido Bogus y asegura que ha perfeccionado su nivel. «Mi profesor de inglés me ha comentado que he mejorado mucho en la conversación», explica. «Rompes la vergüenza que tienes al hablar inglés», comenta otra participante, Cristina Navarro.

Una mejora que se percibe y que tiene el único coste del precio de un par de cervezas que acaban tomando los miembros de ambos grupos. «Tal y como están las cosas, hoy en día, eso ayuda», cuenta Eli.

A pesar del éxito, el propietario de la Cova de del Pallol está ya trabajando en la creación de un grupo de chino. «Sé que la lengua china está en auge y estoy barajando la posibilidad de hacerlo». Aunque no es tan fácil como parece, ya que según Anton, «se promovió una reunión en francés y de momento, no cuajó como esperábamos».

Los métodos para perfeccionar inglés se han multiplicado en los últimos años pero estas iniciativas corroboran que romper las fronteras de clase funciona.

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